primer gang bang

primer gang bang
Escrito originalmente por fernando4040 en Guiacereza.com

Aquí va nuestro relato:

Hola, les cuento nuestro primer gang-bang, tal y como pasó: Esta historia es 100% real. No doy nombres ni doy nuestra edad, ni digo de qué ciudad somos.

Mi novia y yo solemos hacer tríos con otro chico. Nos encanta nuestro estilo de vida y los dos coincidimos en que el sexo es para disfrutarlo y nos gusta compartir. Al principio de nuestra relación, hablando de lo que nos gustaba hacer en la cama y cuales eran nuestras fantasías, yo le insistía mucho para que me cuente que es lo que le gustaría hacer.

Siempre que le preguntaba, estaba deseando que me dijera que quiere hacer un trío. Una vez, me lo dijo, me dijo que una mujer no debería decir esto y que le daba vergüenza. Yo le contesté que para eso estábamos hablando y sea lo que sea, me lo podía decir y seguro que podríamos hacer realidad cualquier fantasía que tuviera.

Tenía ganada su confianza y estaba deseando que me dijera que quería hacer un trío. Hasta que me dijo que quería estar con dos hombres.

En ese momento, nuestra vida sexual cambió para mejor y desde entonces, no hemos parado. Hicimos nuestro primer trío con un chico que encontramos en un Chat del Internet y fue mágico. Cuando el chico se fue, ella y yo continuamos haciendo el amor con mucha pasión y de hecho, ella me lo dijo:

- "Parece que me quieres mucho más".

- Es que verte con dos hombres es lo que me encanta - respondí yo.

La verdad es que, como primera vez que hacíamos un trío, me había encantado verla con el otro chico y conmigo a la vez, ocupada por todos los lados, disfrutando, gimiendo y gritando. Esa situación me pone siempre como una moto.

 A lo largo de algunos meses, seguimos haciendo tríos con el mismo chico y con más chicos que encontrábamos en el Internet. Nos encantaba, ella disfruta como una loca con dos hombres y siempre me dice que es lo más para ella. Yo disfruto viéndola con un hombre por detrás y otro por delante. Es lo que más me pone.

Me encanta cuando invitamos a un chico por primera vez a casa. Yo antes de subirles a casa, he hablado con ellos en la calle, antes de subir y le explico lo que queremos: Ella nos está esperando en la habitación desnuda, nosotros entramos en casa, nos desnudamos en el salón y entramos a la habitación desnudos. Ella nos espera con los ojos vendados y los dos vamos con ella, a hacerla disfrutar como una loca y cuando ella grita, yo sé que está disfrutando, al igual que nosotros dos.

Como en todas las cosas, siempre se quiere ir a más y yo ahora tenía la fantasía de hacer un gang-bang. Se lo dije a ella, le dije que quería juntar a dos o tres chicos con los que previamente ya habíamos hecho un trío y esta vez estaríamos todos con ella a la vez.

Ella me dijo que la íbamos a matar, si ya con dos hombres es suficiente caña para ella, imagínate con 3 o 4 (incluyéndome a mí). No volvimos a hablar de ello y al cabo de unos meses, se lo dije de nuevo.

Más o menos me dijo lo mismo pero esta vez, en vez de decirle que quería hacerlo, le dije que casi lo había preparado para darle una sorpresa cuando llegue a casa. Quería ver su reacción. No se enfadó ni se molestó ni nada y además me dijo que si lo hubiese llevado a cabo- tal y como se lo había contado, lo hubiera disfrutado. Eso era todo lo que necesitaba saber así que lo preparé.

Un día que llegó a casa, tenía ya la sorpresa preparada. Yo estaba esperándola en casa solo, tomando una cerveza y viendo la tele. En realidad, estaba nervioso como un flan y todavía hoy me pongo nervioso de pensarlo.

Los chicos estaban ya esperando en el bar de abajo. Eran 4 en total así que seríamos 5 chicos con ella. Los habíamos conocido ya, eran todos chicos con los que alguna vez habíamos hecho un trío por lo que no eran necesarias presentaciones ni habría sorpresas porque los había elegido a ellos porque eran muy educados, son suavecitos y respetan las prioridades de ella, o sea si ella dice no a algo, lo respetan.

Cuando ella llegó a casa, le pregunté que tal estaba y todo eso. lo típico, yo estaba nerviosísimo. Me dijo que estaba muerta. Quería decirle que tenía una sorpresa para ella antes de subir a los chicos, gracias a Díos, en esto del sexo siempre hemos podido hablar sin tapujos así que le dije:

- “Tengo una sorpresa para ti”-

- Ella me miró y me dijo: “¿Que sorpresa?”

- “Nada”- dije yo, “date una ducha y espera desnuda en la habitación con los ojos vendados” - ella contestó – “¿Qué has hecho?”

- “Nada, es una sorpresa, y te aseguro que vamos a disfrutar mucho los dos”-

 Entonces, sin decir mucho más, la lleve al cuarto de baño y le dije que se diera una ducha. Ella me notó los nervios y yo noté que ella también estaba “expectativa”, sin saber lo que iba a pasar, pero ella sabe que puede confiar en mí y yo no dejaría nunca que lo pase mal o que entremos en algo donde piense que no íbamos a estar bien.

