¡¡Quise saber que tan Lesbiana era mi esposa y me salió el tiro por la culata!! (Relato de Carla Canul de Irapuato México)

¡¡Quise saber que tan Lesbiana era mi esposa y me salió el tiro por la culata!!  (Relato de Carla Canul de Irapuato México)
Escrito originalmente por Seux en Guiacereza.com

Es un secreto a voces en silencio y en la oscuridad. La sociedad mexicana tiene estructuras patriarcales muy solidas y ser joto o lesbiana es un peligro. La homofobia es una de las grandes enfermedades de nuestra cultura mexicana, pero creo que es característica de casi toda la cultura latinoamericana.

Yo creo que mi caso, ser “lesbiana”; y lo coloco entre comillas, porque ahora ¿no se? Quiero definir ese concepto en mi caso, porque no todo esta cerrado y no podría decir que estoy en el extremo, de ese ser lésbico. De hecho… yo creo que todas las mujeres somos lesbianas. ¿No crees? (jejejejeje Risa de la entrevistada) ¿En que íbamos? Jejejeje

Continua en la parte que me dijiste: Que, en tu caso, paso…  (despáchate en tu historia, que, si tengo alguna pregunta, te la realizo.)  ENTREVISTADOR

Yo tenia nueve y era una niña medio adelantadita, porque mis senitos se empezaron a desarrollar a esa edad. En mi casa éramos tres mujeres y dos varones. Yo soy la tercera de los cinco y era difícil para nuestros padres, darnos un espacio para cada uno.

Con nosotros vivía un tío; un hermano de mi madre que pasaba algunas temporadas, venia de México para la recolección de las cosechas. En las noches se acercaba a mi cama y comenzaba a tocarme los senos y la vagina… me decía que no podía contarle a nadie, porque podría matarme.  Vivía aterrorizada y nunca pude decir nada, solo de adulta comenté ese hecho.

Desde niña me gustaron las chicas, no solo creo que haya tenido que ver ese acontecimiento, yo ya tenía más empatía con las mujeres. Creo que la delicadeza y las formas del cuerpo eran más convocantes para mi…

Cuando Sali de la casa y logré mi independencia económica, ya no tuve que esconder más mi condición. Mi primera relación con una chica duro casi veinticuatro meses. Fue increíble explorar la vida con otra mujer todos los días de tu vida

Cuando me case con mi actual esposa, tenía claramente cuál era mi orientación sexual, hoy a mis 38, las divergencias conceptuales han puesto otros paradigmas en mi vida. Creo que los extremos dificultan ver las alternativas humanas.

Todo ocurrió cuando se despertaron los celos y las dudas en mi relación. Escuche de una amiga muy cercana que mi mujer estaba coqueteando con un compañero de trabajo. Esa sensación de inestabilidad me llevo a preguntarme que tan lesbiana era Adriana. Me surgieron preguntas como: ¿será que hay personas que confunden el camino? ¿será que no todo es como lo creímos que era? ¿Existen realmente otras alternativas como dicen? 

Con esas preguntas me propuse probarme y resolverlas. Quería saber cual eran mis limites y cuales los de Adriana.

Le dije que lo invitara a una pequeña reunión en casa y así fue como planee entender todas las preguntas que surgían en mi cabeza.

Se llego el viernes y Adriana se veía impaciente en las horas anteriores. Se quedo como una hora en el baño, se perfumo con esa fragancia dulce que me encanta, es como el olor a cereza en la madrugada. Se coloco sus tacones negros, que combinaban con su minifalda y sus aretes largos estilo telaraña. Una blusa blanca que dejaba ver su sostén del mismo color con encajes sutiles que dejan ver  la línea de sus pezones y la curvatura de sus tetas.

Yo me puse unos bluyines estrechos que me gustan, porque dejan ver mis nalgas mas grandes y una camiseta negra. No quería llamar mucho la atención.

La gente empezó a llegar y la reunión había iniciado muy activa. Teníamos cerveza y tequila el Patrón, picada de cerdo y algunos postres. Estábamos escuchando a punto cincuenta, Cristian Nodal y a Juan Gabriel.  Tocaron la puerta y fui abrir. Era Miguel, el chico dominicano que me habían comentado, traía una botella de vino y unas rosas. Me saludo de beso en la mejilla y me dio un abrazo ¿eres Daniela? Si!! Le dije… luego vino Adriana y lo abrazo de forma efusiva, lo que me genero unos tremendos celos. Nunca la había vista tan efusiva y menos con un hombre.

La fiesta continuo y comenzó el reguetón. Todos estábamos bailando y en un momento vi como Adriana se rozaba suavemente delante de él; su pequeño trasero se movía sensualmente y el la rodeaba por la cintura.

Una de mis amigas, se acercó bailando y me dijo… ¿cómo que le está gustando la verga ahora a la chiquita? Jejejeje . yo sonreí y solo dije… Quizas!!  Por dentro me quería morir de la rabia.

Ya con unos tequilas decidí preguntarle… quería saber que estaba pasando con ella. La cogí de la mano y la saque a bailar. Primero la tome por la cintura y la traje hacia mí.  ¡¡Quería marcar el territorio!! Y demostrarles a todos de quien era esa mujer. La besé y le metí la lengua en un beso apasionado. ¡¡A lo que todos los visitantes aplaudieron y gritaban bravo!!  El más entusiasmado era Miguel… se acerco y dijo. ¡¡Que rico!!  Ya entrada en traguitos… le pregunta a Adriana. ¿Qué es lo que te pasa con este tipo? ¿parece que te gustara?  Me respondió: ¿cómo crees? Es una persona muy divertida, pero nada más... ¿estas celosas? A lo que respondí: si!!

Ya entrada la madrugada la gente se había ido y solo quedábamos Adriana, Miguel, Leandra y Yo.  Quise poner a prueba la fidelidad de Adriana, asi que fui a acostar a Leandra que estaba bien peda(borracha) y los deje en la sala solos.

Cuando regresaba del cuarto de huéspedes me detuve y pensé en alargar el tiempo, para ver que estaba pasando entre ellos. Fui despacio y desde el pasillo. Solo veía que Adriana se reia, con cada uno de los chistes de Miguel. No se veía una actitud sexual u otra cosa.

Ingrese diciendo bailemos¡!  Y Miguel se levantó y me cogió de las manos. Dimos vueltas y en una de ellas, cai sobre su pecho de espaldas, atrapándome por la cintura y abrazándome por el abdomen. Pude sentir los brazos de un hombre. Su loción era recia, un olor que me invadió. Pensé ¿Qué me pasa?  ¿Por qué me gusto esa sensación?  La verdad me puse nerviosa y me solté rápidamente. Pero ya era tarde, él lo había notado y también Adriana.

Ella se me acerco y me abrazo, estábamos bailando los tres… solo reíamos y dábamos vueltas con las canciones de Maluma.

Él nos pidió algo muy loco… ¿bésense nuevamente?  Se que es muy atrevido, pero me gustó mucho ver como dos personas que se aman realmente lo hacen.

Adriana se rio y me cogió del cabello llevándome hacia ella. Metió su boca en la mía y rodeo mis tetas haciéndolas saltar del sostén… lo sentí debajo de mi camisa…… Continuara    

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