Mi papi y yo: Primera cita

Mi papi y yo: Primera cita
Escrito originalmente por Xime3009 en Guiacereza.com

Estaba en plan arrunche con mi hermanito, y ya había aceptado que él sería "mi cita" con quien pasaría el resto de mi viernes. Pero todo cambió cuando después de las 4 me escribió mi papi: Donde estas princesa?, inmediatamente le respondí y le dije que estaba en el apartamento con Sebastian, al minuto me marcó, le contesté y me fui al cuarto de ellos para poder hablar bien.

Me preguntó que donde había almorzado, y le dije que solo había comido un sándwich con Sebitas cuando llegó del colegio; yo le pregunte por Claudia y me dijo que había estado con ella hasta las 3:30,que él le había dicho que no tenía tiempo para hacer algo más con ella porque debía dejar unas cosas listas por lo del viaje y que en la noche se iba a encontrar con los amigos, y que entonces ella se había ido para donde la mamá a acompañarla donde una tía o algo así, y que lo único que le había dicho es que llegara temprano porque debían madrugar para salir; entonces yo le dije: ah o sea que nos vemos hasta por la noche, el me respondió que no, que esa era una mentirita que le había dicho para que nos pudiéramos ver, al oír eso sentí una alegría grande, me dijo que él terminaba una cosa y salía, que nos encontráramos en la 72 en el centro Avenida Chile, que él antes de las 5 estaba ahí, me puse unos tenis, saqué una chaqueta, me despedí de mi hermanito y salí; ya por la hora lo más rápido era transmi, así que fui a la autopista y me subí en el primero que me servía, como cosa rara iba un poco lleno, me acomodé cerca a la puerta para poder bajarme rápido en la 72, después de unos minutos de recorrido una vez más empecé a sentir que me tocaban las nalgas y aprovechando mi short las piernas también, y en las frenadas o cuando alguien se iba a bajar el que iba detrás mío aprovechaba para arrimármelo bien; creo que iba tan feliz por tener esa primera cita con mi papi, que me hice la boba y dejé que esas manos inquietas me tocaran y que se me arrimaran mientras me bajaba, y no puedo negar que lo disfrute un poco.

Salí de la estación y subí rápido por la 72 al centro comercial; cuando llegué, él no había llegado aún, lo esperé ahí en la calle al frente de la entrada, no puedo negar que me sentía nerviosa por la cita con mi papi; mientras lo esperaba noté como algunos hombres me miraban y uno que ya había pasado se me acerco y me habló, aparanteba unos 35 años, muy apuesto y bien presentado, de corbata y con una loción que olía delicioso, me pregunto que si esperaba a mi novio, yo le dije que a un amigo, según él la novia lo había dejado plantado y había quedado sin planes, cuando me dijo eso le respondí que si la esposa sabía que tenía novia y fijé mi mirada en su argolla de matrimonio, creo que eso lo hizo sentir como un bobo, se sonrojó y me dijo que en realidad era lo único que se le había ocurrido decirme para acercarse a mi, me dio mucha risa y le dije que no pasa nada, eso lo dejo como tranquilo creo yo, y entonces me propuso que mientras llegaba mi amigo nos tomáramos algo en el café que hay en el primer piso, y que si no llegaba mi cita me invitaba a comer algo; realmente ese hombre me generó confianza por la excusa tan tonta que uso para hablarme; y como ya llevaba 10 minutos o más esperando y pensando que mi papi se demoraba, le acepte la invitación al café, se presentó me dijo que se llamaba Guillermo y que trabaja en un banco de la zona, me dijo que tenía 38 años (casi adivino), hablamos de cositas varias, la verdad era agradable y muy atento y también mani largo porque de vez en cuando se hacia el tonto y me tocaba las piernas; llevábamos como 15 minutos hablando cuando me llamó mi papi y me dijo que ya estaba ahí, le dije que estaba adentro tomando un café que ya salía; con mi nuevo amigo intercambiamos números, nos despedimos de pico en la mejilla y salí.