Le dije que cuando esté lista, se metiera en la habitación desnuda y que se ponga la venda en los ojos. Después debía hacerme una llamada perdida y esa sería la señal de que puedo subir.

Yo bajé al bar y saqué a los chicos de allí porque mientras ella se daba la ducha y se preparaba, quería hablarles de nuevo y repasar el plan, las reglas, etc. todos estaban de acuerdo. Era tal y como cuando habíamos hecho un trío con cada uno de los chicos. Ya sabían que a ella no le gusta las corridas en la boca, las felaciones las hace sin goma pero las penetraciones son siempre con goma, etc. todos conocíamos las reglas.

Sobre todo, si ella dice que no a cualquier cosa, pues es que no.

Ya sabíamos todos como quería que fuera la cosa, entramos al salón, nos desnudamos y entramos a la habitación donde nos espera ella con los ojos vendados.

Estuvimos esperando todavía unos minutos, fueron minutos eternos y yo estaba nervioso, muy nervioso, íbamos a hacer nuestro primer gang-bang y todavía no sabía como reaccionaria ella al ver tanto hombre desnudo.

Por fin me hizo la llamada perdida, así que subimos. Subimos de uno en uno para que los vecinos no me vieran entrar a casa con 4 hombres, por si las moscas, que luego los vecinos hablan mucho. Mientras iban subiendo, yo esperaba con los que ya habían subido a casa. Cuando ya estábamos los 5 en el salón

Tal y como habíamos hablado, nos quitamos la ropa y cuando estábamos todos listos, les dije que me siguieran a la habitación. En el pasillo, al llegar a la puerta, que estaba cerrada, llamé y dije: “Hola, ¿hay alguien en casa?”

Abrí la puerta y allí estaba ella: delante de la cama, desnuda, de pie y frente a nosotros, con los ojos vendados. Ella podía oír el ruido de gente en la puerta pero no sabía cuantos hombres había. Le dije que la quería mucho y la besé, la acaricié y le cogí sus brazos y los eché sobre mis hombros. Ella estaba tranquila, como si hubiese esperado esto. Hice una señal a los chicos para que se acercasen y ahí empezó todo. Se acercaron con cuidado y empezaron a meterla mano por todos los lados, a besarla. Ella también nos besaba y yo creo que ni sabía a cuantos chicos estaba besando. La tumbamos en la cama y nos metimos todos con ella a la vez. Me encantaba ver como iban cambiando de posición con ella. Ella iba haciendo felaciones a diestro y siniestro, mientras otro chico le hacía un cunnilingus. En la mano siempre estaba pajeando a alguno o acariciando los testículos de alguien. Cuando entramos en calor con tanta gente en la habitación, ella se quitó la venda de los ojos y nos vio a todos por primera vez. Se alegró de que conociera ya a todos los chicos de antes y sin decir nada, seguimos al ataque. El todo de la velada paso a ser ya más cargado, ahora ya no era tan suave como antes, ahora ya estábamos haciéndola un gang-bang como Díos manda: ella estaba a cuatro patas con un hombre por detrás y comiendo tres pollas por delante mientras yo la metía mano por las tetas y toqueteaba por donde podía. Los chicos también iban cambiando de posición y la manejaban como querían, la cambiaban de posición, la metían una polla por la boca mientras otro la penetraba por la vagina. Ella tenía las manos siempre ocupadas.

No paraba de gemir, de gritar y yo le decía cosas guarrillas, como sé que le gusta que le diga.

En un momento de esos, me retiré y salí de la cama. Quería contemplarla con 4 hombres a la vez. Es una pena que una de las reglas es: nada de fotos. Una pena porque lo que estaba viendo merecía mil fotos: ella estaba siendo follada por 4 hombres a la vez, por todos los lados, lamiendo pollas, acariciándolas, cogiendo dos pollas en la mano y chupándolas, alternando entre una y la otra. Cuando ella me vio que yo estaba apartado y observando, me sonrió porque sabía que eso era lo que me gustaba: ver como la dan caña.

Entonces me dijo que quería hacer una doble penetración. Eso ya lo habíamos hecho antes cuando habíamos hecho tríos pero ahora, yo tenía la esperanza de que fuéramos todos los que se lo haríamos. Así fue, ella se tumbó a horcajadas encima de un hombre, el cual la estaba penetrando por la vagina. Yo quería ser el primero que la penetrara por detrás, ya que sé como hay que hacerlo muy despacio, sin movimientos bruscos. Lo hicimos un rato, como gemía, como le gusta, sé que le gusta y cuando ya estaba el ano bien dilatado, la saqué y le dije a los chicos: “dadla placer que es lo que más le gusta” –es verdad, las dobles penetraciones le encantan a ella, siempre que lo hemos hecho ha gritado como una loca, casi me daba miedo. Aquella velada, fueron pasando todos los chicos por ella, la cambiaban de posición y se turnaban para penetrarla analmente. Como gemía, ella tuvo varios orgasmos.

