Scort 3

Scort 3
Escrito originalmente por Hotrod en Guiacereza.com

Voy a contar 10 experiencias con 10 scorts diferentes (la saga de historias terminará con cómo le conté a mis padres lo sucedido), experiencias de una temporada de 4 años en la que caí en el vicio de querer tener contacto físico y sexual con mujeres, en esos momentos no quería nada serio y se me hacía imposible que una mujer sólo tuviese sexo conmigo, así que se me fue algo de dinero en esto. Sólo mi primera experiencia fue desagradable, el resto de experiencias hasta me masturbo recordándolas aunque a veces pienso que pude haber disfrutado más del momento. Lo que voy a contar es totalmente real (bueno, los diálogos no son exactos, no tengo tan buena memoria, pero más o menos es lo que se dijo).

Como de costumbre mi energía sexual estaba por las nubes. Un día solitario en casa me hizo recordar con más fuerza el deseo y el cariño que como un alquimista transformaba en sexo y las sensaciones agradables fueron recorriendo mi mente con el cosquilleo y escalofrío que producen los besos en el cuello. Si el deseo sexual estuviera personificado; en forma de mujer dominante me estaba llevando por el cuello como un perro. Durante esta temporada cuando el deseo era tan fuerte no pensaba igual, no es otra personalidad, es como si se despertara en mí un ser más animal, más básico... supongo que es lo que mitológicamente alguna gente llama como "demonios" y en esa posesión del placer en mí en la que no dejaba de ser yo mismo, de nuevo, busqué una chica en una página de contactos, había una chica con algo de sobrepeso, parecía que podía ser alguien humilde, llamé, pero no contestó, una pena, me quedaba como opción una chica con cuerpo que se me hacía más atractivo, estaba pensando con mis prejuicios que a lo mejor no me iba a llevar tan bien como podría llevarme tan bien con la que intenté contactar antes, pero eran tonterías, prejuicios, era consciente de ello y dejé de dar vueltas a una estupidez como esa. La voz de esta chica sonaba agradable como si me estuviera dando un beso en la mejilla desde la distancia.

Me animé a ir, pillé de mi dinero lo metí en un pantalón, me desnudé, me duché y me comencé a masturbar, debido a mi anterior experiencia (https://guiacereza.com/experiencias/post/63474/scort-2) aprendí de mi cuerpo que si me corría una vez, la siguiente duraba bien de tiempo, así que nada más de termina de ducharme salí y eyaculé en la taza del water, salió mucha leche disparada, estaba tan excitado que el pene seguía muy duro, dentro de mi comprobación de lo duro que estaba lo golpeé contra la taza del water como intentándole quitar una última gota de semen del glande.

Me vestí, busqué la dirección de la chica que había llamado, la dirección me sonaba... ¡Ah sí! Era donde estuve la anterior vez, me gustaría que fuera la misma chica, se notaba que disfrutó, quería mostrarle que podía ser uno de esos clientes buenos que la trata como una dama y conocerla un poco más. Decidí dejar de pensar tanto en expectativas y estar en el presente y salí a la calle.

Encontré un método de poder salir a la calle sin necesidad de tener que agarrarme el pene desde un bolsillo para que  no se me notara que estaba dura, mi pene como se curva hacia arriba cuando está erecto, es fácil ponerlo contra mi tripa, así que lo dejé así y la parte salía del pantalón, sin más tapada con la parte de arriba del chándal con el que iba a salir, nadie pensaría que tengo el pene casi tocándome el obligo, nadie lo notaría, así que sin más ahora tenía los brazos libres.

Llegué a la calle donde vivía la chica disfrutando del Sol del verano, era el mismo portal y pensé que podría ser la misma chica, al llegar a su puerta me abrió otra, pensé que podría ser otra chica con la que estaba viviendo, pero... eso aun no lo sabía, lo que sí que estaba claro era que era esa chica a la que había llamado, empecé a reconocer su voz y se quedó conmigo dentro de la habitación.

