Un Macho Australiano de 58 años, un toro de 23 CM. Parte 2

Un Macho Australiano de 58 años, un toro de 23 CM. Parte 2
Escrito originalmente por boyhot en Guiacereza.com

Continuando con mi anterior relato “Un Macho Australiano de 58 años” el cual ocurrió hace tres días, en un sauna en Melbourne.

Iba de la mano de Alan camino a las duchas en medio de la zona de los Jacuzzies, mi culo estaba bastante adolorido, pero tenía un nivel de excitación mezclado con felicidad lo que hacía que no me preocupara de nada menos del cuento de la discreción.

En el camino a la ducha, Alan hablo con tipo de porte asiático que estaba en toalla. No se que se habrán dicho, pero continuamos nuestro camino. Entramos a las duchas, y esta vez nos bañamos en la zona abierta. El empezó a preguntarme si me había gusta lo que había pasado y que si quería más. Por supuesto había sido la mejor culiada que me han pegado así que no tuve reparos en decirle que sí. Se me acerco al oído y me dijo algo acerca de una sorpresa, la verdad no entendí más.

Yo con ese deseo incontrolable de verga que tenia ese día, lo empecé a manosear. Se puso jabón en su verga y me indico que la lavara. A medida que lo hacía, sentía como su verga le crecía y a su vez la mía. Pasé mi otra mano con jabón por mi culo para lavarlo y sentí lo dilatado que estaba, pude lavarlo bien, aunque me dolía.

No nos demoramos mucho, me dio un beso nuevamente y salimos. Lo seguí sin saber para donde iba, y pasamos por otra y entramos a la sauna. Como no teníamos toalla ya que la habíamos dejado en los cuartos, pues allí nos secaríamos. Nos sentamos en una parte medio escondida y al instante entro el asiático al que Alan le había hablado momentos antes, el era un hombre maduro, le calculo 55 años, Se sentó a mi lado, por lo que quede en medio de los dos. Ahí entendí que Alan lo había invitado a la fiesta. Él me decía cosas que no le entendía, a la vez que recorrían mi cuerpo con sus manos. Me puse muy nervioso, pero mi verga sentía otra cosa y estaba dura. Alan se dio cuenta y me dijo que lo disfrutara y me relajara. Cada uno cogió una de mis manos y la puso en sus respectivas vergas. La diferencia entre la verga de Alan y la del asiático se podía sentir. Empecé a sobarlas sintiéndome cada vez mas relajado. Se pararon entonces al lado mío y me pusieron sus vergas en mi boca. No veía mucho, pero quería verlos a los ojos mientras las tenía. Las lamia como un helado y las chupaba como colombina. Me concentraba mas en la verga grande que era la que me tenía extasiado, pero Alan me la quitaba y con cachetadas y vergazos me indicaba que también tenia que concentrarme en la otra.

Debido al calor, tuve que parar, les hice señas que necesitaba aire, así que salimos. Todos con las vergas duras nos dirigimos a un cuarto, esta vez uno que no tenía puertas y tenia una colchoneta grande. Me abrazaron entre los dos mientras me restregaban y me manoseaban todo. Yo jadeaba y suspiraba, teniendo dos vergas para mí. Me pusieron en 4 sobre la cama y el asiático se subió para que se la mamara. Alan de pie detrás mío, me pasaba la lengua por mi culo dándome corrientazos que me hacían temblar las piernas. Yo no podía mas de la arrechera y le pedí que me culiara. Sentí que me aplico lubricante y me jalo para que me volteara. Me puso en pollo asado, el asiático puso su verga en mi boca nuevamente y al mismo tiempo me masturbaba, estaba a mil.

Nuevamente sentí como Alan se abría paso en mis entrañas, me la metió toda sin darle tiempo a mi culo que se acostumbrara. Aunque me había culiado 1 hora antes, nuevamente fue igual de doloroso. Supongo que 23 centímetros siempre me van a doler igual. Empezó a darme verga duro, cada vez que me enterraba toda, sentía un punzón y un dolor en mi estomago inaguantable. Trate de quitarme, pero el asiático no me dejaba. Como era imposible zafarme intente relajarme. Uno me comía la boca y el otro casi abusaba de mí.

El asiático, se paro y le dijo a Alan que se quitara para clavarme, pero Alan no lo dejo. Saco su verga, lo que fue un alivio para mí, y me volteo. Quede con boca abajo con la cabeza en el aire justo para seguir mamándosela al asiático. Estaba vez me empujaba toda, me cogió la cabeza con las dos manos mientras me follaba la boca. Alan, mientras tanto se subió encima de mí. Pero sus pies quedaron sobre mis hombros y su cabeza hacia mis pies. Yo estaba boca abajo, así que no entendí que quería. Cuando sentí su verga nuevamente dentro de mi, me di cuenta lo que quería. Me junto las piernas y las abrazo con sus dos brazos, entonces como un animal salvaje empezo a darme verga. Esta vez no me dolía igual, así que sentía delicioso. PUEDO DECIR QUE ESA ES LA POSE MAS DELICIOSA EN LA QUE ME HAN COMIDO. Yo tenia la boca llena y no me importaba que por ratos no pudiera respirar, pero quería mas de esa Verga, yo levantaba mi culo para recibirla toda. Me sentía puta, usada, no entendía ni siquiera lo que me decían la mayoría de las veces, pero me sentía volar. No me aguante y mientras entraban y salían de mi como en cámara lenta tuve mi orgasmo, fue eterno, delicioso, fue maravilloso. No tenia mas fuerzas. Supongo que sentir mi clímax los puso a mil, y casi simultáneamente se vaciaron en mí. El primero fue el asiático. Un sabor salado y fuerte que se escurría entre mis labios. Unos gemidos de placer que aun los tengo en mi mente. Luego fue Alan, me abrazaba las piernas mientras llegaba. Con cada de chorro de leche el cual sentía caliente más me la enterraba mas profundo. Sacaba su verga para enterrarme tan fuerte y profundo, que los sonidos de los choques de su pelvis contra mi culo eran más fuertes que sus gemidos. Los dos nos quedamos inmóviles mientras él se vaciaba. Sudorosos y con una sonrisa de oreja a oreja nos sentamos. El asiático se despidió de Alan y se fue. A mi no me dijo nada.

Alan me dijo que se tenia que ir a trabajar, me iba a dar un beso, pero se dio cuenta que tenia la boca untada de semen y se abstuvo. Nos fuimos a bañar.

Cuando salimos del baño, Alan me dijo que como me había culiado sin condón teníamos hacernos un test de 20 minutos, me dio un folleto para explicarme mejor. Bajamos al bar, y mientras esperábamos el resultado nos tomamos una gaseosa. Le dije que habíamos sido irresponsables, pero me explico que el toma unas pastillas PreP así estuviera que tranquilo. Efectivamente todo estaba bien.

Espero les guste.

Si alguien quiere hablar conmigo les puedo compartir mi whatsapp.

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