Efectivamente la camioneta de mi papi ya estaba ahí al frente, me subí y pude ver que mi nuevo amigo Guillermo había salido detrás de mí y estaba pendiente de quien era mi cita, la camioneta es de vidrios oscuros así que no se puede ver hacia adentro nada; al subirme aún estaba nerviosa y no sabía cómo saludar a mi papi, noté que él también estaba nervioso, me le acerque para darle un pico en la mejilla pero él tomó la iniciativa y me saludo de pico en la boca y me dijo que bella y sexy estas princesa, lo mire con sonrisa coqueta y le dije gracias caballero! y le pique un ojo, arrancó y me preguntó que a donde quería ir, yo le dije que no sabía, que tenía hambre, que fuéramos a comer algo primero, y después mirábamos, fuimos entonces a un sitio de hamburguesas que nos gusta a los dos mucho, mientras íbamos hacia allá, no decíamos mucho, y los nervios fueron bajando; llegamos al restaurante, el me cogió de la mano y entramos, no sé pero yo sentía como si la gente supiera que estábamos como pareja y no como padre e hija, a pesar que no había nadie que nos conociera ahí, eso me ponía nerviosa pero me gustaba esa sensación de los nervios culposos. Mientras comíamos, nos compartíamos de nuestra hamburguesa y papas, y aunque siempre lo hacíamos, ese día era especial porque no era padre e hija compartiendo un bocado, sino que era un hombre compartiendo con su noviecita joven algo especial, yo sentía como algunas personas nos miraban, muy seguramente las mujeres criticando y juzgando y los hombres tal vez sintiendo envidia de mi papi, pero a él y a mí no nos importaba, igual no era la primera vez que yo salía con un hombre mayor , ya estaba acostumbrada a esas miradas; así que sin ninguna pena seguimos en nuestro plan de primera cita, y hablábamos de lo que estaba ocurriendo, e imaginábamos y especulábamos de lo que podrían estar diciendo los que no nos quitaban sus ojos de encima; terminamos de comer y al ir saliendo él como para darles más de que hablar me agarro una nalga y decidió abrazarme.

Apenas iban a ser las 7, me dijo que más quería hacer, le dije que nos tomáramos algo, y me dijo que a dónde íbamos, que por mi edad era difícil que nos dejaran entrar algún bar o lugar a tomar algo, yo le dije que compráramos cervezas en una supermercado y que en la camioneta nos tomábamos eso, así hicimos, paramos en un supermercado y compro un six pack, le dije que era muy poquito, pero me dijo que solo se tomaba una porque estaba manejando y que no nos podíamos demorar; volvimos a la camioneta y él busco un lugar donde nos pudiéramos estacionar y que no pasara tanta gente, ya estacionados él destapo dos cervezas y me dio una, nos quedamos callados unos segundos, creo que ninguno de los dos sabía exactamente qué decir, así que le pregunté: Que piensas?, me miro y me dijo que la verdad era que estaba nervioso, que varias veces se había imaginado tener una especie de cita así conmigo pero que no lo veía posible en su momento, pero que estaba pasando y no lo podía creer, eso me gustó y le conteste que también estaba un poco nerviosa, pero que me sentía feliz de estar esa noche con él en ese plan, me tomo de la mano y me dio otro pico, me dijo que con ese short me veía muy sexy y que le gustaba como me quedaba la camiseta, que esa pinta me hacía ver muy buenona, yo le dije que gracias, que me vestí así solo para él, entonces puso su mano en mi pierna pero todo lo que hay en el medio en la parte de delante de la camioneta hacia estorbo, entonces me dijo que si nos pasábamos para la silla de atrás, le dije que sí que ya había pensado en lo mismo, entonces me dijo: uy estamos conectados princesa.