Estaba con la cabeza dando vueltas que no me di cuenta que esta chica estaba sólo en ropa interior, era más alta que yo sin llevar tacones, como los llevaba sus pechos estaban casi a la altura de mi cara de repente nada más fijarme en ese detalle sin poderme fijar en más ella dijo "Noooo Siempre digo que no me envíen niños... ¿Cuántos años tienes?" yo le contesté que 19 y ella me dijo "Pero si eres un niñooo ¿y no tienes novia?" le contesté que no, le pagüé en mi sensación de vergüenza profunda en esos momentos jajaja me veía como un niño, eso hizo que se me quitaran mucho las ganas de sexo, no quería estar con alguien que no quisiera tener sexo conmigo, pero ya había dado el dinero y de todas formas sería extraño que me fuera además viéndola en ropa interior, le dije que ya había estado en ese piso en esa habitación y ella me dijo que a lo mejor fue con su compañera, yo quería verla, prefería tener el encuentro con la compañera, deseé como intercambiar chica jajaja en plan de que lo hiciera con la otra y no con ella, pero sabía que eso sería muy feo así que ni siquiera pedí saludarla, la situación se me estaba haciendo incómoda, entonces me fijé en la chica que tenía a un lado que empezó a quitarse lo poco que tenía puesto encima, yo me empecé a desnudar, ella calculo que tendría unos 35, cambié el concepto de chica por el de mujer, su actitud era de alguien con madurez respecto a las otras dos anteriores, transpiraba seguridad, además se la notaba muy cómoda en su trabajo, tenía siempre una sonrisa en la cara que no era falsa, una sonrisa picarona, era de ted algo oscura, latinoamericana, pregunté de donde era, contestó que era colombiana (yo vivo en España, todo este relato como los demás que he contado y contaré están ambientados allí), su pelo era corto negro con alguna mecha roja, que conjuntaba con su ropa interior y zapatos de los mismos colores, se quitó los zapatos y el sujetador, pero se dejó el tanga, me di cuenta entonces que su cuerpo era precioso, no era como el de las modelos, actrices etc... su vientre no era plano, pero era más bonito como lo tenía, sus cuerpo se notaba un poco atlético, pero suave y no delgado, sus senos y culo totalmente naturales y grandes, era uno de los cuerpos más bellos que había visto y he visto hasta el momento, nada catalogado como cuerpo "perfecto" pero para mí ese tipo de cuerpo se acercaba más a la perfección y se me hacía más atractivo que muchos de esos cuerpos "perfectos", aun pensaba en la otra a pesar de que me atrayera más ésta visualmente, rompí el hielo sólo para mí mismo ya que yo ahí era el único que estaba incómodo, le dije que había algunas que mentían con las fotos, ella me dijo que una amiga suya le hizo unas fotos y que quería que se la viera bien, que su cuerpo es tal cual en real como en fotos (a mí no me pareció tan impresionante en las fotos jajaja) y que quería que se viera un tatuaje que tenía en la pierna para que al verlo enseguida el cliente se diera cuenta de que las fotos son 100% reales, no me había fijado bien en las fotos, casi sólo en su busto, pero enseguida al ver el tatuaje de la pierna recordé que estaba en la foto, luego me fijé que asomando por su tanga había otro tatuaje que ambos le quedaban bien con la lencería todo conjuntaba bien (me estaba poniendo muy cachondo cada vez que la miraba, ella comprendía que le gustaba, pero no sabía cuanto la estaba deseando, su sonrisa me invitaba a follarla y su acento latinoamericano se me hacía sensual por hacérseme exótico pero además porque en comparación con las españolas las latinoamericanas suelen saber decir mejor cosas picantes). Como empecé a sentir que tenía el pene sensible y que cuando sentía eso quería decir que no iba a durar y que seguramente se debía a que la paja ya me la había hecho hacía rato, le dije que tenía eyaculación precoz, que me podía correr muy rápido la primera... ella me dijo que no pasaba nada que si me corría rápido que podíamos hacer otro pero que si no, sólo hacíamos uno yo le dije que la primera con la que estuve la primera vez, me hechó de su piso nada más correrme y me dijo que eso estaba muy feo que también había que comprenderlo.

