Mi primera eyaculación

Mi primera eyaculación
Escrito originalmente por valitelo en Guiacereza.com

Mi primera eyaculación.

Estaba ya cercano a los 18 años cuando ocurrió mi primera eyaculación voluntaria a pesar de haber tenido una gran cantidad de "poluciones nocturnas".

En nuestra casa había una revista cuyo nombre era "Life" y era escrita en español; entre sus artículos aparecía uno sobre una artista de cine llamada Marina Vlady y su encabezamiento era una foto de ella en vestido de baño, enterizo como se usaba en ese entonces; yo moría por dicha artista.

Cierto día, estábamos en nuestra finca de recreo muy cercana al centro de la ciudad. A eso de las 2 p.m., mis padres estaban haciendo la "siesta" después del almuerzo y yo me encontraba ojeando la revista "Life". Al notar la sugestiva foto de Marina sentí algo en mi interior que me llevaba a tocarme mis partes nobles, principalmente mi pene el cual ya empezaba a ponerse erecto por la presencia de aquella foto.

Con la revista en la mano, me dirigí al sanitario que estaba situado a la salida de mi cuarto, y también pensé en ponerme algo en mi pene, tratando de simular una vagina. Lo único que encontré fue una bomba de las que se usan en las fiestas de los niños y que presentaba la forma de un condón, pero era de un caucho mucho más dura que aquel. Días antes había tenido mucho deseo de ir a una droguería situada en una parte no muy recomendada de la ciudad, droguería aquella que vendía condones; mi deseo era experimentar colocándome un condón, pero las circunstancias no me lo permitieron debido a que mis padres no permitían ir a tales sitios.

Coloqué la revista en un pequeño banco de los utilizados como accesorio de los baños, procedí a quitarme los pantalones y los calzoncillos, abrí la revista en la página donde se representaba aquella voluptuosa mujer y traté de ponerme aquel improvisado condón sobre mi pene el cual presentaba tan tremenda erección que casi rayaba en dolor; intentaba colocármelo untándome un poco de vaselina, lo intentaba abrir más estirándolo con mis dedos, le hacía fuerza hacia adentro, lo sacaba de nuevo, mientras sentía una rara sensación indescriptible de placer.

Intenté llevar mi pene, con todas mis fuerzas hacia el interior del improvisado condón, cuando sentí que algo iba a pasar dentro de mí: Eran las fuerzas de una eyaculación, y rápidamente me quité dicho artefacto con lo cual solté mi primer chorro de semen, seguido por lo menos por otros 7 chorros más, mientras mi pene presentaba sus contracciones eyaculatorias, seguidas de un profundo aumento de la sensibilidad. Quedé estupefacto ante tal espectáculo y no me quedó sino ponerme a limpiar el banco, la revista y el piso del sanitario. Pero no quede contento con ello, sino que después me dio una intención rara por probar aquel líquido blanquecino que yo expulsaba y su sabor me encantó tanto, que en posteriores eyaculaciones siempre me he tomado mi propio semen: Es como si yo quisiera preservar algo de mí.

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