Mi Primera Experiencia

Mi Primera Experiencia
Escrito originalmente por Sissy Valeria en Guiacereza.com

Habían pasado algunos años desde mi descubrimiento del mundo Susy, sin embargo nunca me había animado a salir del closet y aunque tenía un vasto conocimiento del tema gracias a tumblr y algunos otros sitios que hablaban del tema, no había vivido aun el placer de experimentarlo en carne propia. No hasta ese increíble día. Lo conocí a través de internet cuando usaba mi perfil falso, él era el administrador de una pequeña comunidad relacionada al BDSM y habíamos hablado unas cuantas veces, sin embargo en esta ocasión fue diferente, ya que lo primero que recibí fue un: "Necesito una perra para que se trague mi leche", inmediatamente me emocione bastante (llevaba mucho tiempo deseando un encuentro y esta parecía la oportunidad perfecta) y me ofrecí a satisfacerlo de cualquier manera posible, tras lo cual el afirmo que esperaba que yo estuviera a la altura de sus expectativas y me invito a visitarlo en su casa.

Tras un corto viaje que solo puedo describir como uno de los más ansiosos y excitantes de mi vida llegue a su casa, segundos después de tocar el timbre allí estaba el, aunque le había visto en fotos quede impresionada y no supe que decir mientras me invitaba a pasar, tenía una estatura promedio pero su postura y porte eran imponentes, y tanto su voz como su cuerpo demostraban experiencia estando al mando de perras como yo, con lo cual no pude sino alegrarme más y sentirme afortunada.

Justo después de entrar en su casa me ordeno que me desnudase y me arrodillara en el piso - que sientas frio en el culo - fue la primera corrección que hizo a mi postura, desde ese momento supe que una sesión real sería muy diferente y exigente de lo que estaba acostumbrada a ver e imaginar. Entre tanto el bajo su cremallera y saco su gran verga del pantalón, para así ordenarme que la chupara y la metiese tan profundo como me fuera posible, y aunque hace algunos meses había comprado un consolador y había practicado con el mismo mis orales (así como intentado tener un sissygasm), el tener un pene frente a mí era una experiencia nueva, su sabor y la sensación en mi boca en un inicio me parecieron extrañas, pero unos minutos bastaron para que empezara a excitarme aún mas tan solo con pensar en las mismas. Realice mi mejor esfuerzo pero me fue imposible darle la garganta profunda que deseaba ya que a los pocos minutos ya me encontraba atorándome y con lágrimas bajando por mi rostro.

Al notar esto el no hizo más que burlarse de mi con un tono de decepción y lastima - eres una puta patética - exclamo. Para inmediatamente tomarme por el cabello y clavar su pene en mi garganta tan profundo como era posible, mi primer reflejo fue intentar sacarlo de allí ya que no podía evitar la sensación de que vomitaría, sin embargo dicha sensación se detuvo ante una fuerte cachetada propinada por mi amo, en ese momento lo mire directamente a los ojos y el tan solo sonrió de manera sádica y negó con la cabeza, después de ello continuo utilizando mi boca y mi garganta durante un largo tiempo, reprimiéndome con cachetadas en cada ocasión que intentaba demostrar cualquier signo de voluntad de alejarlo de mí. Tras lo que pareció una eternidad finalmente saco su pene de mi boca y sin soltarme el cabello me ordeno que sacase mi lengua, para momentos después liberar una gran cantidad de leche sobre mí, diciéndome - no desperdicies una sola gota -.

Mientras yo me encontraba saboreando (y disfrutando) el sabor del semen de un macho de verdad (hasta el momento solo había probado el mío propio) el desapareció por unos momentos, solo para volver con un marcador y decirme - no te muevas puta, debo marcarte como lo que eres -. Así quedaron marcadas en mi cuerpo las palabras "Perra traga leche", lo cual solo sirvió para hacerme desearlo aún más. Fue entonces cuando pronuncie las primeras palabras desde el momento en que le había saludado. - Quiero ser su perra Amo - fue lo que dije. En ese mismo instante un fuerte golpe impacto en mi rostro, seguido de las palabras - Una buena perra no habla sin permiso de su amo. Ahora, en 4 puta -. En ese momento pude sentir como se colocaba detrás de mí y ponía su verga en mi culo, y antes de que pudiera pedir que fuera suave conmigo al ser mi primera vez con un macho real, ya se encontraba dentro de mí, la primera embestida fue dolorosa y repentina, sin ningún tipo de aviso o señal, sin embargo tras unos minutos, empecé a acostumbrarme a su ritmo y a moverme con el buscando el mayor placer al ser cogida.

Tras un tiempo sin embargo, él se cansó y me ordeno que me masturbara mientras él me penetraba, lo que en tan solo unos minutos me llevo al orgasmo. - Es por esto que eres una mujercita, cuando haces cualquier cosa fingiendo ser un hombre de verdad, solo creas un desastre en unos minutos - Dijo mientras me tomaba del cuello y colocaba mi rostro contra el suelo en el lugar donde me había venido. - Ahora limpia lo que has hecho puta -. Una vez mi cara y todo mi cabello se encontraban llenos de su semen me arrastro en dirección a un espejo y haciéndome mirar al mismo dijo - Esto es lo que eres. Nada más -. Para inmediatamente sacar de la nada su celular y tomarme una foto en ese estado.

Luego de ser humillada, cogida, utilizada y golpeada, mi cabeza daba mil vueltas y no podía pensar en nada, intentaba entender porque el había tomado una foto de mí en ese instante y estaba profundamente confundida, sin embargo en ese momento algo en mi cerebro hizo clic y entendí su intención, recordé los múltiples relatos en que algunos hombres obligaban a sissys a hacer lo que quisieran desde sexo a prostituirlas al tener fotos con las cuales manipularlas, e inmediatamente reaccione, le mire fijamente frente al espejo, saque mi lengua y me coloque en la pose más humillante posible para después rogando decir - Otra foto por favor Amo -.

Desde ese día me convertí en su puta personal. Sin horario, sin descanso y sin derecho a oponerme jamás bajo amenaza de ser expuesta a la mas mínima decepción que le causara, obligada a feminizarme cada vez más, a tomar hormonas, realizar ejercicios y maquillarme, a humillarme para su gusto y placer; aun a día de hoy, que nada podría hacerme más feliz en el mundo.

- sissy Valeria

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