Sueño erótico...

Sueño erótico...
Escrito originalmente por Afrodita75 en Guiacereza.com

Sueño erótico

Soñé contigo.Soñé que volabas en uno de esos pájaros de acero a más de 10 mil pies de altura por encima de la casa.Yo me encontraba en la cama, cubierta por interminables cobijas de lana.Era una noche helada porque no estabas conmigo.Fue un sueño extraño, sabía que no era real, pero que a la vez lo podía controlar.

De pronto quise convertirme en ave para llegar hasta tu ventana.Y te vi allí sentado, trémulo pensando en mí.En qué me harías si me tuvieras a tu lado.Podía leer tu mente y me deleitaba descubriendo tus anhelos…

Y como si fuera un hada cumplí tu deseo, me convertí en mi misma, y me senté a tu lado, pero tú no sabías quién era yo.Solo podías percibir la tremenda atracción que sentías hacia mí.Una como jamás habrías experimentado.Una que te lanzaba sin remedio hacia el abismo de mi cuerpo tibio y sensual.Te dejabas envolver como en un hechizo por mi aliento hasta que rozabas mis labios.Entonces pude sentir ese placer que te embriagaba y que solo yo te podía dar.Eras mío, me pertenecías.Yo tu Venus y tu mi amado mortal.

Las luces en el avión se encontraban apagadas.Todos dormían plácidamente mientras dos volcanes reverberaban al compás de sus deseos.

Hacía frío y yo cargaba una manta.Te sentí temblar y muy amablemente te la ofrecí para que la compartiéramos juntos.No podía verte, sin embargo, adivinaba tu mirada de satisfacción.Podía sentir como tu corazón se aceleraba mientras mis dedos te cubrían y rosaban tus piernas.

Me olías, me sentías, mientras yo me juntaba a tu lado con el pretexto de darnos un poco más de calor.Era tanta la energía sexual que fluía entre nosotros, que no podíamos reprimir las ganas de rozarnos, de tocarnos, de sentirnos, de besarnos.

De pronto tu mano me tomó por la cintura y me atrajo hacia ti. Yo temblaba, pero de deseo, y tu sentías que lo que hacías era justamente lo que yo quería.Nos dimos ese beso largo y prolongado. Mi lengua navegó por tu interior y te reconoció de nuevo sin que tu siquiera lo imaginaras.Nos acariciamos despacio porque el vuelo era largo y la noche apenas iniciaba.

Entonces mi mano izquierda se fue voluntariosa hasta tu entrepierna para tocar tu sexo duro que palpitaba con cada uno de mis roces.Y lo masajee suavemente mientras continuábamos proporcionándonos ese primer goce.

Tus manos con agilidad, desabrocharon mi blusa y se dirigieron hacia mis pechos que se habían endurecido también… Hasta perderse entre ellos, explorándome y dándome placer…

Se cómo dar y como quitar. Cómo lo disfruto…Así hago que me desees más, que enloquezcas de ganas por absorber toda esa delicia que tengo para ti. Por eso paro y me alejo un poco en el mismo instante en que el reflejo de un relámpago ilumina nuestros rostros y ves como sonrío maliciosamente, eso te excita aún más.Te me hechas encima como un lobo para devorar a su presa, como el mismo erótico Drácula de Coppola.Me devoras...

Mi mano es muy traviesa, suelta tu cinturón, desabrocha tu pantalón y se desliza por entre tu bóxer.Lo quiere tomar por completo, pero no puede porque se ha crecido mucho, que delicia…

Siento como las palpitaciones se trasmiten a lo largo de tu miembro vital.Esta caliente.Toda tu masculinidad reunida allí, en tu centro de poder.

Y te miro a los ojos y estas en trance, extasiado de sentir como mi mano te lo acaricia con fuerza y luego con suavidad… a un ritmo que te eleva hasta el cielo.

Casi me amas, pero no me conoces, no sabes que soy yo y eso me hace sentir libre para disfrutarte aún más… como si fuera la primera vez.

Mientras te lo aprieto, no me aguanto y te vuelvo a besar con más fuerza. Te introduzco mi lengua y mi aliento sexual…A ti te encanta sentirme dentro de ti.Que sea yo quien te penetre primero.Y luego recorro tu rostro apunta de besos mientras que también haces lo mismo, pero con una fuerza desaforada que casi nos hace perder el sentido de mi realidad inventada.

Ahora siento como deslizas tu mano grande y varonil por mi espalda.Sé que quieres deslizarte por entre mis nalgas, hasta llegar a mi sexo húmedo y descubras que también estoy al límite. Para ello vas abriendo paso con tus dedos, explorando todo aquello que está hecho para ti.Y mientras te lo sigo frotando, me doy cuenta como tu sexo se crece aún más… ¡Cómo ardes de deseo!

Me adhiero más a ti.Mi pecho contra tu pecho.Levanto tu camisa para sentirte pegadito a mí.

Y escucho tu susurro, tu voz que me implora suplicante ¿Qué me haces?¡Qué me haces!…

Me levanto con cautela y me siento sobre ti. Estoy tan mojada que no necesito más que tomar la cabeza de tu pene y apuntarla para introducirla en mí.Es sencillamente delicioso como me dejo caer sobre ti.Y nos vamos moviendo despacio, en un compás afinado y silencioso. Me vuelvo a levantar y ahora tu miembro está mojado y lubricado de mí.Y empiezo a moverme suave mientras introduzco mi mano en tu boca y me chupas los dedos.

Cuando sentimos que ya estamos cerca, nos tapamos el uno al otro la boca para ahogar ese grito de placer que ya casi llega.Pareciera que nos dirigiéramos en un auto, a máxima velocidad y sin frenos, hacia el abismo.

Salto primero al vacío en un estallido, y mi orgasmo te moja y te saca.

Pero de nuevo lo introduces porque sigue duro y firme.Te mueves un poco más, hasta que siento como te dejas ir y te riegas dentro de mí.Ahora tus fluidos y los míos son uno solo.

Como sé que piensas, me recuesto un poco más y abro mis piernas para que sientas mi sexo húmedo de ti.Procedes a lamerme con tu lengua, hasta que no queda nada.

Y luego me besas para dejarme saber a qué sabes y a que se.

Un suspiro prolongado me regresa a esta realidad, para mostrarme que duermes profundo y abrazado a mí.No puedo evitar sonreír, se me cierran los ojos y me sumerjo de nuevo, en otro sueño.

Fin

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