Trans

Trans
Escrito originalmente por DiegoZama en Guiacereza.com

Anoche salí de la Topa un poco borracho, bailé todo lo que pude hasta que nos echaron del lugar. Caminé por la quinta hasta la cuarta y allí me senté en una panadería, esperaba que amaneciera para volver a casa, tomé un café. Luego de estar allí llegó una mujer trans, a primera vista no se veía como un trans, y no temo confesar que vi sus tetas y tuve pensamientos lascivos. Cuando caí en cuenta de quien era, ese pensamiento se esfumó. Luego pensé, ¿qué cambia realmente? Ella se sentó y tomó un jugo, luego una camioneta de vidrios polarizados pasó por ella.

Recuerdo que un par de veces me masturbé mientras vi una trans en chaturbate, aunque no acabé con ellas, sentía ese morbo. De hecho aun sigo un par en instagram. También recordé calentarme y tocarme con un video de una vieja que mandaron a un grupo de whatsapp y luego desilucionarme cuando supe que era trans. En aquellos momentos tuve la misma sensación de querer fantasear, quizá hacerlo, pero que no era una sensación lo suficientemente fuerte como para mantenerme allí.

También recordé una conversación con un grupo de amigos donde se planteó la situación de estar con un trans, unos pocos se mostraron a favor, otros lo consideraban o rechazaban. Dije que quizá lo haría, aunuqe en mi cabeza, cuando me veo en una situacón así, simplemente sé que no podré. O eso creo, es como cuando imagino estar con más de dos mujeres al mismo tiempo, me sobrepasa. Aunque me encantaría, no sé cuánto de mí podría dar.

Otra cosa peculiar es la imagen de la mujer trans en el hentai, alguna vez consumí de ese porno. Es muy común o extendida esa imagen en el imaginario. Dicho esto, también vale la pena preguntarse, ¿es esto también un tabú? Allí sentado también recordé una ocacion en una marcha del orgullo, una trans iba con las tetas afuera, y recuerdo que por entonces iba con una novia, y ella quiso tocarle las tetas y le pidió permiso. Y luego yo hice lo mismo. Eran unas tetas operadas normales, quizá ella estaba bien producida. No lo sé.

Sin embargo, esto era así y lo pensé sentado allí en la barra de la panadería, con los pies cansados y los ojos aún alegres. En Cali siempre hay fiesta, aunque hay días en que la noche está ahí para cubrirte y simplemente llevarte a descansar. En la Topa había una chica que me gustó, con la que bailé una canción, pero a la que no me animé a decirle nada. Si me lees mujer de caderas y culo alucinantes, hablame. 

IG: @diegodezama

email: diego.zama@zohomail.com      

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