Mi primera paja

Mi primera paja
Escrito originalmente por Chik chik en Guiacereza.com

En ese tiempo tenía apenas diez años, mis padres no estaban mucho en casa y cuando volvía de la escuela solía jugar sola en la sala, realmente ese día no se distinto, llegué  de la escuela, hice los deberes y me senté a jugar con mis muñecos, con un oso en especial, que era grande y blanco, con una nariz dura y brillante.

Mientras jugaba a las tasitas con este oso, se me ocurrió la idea de que su nariz estaba sucia, por lo que yo debía limpiarla con una tela suave y limpia, primeramente pensé en los bordes de mi vestido, pero estos eran ásperos, el sillón era duro y la alfombra no servía de nada, por lo que sin más, acerqué la nariz a mi pecho, presionando sobre estos  con aquella nariz, sintiendo pronto que mientras más rozaba aquella nariz contra mis tetitas mis pezones se endurecian más y más.

Curiosa y sin entender, acaricie estos sobre la tela de mi vestido, gimiendo bajito cuando lo apreté con fuerza. Realmente fue sumamente extraño pasar de un juego a otro, pues en la soledad de la sala comencé a jugar con mis tetitas, acariciandolas y apretandolas entre mis manos, pellizcando  on fuerza mis pezones al sentir los tan duros...Y fue cuando me Di cuenta que me estaba mojando, por lo que levante mi vestido y miré mis bragas, notando que estas estaban mojadas casi por completo...

Sin entender, primero pensé que me había orinado, pero era viscoso y brillante..Quitandome el vestido y mis bragas, me senté en el piso con las piernas abiertas, acariciando mi conchita con sumo cuidado, sintiendo una corriente placentera cada vez que acariciaba cerca de mi clítoris,con esa inocente curiosidad aun haciendo mella, metí uno de mis deditos en mi agujero, temblando por lo bien que se había sentido...Ya no podía parar.

Fue en ese momento que noté que mi hermano mayor había llegado y me miraba desde la puerta.

-¿Te diviertes? -Me preguntó, a lo que yo asenti tranquila, moviendo mi dedito dentro de mil realmente no me daba vergüenza que mi hermano me viera- ¿Puedo jugar?

Sonriendo, le dije que se sentara cerca mío y jugara mientras yo me metía el dedo, moviendolo con curiosidad al ver que el líquido no se detenía.

-Mira mira, mi rajita esta sacando crema -Dije mostrándole mis fluidos saliendo de mi virginal agujero, sonriendo al ver que se relamia los labios- ¿La quieres probar?

Y mi hermano no dudó, se inclinó y comenzó alamer mis fluidos en el piso, pasando a meter su lengua dentro mío, moviendola alrededor de mi agujero, lamiendo mi clítoris y mi culito, yo gemia con una sonrisa en la cara, pues me estaba gustando mucho.

-Oye...¿Quieres sentir rico? -Me preguntó, a lo que yo no dude en asentir. Lo vi desaparecer en su habitación un rato antes de volver con el estuche de su cepillo, esos que parecían una verga larga y dura- Mira, esto te lo metes ahí...Y te vas a sentir muy rico...Pero tienes que hacerlo sólo cuandoestés sola, o cuando yo esté contigo.

Mostrandome el estuche, lo puso en mi conchita antes de empezar a meter la punta, introduciendolo de golpe apenas cerré mis ojos.

-¡Ahhh! -Grité,soltando chorros y chorros de fluido, mojando a mi herma o y al piso, mi hermanose río fuerte y me saco el estuche de golpe, haciéndome gemir suave antes de suspirar- N-no...No...Quiero de nuevo -Pedí casi desesperada.

Desde ese día me convertí en la puta de mi hermano, obedeciendole y haciendo lo que el quería, aunque eso ya es para otra historia

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