Mientras ella dormía...

Mientras ella dormía...
Escrito originalmente por Dsenturo en Guiacereza.com

Ahí estaba ella, dormida junto a mi casi desnuda, solo tenía su tanga puesta, acostada de espaldas a mi, sacando su culo hacia mi.

Traté de dormir plácidamente como lo hacía ella pero no era posible, de solo imaginar las posibilidades, decidí hacerlo, así despertara.

Comencé deslizando mis manos entre las sábanas para llegar a tan anhelado lugar, entre sus nalgas. Empiezo a frotar su vagina, muy suavemente, tratando que aún siguiera durmiendo y no inquietarla tanto, continué con la labor y ya comenzaba a sentir su clítoris bien duro.

Bajaba y subía mis dedos entre su clítoris y la entrada a su vagina, hasta confirmar que ya estaba poniéndose mojada, seguía frotando muy suavemente y decidí comenzar a introducir mis dedos dentro, lentamente, dejando que se humedecieran completamente, luego a salir nuevamente, hasta que lo hicieran con facilidad.

Aún no se despierta, así que continué jugando en su vagina, donde ya cabían 2 dedos dentro de ella, mis dedos estaban bien mojados, y yo quería más, corro a un lado el hilo de su tanga para explorar un poco más. Así que decidí tomar mas riesgo y comencé a deslizar el dedo meñique dentro de su ano, ingresó con facilidad y me excité bastante al confirmar que estaba limpio el camino.

Entonces el juego comienza a cambiar, mis dedos comienzan a pasar de su vagina a su ano, al comienzo el dedo meñique, luego el dedo medio, una y otra vez, cambiaban de lugar para humedecerse y luego volvían a su ano. Después de un momento ya eran 2 dedos que ingresaban dentro de ella, ya estaba empezando a tocar mi pene con mi otra mano, sintiendo lo tenso y lubricado que se encontraba.

Más me excité cuando esos dos dendos entraban y los abría para dilatar un poco mas su cálido agujero, entonces, bajo un poco y acerco mi pene a ella, rozando sus nalgas, guiándome a tacto en su cuerpo, hasta llegar a su vagina, solo mi glande estaba lubricado y necesitaba un poco más de fluidos para continuar.

Así que introduzco mi pene en su vagina suavemente, me excita mucho sentir ese calor y esa textura, lo saco y lo vuelvo a meter, hasta que ya estuviera bien humedecido. Ellla a pesar de estar dormida, siento como su respiración es más intensa y como su cuerpo está un poco más caliente, no más dentro se sentía genial.

Seguí un poco más dentro de su vagina y acerqué mis dedos a su ano, aún lograba introducir 2 dedos en ella, era el momento de cambiar de lugar mi pene, procedo a deslizarlo lentamente, hasta la entrada de ese otro cálido orificio, lo comienzo a introducir hasta que está completamente dentro de ella, comienza a entrar y salir una y otra vez...

-¿Qué haces?- me pregunta, se ha despertado y justo cuando tenía mi pene todo dentro.

-¿Sabes donde lo tienes? - le digo, mientras sigo penetrándola constantemente.

Su respiración mientras despierta se hace más intensa y comienzan a escaparse gemidos de su boca.

Continúo con la penetración, complementando con unos suaves masajes a su clítoris, constantes e intensos.

Más excitado me encuentro y ella también lo está. Ya ha despertado y me lo tomo con calma, deseo que ellla termine también así que comienzo a frotar más intensamente su clítoris, mientras la penetración va más constante, es díficil contenerse, dentro se siente cálido y palpita a momentos.

Ella me avisa que no pare, pone su mano sobre la mía, esa que tengo en su clítoris, me dejo llevar del momento, sintiendo como ella va tensionando su cuerpo, como suspira intensamente y termino muy intensamente, dejando mi semen dentro de su ano, unos instantes después, ella comienza a gemir intensamente, su cuerpo vibra completamente, sostiene mi mano, apretando su clítoris mientras sigue en su orgasmo, dejo mi pene dentro de su ano para que no pierda ninguna sensación y a su vez disfruto su palpitar.

Nos besamos y dormimos profundamente, ahora sí lo podré hacer...

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