Mi primer contacto sexual.

Mi primer contacto sexual.
Escrito originalmente por valitelo en Guiacereza.com

Mi primer encuentro fue con nuestra empleada del servicio llamada Gaby. Yo tenía en ese entonces 16 años y ella rondaba por los 18, era gordita, blanca, no muy alta y tampoco nada fea pero con unos pechos espectacularmente bellos.

Vivíamos en una finca, cerca de Medellín en compañía de mis padres y hermanos y yo no dejaba de admirar a Gaby e ingenuamente coquetearle sin ser notado por mi familia. En esa edad en la cual las hormonas están comenzando a hacer sus efectos, no se me escapaba ningún momento para pensar en ella, más aún teniendo "carne en la casa".

Cierta noche de un sábado, aprovechando que mis papás estaban donde sus padres, aproveché para invitar a Gaby a nuestra alcoba, pues yo dormía acompañado de mi hermano menor, y así pues, Gaby junto con mi hermano, nos pusimos a leer cuentos infantiles.

Yo estaba en pijama, acostado en mi cama y Gaby arrodillada en el piso y con su pecho recostado a la misma, leía muy emocionada los cuentos de Pinocho; pero de pronto yo observé que su blusa, en contacto con la cama, mostraba furitivamente la unión de sus dos senos, pareciendo que ella quería demostrarlo con algo de verguenza. Yo viendo semejante espectáculo, me fui arrimando hacia ella como queriendo oír mejor lo que estaba contando de la lectura. Para mejorar mi audición, procedí a colocar mi mano en el borde de la cama de tal manera que me quedara muy cerca de sus espectaculares senos.

Gaby inmediatamente se dió cuenta de ello y más se arrimó al borde de la cama mientras yo procedí con mi dedo índice a tratar de introducirlo a través de la ranura que separaba sus senos. Que gran sensación me llevé al notar que Gaby trataba de colaborarme haciéndome sentir cada vez mejor. Ya no le poníamos interés al cuento de Pinocho, sino al manipuleo sensual de su ranura senoidal.

Así continuamos un largo rato, como una hora mientras yo sentia una tremenda erección, la cual traté de hacerla visible a ella, por encima de mi pijama pues siempre he tenido avidez por el exhibicionismo. Ella disimuladamente trataba de observar mi erección, pero conservando siempre su sentido de castidad, pues en esa época no había las deblidades sexuales de hoy en dia.

Yo no sabía lo que era una eyaculación: Por lo tanto, sufría de una excitación mayúscula y no podía terminarla con la eyaculación; mi pene parecía explotar y me dolía la piel externa debido a su tremenda tensión. En otro relato les contaré acerca de como fue mi primera eyaculación.

Cuando eran las once de la noche, mis padres llegaron a nuestra casa. Así pues, Gaby se retiró a su alcoba y yo me quedé con la sensación de no poderme satisfacer. Sin embargo, cuando percibí que todos estaban dormidos, muy sigilosamete salí de mi cuarto y me dirigí al de Gaby pero con un susto bastante grande. Con temor, toqué a su puerta e inmediatamente le dije que era yo y que por favor me abriera la puerta, cosa que hizo después de pensar un carto rato. Yo podía verla muy bien a través de una rendija que su puerta tenía, pues era una puerta de construcción bastante vieja.

Cual sería mi asombro al observar esos turgentes senos dibujarse a través de su piyama. Le dije que ellos estaban maravillosos, pero que me los dejara ver. Yo tímidamente acerqué mi mano al borde de su piyama y lentamente la bajé un poco; ella se resistió, pero le dije que yo quería verlos. ¡Que maravilla lo que pude observar! un par de senos turgentes con una gran aureola y un pezón también turgente, señas estas de su gran excitación.

Pero nuestro fugaz encuentro allí terminó; Ni ell ni yo teníamos experiencia en esas cosas de sexo y ni siquiera la pude tocar. Así nos despedimos para irnos a dormir sin poder saciar esas fuertes y reprimidas ansias de sexo.

Valitelo

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