UNA VISITA, ATREVIDA

UNA VISITA, ATREVIDA
Escrito originalmente por chica miel en Guiacereza.com

Queridos lectores, les dejo una experiencia para que disfruten la lectura.

Hace años mi corazón fue de un solo chico, que al inicio su encanto de niño bohemio, dulce y un poco inocente. Cuando se aventuró mi joven chico a un trabajo como profe de música, eso nos llevó a una distancia bastante lejos, que contrajo a buscar nuevas propuestas para poder subir el termómetro a la relación.

Tome la decisión de visitarlo, pero en esa semana me prepare con buen material, observe videos xxx, lei un poco de relatos y practique a solas como calentar y poner los penes duros.

Llegue a su lugar de trabajo, llego la noche, y llego mi tiempo de actuar, nuestra intimidad.

Le pedi que nos diéramos una ducha, luego desnudos lo lleve a su habitación, con esencia de caramelo, jugué con su cuerpo. Y con mi lengua, jugaba con su pene que instante se ponía mas mojado y duro.

Le expresaba con palabras fuertes, mira tu perra. Te gusta mis tetas, son tuyas! Y su pene mas mojado se ponía. Me sente en su miembro por un instante para antojarlo mas de comerme, pero volvi al borde de la cama, y ahí le bailaba con mi mirada dominante y de perra.

Y le pedia a mi chico, masturbate para tu perra, y te dejo penetrar.

Y obediente mi fiel chico,

Ahí, en 69 nuestras lenguas saborearon lo mejor de nuestros cuerpos. Lo cual con gran fuerza lo tire en la cama, y con gran fuerza me sente con mi vagina totalmente humeda, y ganas de un pene duro en mi.

Gemia como perra, me encantaba ver a mi músico como me miraba mis tetas, y las tocaba, y con mi petición de que me diera mas duro y rápido, no paraba de darme, que rico se sentía, ardia de calor.

Lo hicimos en 4, por un buen rato, donde sus manos me halaban de mi cola de caballo, y fuertes nalgadas me daba por perra, y mis gemidos se escuchaban al vecino, por que no me importaba nada, si no que me diera duro.

Nos hicimos de pie, lo masturbaba mientras le chupaba su duro pene, lo escupia, y me lo metia en la punta del ano. Ese dia quería si no que toda la noche me dieran clavo.

Escuche no aguanto mas MUÑECA, le dije termina adentro y me lo dejas chupar..

Se acelero el acto y el grito de placer retumbaba la habitación..

Nos caimos en el borde de la cama sin parar de sentir un rico orgasmo.

Mis piernas templaban, y mas con el sabor de su suave semen.

Ahí termino mi rica visita a mi músico bohemio. Con un fin de semana de buen sexo

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