Ya en la parte trasera, nos acomodamos mejor, yo me recosté en su pecho y él me abrazó y con la otra mano me acariciaba las piernas, eso me iba subiendo la temperatura poco a poco; yo lo sentía como un poco tímido, entonces le dije que gustaba mucho estar así, y me pregunto que si había imaginado alguna vez estar así con él; yo le dije que desde transmilenio lo había dejado de ver como mi papi y lo veía como el hombre que es, él se sonrió y me preguntó que acaso que hombre veía yo en él; le contesté que además del hombre guapo y amable que es, lo veía como el hombre sexy que me atraía, y que desde ese momento me imaginaba estar así con él, entonces me pregunto qué clase de relación esperaba yo que tuviéramos, me senté bien y mirándolo le dije que aparte de la normal, quería tener una relación como la de mi amiga con el papá; él se sonrió y me dijo: entonces además de mi hija sexy pasarías a ser como mi amante, esa palabra me gustó mucho, y le contesté: tu amante, tu moza, tu novia, tu amor, lo que tú quieras papi! Nos miramos y sin más palabras nos dimos nuestro primer beso bien dado, como novios, como amantes; como su mocita; al terminar ese primer beso me dijo: siempre sospeché que tus besos debían ser deliciosos, yo le dije: y los tendrás cada vez que quieras, me recosté nuevamente en su pecho él me abrazó y pude notar que tenía más grande el bulto, ese beso lo había excitado un poco al igual que a mí; puse mi mano en su entre pierna y empecé a acariciarlo suavemente, rosándole con los dedos de vez en cuando sus bolas, podía ver como se iba excitando más y se le iba parando, él con la mano que me tenía abrazada empezó a acariciarme las tetas y con la otra las piernas, subiéndola e intentado meter su dedo pulgar entre la manga del short para alcanzar mi vagina, me acomodé mejor y nos dimos un segundo beso, esta vez acompañado de caricias, y en medio de ese beso lleno de pasión y adrenalina puse mi mano donde hace días había querido tenerla, al fin estaba tocando a mi hombre en su gran bulto, se lo acaricie bien primero por encima del pantalón, nuestra excitación estaba al límite, en medio de eso me dijo: mejor te hubieras venido en faldita mi amor, era obvio que quería tocarme a plenitud; yo le dije: eso tiene solución papi y desapunté mi short y puse su mano en mi cuquita y sin dudarlo metí mi mano en su pantalón para poder sentir bien esa verga de mi papi que a partir de ese momento era mía también, podía sentir sus manos por todo mi cuerpo, y me gustaba sentir esos dedos varoniles dentro de mí, él subió mi camiseta y se abalanzó con su cara hacia mis tetas llenándolas de besos y pasando su lengua por mis pezones, sentía como la humedad se hacía presente en los dos…

En medio de nuestra sinfonía de caricias llenas de pasión y deseos, lo llamó la esposa, no nos dimos cuenta que el tiempo había pasado rápido, y ya eran más de la 9, me miro como pidiendo permiso para contestar, yo lo mire y le hice señas que le hablara, él le contestó y le dijo que iba a recogerme de donde estaba, ella le dijo que si no era muy temprano para mí, el solo le dijo que era que yo estaba como muy tomada porque había bebido toda la tarde con mi amigo, a lo que ella le contestó: pero Sebastián me dijo que ella estuvo aquí casi toda la tarde, que se fue como a las 4:30, una vez mas no concordaban nuestras mentiras, el solo le dijo por eso, desde esa hora hasta ahorita es mucho para ella, hablaron otras cosas y se despidieron. Nos quedamos mirando y dijimos que íbamos a tener que planear bien todo lo que íbamos a decir antes de nuestras próximas salidas como novios; la llamada nos puso de nuevo en nuestra otra realidad, nos acomodamos nuestra ropa, nos dimos otros besitos antes de arrancar, y nos fuimos para el apartamento, en cada semáforo aprovechábamos para darnos besos, él iba con su mano en mi pierna y de vez en cuando la subía hasta mi cuca y me acariciaba de manera espectacular, yo iba agarrando su gran miembro como niña estrenando muñeca que no quiere soltar; me decía que me iba a extrañar esos días, que si podía me escribía de manera especial, yo le dije que eso lo entendía y que también me iba a hacer mucha falta; llegamos al edificio como a las 10:30, nos subimos al ascensor y aprovechamos para darnos nuestros últimos besos y caricias mientras volvía de su viaje.

Al entrar al apartamento cada quien se fue directo a su habitación, al entrar a la mía: oh sorpresa mi hermano se había quedado dormido ahí viendo tele, intenté despertarlo pero tiene un sueño muy pesado, así que lo que hice fue quitarme mi ropita y note que mis tangas y shorts estaban muy húmedos, me desvestí totalmente y deje mi ropa al lado de mi cama y me puse solo una batica pequeñita sin ropa interior ni nada y me fui a dormir al cuarto de mi hermano.

Así termino mi grandioso viernes que pintaba mal por la tarde, y fue algo genial con nuestra primera cita, y convirtiéndome en la mocita de mi papi….

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