En un momento dado, me acerqué a ella y le dije cariñosamente “Cariño, me gustaría ver como se corren en tu boca nuestros amigos” – Tengo que decir que eso a ella nunca le había gustado con otro chico. Solo se lo había hecho yo, y muchas veces. A ella le encanta cuando me corro en su boca. Me limpia el pene con la lengua y no suele dejar ni una gota – pero eso solo me lo había hecho a mí. Otros chicos se habían corrido en su boca pero con preservativo. Esta vez le estaba pidiendo que dejase que los chicos se corrieran en su boca – y aunque no hacía falta decirlo, tenía que tragarse todo el semen, tal y como hacía conmigo.

Ella dijo: “Si” – en ese momento, que estaba siendo follada por 5 hombres y que había tenido tantos orgasmos, difícilmente hubiera podido decir que no a algo.

Seguimos follándola un poco más y le dije a los chicos que se aguantasen la corrida hasta el último porque nos íbamos a correr en su boca. Uno de los chicos dijo que no era necesario, supongo que sabía que a ella no le gustaba. Yo insistí porque quería ver como se corrían en su boca. Uno a uno se fueron corriendo en su boca. Ella estaba a cuatro patas en la cama, el culo en pompa pero esta vez estábamos los 5 chicos delante de ella, esperando nuestro turno. Yo quería ser el último en correrme así que les hacía señales a los chicos para que vayan pasando. Uno a uno se fueron corriendo en su boca, sin preservativo. Cuando se iban a correr, gritaban de placer, la agarraban la cabeza ( eso no me gustaba tanto ) y contemplé como se tragaba ella todo el semen: lamía esa polla como un helado, era una sensación que yo conocía bien y solo de verlo, tenía tantas ganas de explotar – pensaba que me iba a dar asco ver semen de otro hombre en la boca de mi novia, pero no, me gustó verlo. Me gustó ver los restos del líquido blanco en sus labios, y como se pasaba la mano por los labios para limpiar los restos. Llegó el turno del siguiente y la operación fue la misma : empezó a chupar ahí, a cuatro patas sobre la cama, rodeada de 4 hombres ( ¡Díos mío que foto – que imagen! ) y éste también se corrió en su boca. Así los otros dos chicos. Cuando llegó mi turno, estaba que no podía aguantar más y exploté dentro de su boca, tal y como hizo con los demás chicos, ella relamía la polla de arriba abajo, limpiando cada gota de semen. Me gustaba en ese momento pensar que mi novia acababa de tragarse el semen de 4 hombres y ahora se estaba tragando el mío. Sé que el mío le encanta y esperaba que quisiera volver a hacerlo con otros chicos.

Cuando acabamos, nos sentamos todos alrededor de la cama, con la sonrisa tonta y hablando del tema. Le dije a ella que era la primera vez que hacíamos un gang-bang y le pregunté que le había parecido estar con 5 hombres. Me dijo que le había encantado. Le pregunté si no le molestaba que lo hubiera preparado todo así, de repente y sin previo aviso. Me dijo que no, se alegraba porque si hubiese sido por ella, nunca se hubiera lanzado a hacerlo y se alegraba de que hubiese tomado yo la iniciativa.

Al rato, los chicos se fueron vistiendo y les acompañé a la calle, como hago siempre. Una vez en la calle me despedí de ellos, cada uno se iría por su camino y tal y como hago siempre, les dije que les llamaría para el próximo trío y si ella quiere, el próximo gang-bang.

Una vez subí a casa, la abracé y la besé. Le pregunté:

- ¿Qué tal?-¿Qué te ha parecido?

- “Ha sido lo más bonito que hemos hecho hasta ahora”-

Estuvimos un rato hablando de ello- tal y como solíamos hacer después de cada trío. Hicimos el amor otra vez y esa noche nos fuimos a dormir sin cenar porque estábamos hechos polvo.

Desde aquella experiencia, hemos seguido haciendo gang-bangs con otros chicos. A ella no le gusta repetir mucho con los mismos chicos así que siempre tengo que buscar nuevos chicos por Internet.

También hemos explorado nuevas vías de placer: hemos ido a salas X pero hemos tenido que salir de allí porque hay mucho salido y cuando estábamos entados en nuestras butacas viendo la peli X y metiéndonos mano, se juntaron un grupo de viejos detrás nuestra así que nos levantamos y nos fuimos.

Hemos seguido haciendo tríos pero eso nos sabe a poco, sabiendo lo bien que lo podemos pasar haciendo un gang-bang, ahora preferimos hacer siempre un gang-bang pero aunque parezca raro, no es tan fácil encontrar a hombres decentes por Internet. También hemos ido a clubs de parejas pero no hemos sacado nada en claro. Solo hemos tenido un gang-bang en una sala liberal que fue memorable: ella estuvo con 7 hombres y digo que fue memorable porque no merece menos. Ese ha sido el máximo de hombres con los que hemos estado hasta ahora pero nos gusta siempre andar sobre los 4 o 5 hombres como máximo. Pero esa experiencia en el club liberal con 7 hombres ha sido lo más excitante hasta ahora. Quizás algún día lo cuente.

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