"Oye ven aquí que estás un poco distante" me dijo tirándome de los brazos hasta encontrarnos en un abrazo y sentí sus pechos sobre mi pecho, era un abrazo muy cálido y bonito, la habitación sólo estaba iluminada con la luz del Sol y las cortinas nos dejaban en intimidad, pero alguien si se fijaba mucho en esa ventana nos podría ver, la otra vez que estuve allí las persianas estaban bajadas, pero mientras pensé eso me puso el condón con la boca y empezó a mamarmela muy rico, pensé que tenía que concentrarme en el momento que ya había pagado y estaba tirando el dinero, me fijé que ella se había hecho una coleta que le quedaba también muy bien, me preguntó que si me estaba gustando la mamada, le dije que sí, me sonrió, le sonreí y continuó mamándome con una sonrisa, me agarró de un brazo y me puso la mano en su coleta para que se la agarrara, estaba preocupado de correrme ella parecía que quería que me corriera ya para luego sólo penetrarla, pero quise ponerme a prueba a mí mismo y quise intentar penetrarla y a ver cuanto duraba, ella me dio la idea de que la penetrara a cuatro patas, escupió sobre papel higiénico yo le pregunté que si le pasaba algo y ella me dijo que no le gustaba el sabor del condón (nunca he visto a otra chica escupir por eso), quitó el tanga lanzándolo junto a donde dejó el sujetador y los zapatos al lado de la puerta, se puso a cuatro patas, su forma de ponerse se la notaba experta, no sabría explicarlo con palabras, símplemente se lo notaba, se la metí sonó una respiración fuerte por su parte y dijo "mmm" eso me excitó más aun, se me puso un poco más dura dentro de ella, su coño no era extrecho, a mí me gustaba más así (la mayoría de las veces que he escuchado opiniones sobre esto la mayoría los prefieren extrechos), los otros dos que probé eran extrechos y me dolió el pene después de haber estado penetrando, aquí el pene entraba y salía muy suave, quería tirarle del pelo haciéndole una coleta ya que ahora después de la mamada lo tenía suelto de nuevo, pero no lo intenté porque pensé que le podía molestar y que se hacía algo violento, pensé que quería probar ese coño con la boca, pero pensé que a lo mejor no me tomaba en serio como la primera con la que estuve, así que penetré y penetré esperando correrme pronto para poder follar menos preocupado, le agarré de los pechos, tacto divino, pero como veía que no me corría tan rápido como esperaba paradójicamente intenté correrme pronto jajaja así que la agarré por los hombros y lo hice más rápido y más fuerte, le pregunté que si le gustaba me dijo que le gustaba mucho, vi que su bonita espalda tenía algunos hoyuelos de granos, como veía que no me corría y que me cansaba de agarrarla por los hombros, decidí abrazarla y mientras la penetraba le besaba la espalda, le preguntaba todo el rato que si le gustaba ella me decía que mucho, me preguntaba que si a mí también, le decía que sí, mi nariz pasó por su cabello oliendo su aroma y en ese momento empezó a agitar su culo, quería penetrarla pero el movimiento de sus glúteos me entorpecía así que empezó ella a follarme a mí básicamente jajaja era como un vibrador humano, una danza del vientre versión culo jajaja parecía que quería ayudarme a correrme con esos movimientos, se cansó, duró bastante la verdad, con una mano la ayudé a que se tumabara y descansara, la penetré así, seguí besando su espalda ella agitó el culo yo paré y de repente me iba a correr "Oh... mierda... me... corro... me corro... me corro" quise evitar correrme como la otra vez, con mis músculos aplasté muy fuerte mis pelotas y me agarré muy fuerte la base del pene, mis piernas se cruzaron y evité correrme, ella se sorprendió y me preguntó "No te has corrido?, lo has controlado? wow" ella no vió mi método, a lo mejor pensó que había sido algo menos rudo porque literalmente me apreté toda la entrepierna, no es que tenga un control del conducto seminal y sin contar ésta nunca he conseguido esto de parar la eyaculación en un polvo sólo me ha ocurrido una vez y quedé como si supiera controlar mi cuerpo mejor de lo que en verdad sé controlar mi cuerpo jajaja

Dos minutos de un silencio no incómodo, ella esperaba para continuar siendo penetrada, quería besar su enorme culo, pero ni lo intenté para no incomodarla, la seguí penetrando ahora suave disfrutando de la viscosidad de sus adentros mientras la boca se me hacía agua de lo dulce que se notaba, ella me dijo que no veía donde estaba el problema, que estaba durando, agitó su culo, también lo apretaba de una forma que era como si me estuviera agarrando el pene con su culo y coño como si fuera una mano haciendo una paja, aunque se hacía aparatoso por las turbulencias y por su enorme culo, mientras hacía eso yo la penetraba pero ahora fuerte ya que me parecía que a ella le gustaba que le dieran caña, la cama vibraba mucho y nos golpeabamos caóticamente, sólo fue una posición, no la vi de frente, pero fue muy sexy y único, quería que le diera más fuerte y más rápido y entre esa locura  sentí que me corría, pensé que ya era suficiente, saqué mi pene de su vagina, se me cayó sobre su culo y me corrí en el condón entre una respiración intensa de ambos. Tenía ganas de más (me monté la fantasía de que me pedía más), pero antes de que me lo dijera comprendí que este había sido el polvo del encuentro. Me quitó el condón y lo puso en papel higiénico.

