SORPRESA DE ORAL A DOS BOCAS M/H

SORPRESA DE ORAL A DOS BOCAS M/H
Escrito originalmente por el-duende- en Guiacereza.com

Recientemente estuve de vacaciones con mi familia en la costa en Santa Marta, Cartagena y algunas otras poblaciones vecinas, ya que el viaje lo hicimos todo por tierra. De vuelta hacia Bogotá estuvimos unos días hospedados en uno de los hoteles de la hacienda Nápoles.
Uno de los días de estadía en la hacienda decidí ir a dar un paseo en las bicicletas que alquilan ahí mismo dentro del parque. Llegué en horas de la mañana al sitio donde las alquilan y mientras me entregaban la bicicleta me crucé con una pareja que también estaban ahí para alquilar sus bicicletas. Ambos eran muy jóvenes, no les calculo más de 22, 24 años. Ella era una flaca de cabello rubio, de cara muy bonita, con algunas pequitas y un cuerpo divino, delgada con buena cola y piernas gruesitas de gimnasio y senos más bien pequeños. Estaba vestida con una faldita de jean y arriba la parte superior de un traje de baño bikini. El pelado cuando lo vi de hecho creí que era otra nena, pero despues al escucharlo hablar me di cuenta que era un hombre, de apariencia y facciones bien femeninas, tambien muy delgado vestido con una pantaloneta de jean bastante ajustada, una camiseta esqueleto y un sombrero que ocultaba un poco su cara y su cabello medio largo.
Cuando yo llegué a las bicicletas nos miramos todos, nos saludamos por cortesía y comentamos algo del clima y el calor tan duro que estaba haciendo. Nos entregaron las bicicletas y cada uno empezó su recorrido.
Un rato despues yo paré a comprar un agua en uno de los kioscos del parque y allí me los encontré, hablamos un rato del parque, les invite unas cervezas que compré y hablamos un buen rato de viajes, del clima, de todo un poco.
Para no alargar el cuento desde ese momento todo el resto del día seguimos paseando juntos por el parque, almorzamos juntos, estuvimos un rato en la piscina y seguimos tomando cervecitas que yo les invitaba en cada kiosco que veíamos por el camino. Ya terminando la tarde llegamos a la casa museo de la hacienda, ahí estuvimos otro rato hablando y yo entré al baño, estando en el orinal del baño entró Daniela y me preguntó que si ya había acabado, yo algo asustado porque creí que había pasado algo le respondí que no y ella me dijo venga le ayudo, yo quedé sorprendido y ella con una risa maliciosa y picara me cogió de la mano y entramos a uno de los cubículos que tienen tasa, ella se sento sobre la tasa e inmediatamente empezó a hacerme sexo oral, yo en medio del shock de la situación solo atinaba a cogerle los senos por dentro del bikini y a empujar su cabeza para meterlo hasta el fondo de su garganta, estando en esas golpean la puerta y yo me quedé helado, del otro lado de la puerta inmediatamente Santiago dice abranme rápido que soy yo, ahí fue mayor mi impacto pero por todo el morbo y lo caliente de la situación me moví un poco y abrimos permitiendo la entrada de él. Santiago tan pronto entró se sento al lado de Daniela y entre los dos empezaron a hacerme sexo oral, realmente no lo esperaba y no daba crédito a lo que veía, era algo que nunca había imaginado y mucho menos vivido. Primero veía las dos bocas sobre la cabeza de mi verga y después mientras Daniela se concentraba en la cabeza Santiago me chupaba y acariciaba las bolas, en un momento no se como Santiago se dió vuelta y quedó detrás mío abriendo mis nalgas y chupandome el culo de una manera que jamás nadie lo había hecho, en menos de un minuto yo me estaba derramando hasta la última gota en lo más profundo de la boca de Daniela, cuando acabé literalmente las piernas me temblaron y me recoste como pude contra una de las paredes del cubículo, rápidamente Santiago se puso de pie y besó a Daniela, y ví como compartian en el beso algo de lo que quedaba de mi semen en la boca de Daniela.
Luego del beso Santiago le dice a Daniela no me vas a dejar así y rapidamente puso su verga que no se en que momento se la había sacado en la boca de Daniela, y con un par de chupadas y un pajazo le descargo tambien todo el semen en la boca abierta de Daniela, ella lo saboereó y se lo pasó, todos medio nos compusimos la ropa y salimos del cubículo.
En el baño nos echamos agua en la cara y salimos tratando de disimular que nada había pasado. Cuando salimos nos montamos en las bicicletas, más adelante nos tomamos otras cervezas hasta que llegamos donde se entregaban y salimos hacia los parqueaderos. Yo tomé rumbo a mi hotel y ellos hacia fuera del parque porque estaban hospedados con su familia fuera del parque en otro hotel. Antes de despedirnos les comenté lo gratamente que había quedado sorprendido por todo lo que sucedió y les pedí sus números pero me dijeron que eran pareja, les gustaba vivir ese tipo de locuras pero que no les gustaba tener contacto con nadie, que tal vez en otra oportunidad nos encontrabamos en Cali en algún bar o rumba ps son de allí y viven allí.
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