Ella me dió un pequeño azote en un muslo y me dijo: "Me encantan tus piernas y tienes una polla muy rica, no sé por qué no tienes novia, el único problema que tienes es en la cara que tienes acné, ese es el único complejo que deberías tener, pero correrte rápido no deberías tener complejo con eso, cada uno tarda lo que tarda. Mira al final duraste bien, me follaste bien y no han hecho falta dos"

"Ya, pero yo quiero hacer disfrutar a la persona con la que estoy follando, si me corro rápido puedo no estar a la altura de su espectativas o no tener nada que aportar sexualmente para esa persona" - le contesté mientras me ponía la ropa.

"No pienses así, cada uno tiene su ritmo, si andas pensando en cuando te vas a correr, no disfrutas del momento y si te puedes correr varias veces ¿mejor para ti no? Mira, yo antes tenía toda la cara llena de granos, eso sí que era para tener un complejo"

Yo le miré la cara, a penas me había dado cuenta de que tenía algún hoyuelo en los mofletes.

"Tienes que echarte bicarbonato y con eso se quita, lo ves? Te hago aquí de psicóloga de dermatóloga y además follamos, ¿qué más quieres? Si llegas a quitártelos me llamas, también si estás interesado en un masaje tántrico por el tema de la eyaculación precoz que te puede dar una amiga mía, me puedes llamar ¿vale?" -Terminó de decirme con una encantadora sonrisa.

Le contesté que sí, que la llamaría, se quedó mirando mi culo, me extrañó este comportamiento posterior al polvo de ella ya que pensaba que no le gustaba al parecerle joven. Nos despedimos con dos besos en las mejillas yo seguía estando más incómodo que ella.

Mientras bajaba las escaleras enseguida pensé que me habría gustado haberle lanzado algún piropo, haberle dejado más claro como me ponía de cachondo, haberla besado en la boca, haberle comido su hermosa vagina, haberla masturbado con los dedos, haber acariciado más su cuerpo, haberla follado en más posturas, pero no puedo desencadenar toda mi pasión sin toda la complicidad suficiente para mí es sólo pasión ese momento pero para la otra persona es trabajo esto vuelve el encuentro no lo natural que debería ser, es un intercambio y no una complementación (siempre he terminado en estos encuentros queriendo que me pidieran más, pero son mujeres ocupadas, aunque de verdad quisieran continuar, no tienen tiempo... pago y a saber cuanto me desean, a saber si lo que me dicen es verdad...)

Una vez fuera, con el calor del Sol de verano sobre mi piel, una sensación de relax en el cuerpo y en la mente, pensé: "Mierda! ¿Qué me pasa? ¿Por qué pago por tener sexo? Con lo bonito que es el cariño incondicional... Además, no tengo trabajo, aunque ahora me sienta bien, me siento como un parásito". El día parecía más colorido tras esa experiencia, mis ojos estaban más despiertos que de lo normal, los árboles con sus hojas verdes por la calle que volvía a casa con su pequeña inclinación que les dotaba de menos apariencia inherte parecía que estaban de espectadores en mi paseo por la alfombra roja de una vida fríbola y sin sentido como la de muchos famosos viviendo en un camino de contradicciones donde el placer lo estaba empezando a asociar con el dolor y en aquellos momentos el olor de mi ropa era el fino hilo conductor de cosas tan contrapuestas, estaba lleno de energías, pero a la vez sin ganas de nada, quería una buena ducha, pero la pared fría sólo me recordaría el problema tan profundo que hay en mí que ni la gente seria ve con seriedad que ni la gente que no es seria tampoco lo ve con seriedad, sólo para mí es serio, a nadie le importa, sólo yo soy la solución, mi vida no importa, quizá esa mujer sonriente tenga una vida mucho más dificil que yo y ando aquí atocompadeciéndome con palabras vacuas de pragmatismo, mis lágrimas se camuflan con las gotas de la ducha "No volveré", como siempre terminaría pensando tras cada una de mis recaidas.

Al día siguiente pregunté a mi madre por vicarbonato para hechármelo en los granos, de la cara, a ella le pareció una pésima idea y me dijo que me hechara unas cremas. Aquella señora tan sexy y agradable con la que tuve sexo aunque me siga acordando de ella, me daba corte volverla a llamar porque no tenía novedad que decirle con el tema de los granos ya que sigo teniendo, no sé si se acordaría ya de mí, de todas formas habrá ido a otra ciudad, vivirá lejos de mí, me ve como un crío... en fin, parezco idiota.

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