Mi hermanito y yo: Domingo

Mi hermanito y yo: Domingo
Escrito originalmente por Xime3009 en Guiacereza.com

Mientras organizaba la cocina, era inevitable no pensar en lo que estaba pasando con mi papi y ahora lo de Sebastián; lo que nunca pensé que fuera a pasar, estaba pasando, con las dos personas que unos días antes veía sin ningún morbo, ahora había esa doble relación incestuosa para mí, y por lo que había hablado y pasado ya con mi papi, ya  lo de Sebas no despertaba ninguna culpa en mí, y era obvio que los dos querían todo conmigo, con mi papi estaba segura de querer todo con él; pero con Sebastián no tenía certeza de nada.

Cuando estaba en eso, mi papi me marcó por video llamada, le contesté, nos saludamos y me dijo que estaba lejos de todos, que si Sebastián estaba cerca, le dije que estaba viendo tele en mi cuarto, y para disimular fui hasta donde Sebas y le dije que mi papi quería saludarlo, hablamos los tres un poquito y salí para el cuarto de ellos; entonces empezó a decirme que me extrañaba mucho que quería que llegara el martes pronto para verme y sentirme, no sé pero mientras él me decía eso sentí como si estuviera poniéndole los cachos a un novio por lo que había pasado con Sebas, cosa que inmediatamente me pareció absurda, le respondí que también lo extrañaba que me hacía mucha falta y que quería sentir sus caricias en mí, nos enviamos besitos, y me pregunto que como estaba vestida, dejé el cel en la mesita y le hice un pequeño desfile para que me viera, me dijo uy que linda y rica te ves princesa, le dije gracias papi, me dijo que afortunado Sebastián que te puede ver así, yo me puse nerviosa y solo le dije, no papi si el solo es un niño, anda pendiente más de la tele y el futbol que de las mujeres, se río y me dijo: no creas, ese es un pícaro, me reí también y solo le dije: pero por ahí con las amiguitas, le cambié de tema rápido y le pregunte por Claudia que como les estaba yendo y así hablamos otro poquito, antes de despedirnos me dijo que quería verme de nuevo, le hice otro desfile pero un poco más erótico, me quité el top y le desfilé mostrando mis tetas, cogí le celu y le pregunté: te gustó? Me dijo por supuesto si vieras como me tienes, le dije: pues muestra, se sacó la verga y me la mostró la tenía súper parada, Sebastián le heredó ese gran atributo, le dije que se le veía muy rica que quería tenerla de nuevo en mis manos; me dijo que ya pronto y nos despedimos, duramos casi 10 minutos hablando.

Tan pronto salí del cuarto Sebastián me llamó, fui y le dije que si quería algo, me dijo que no, que solo quería verme y que me arrunchara con él, le dije: no mejor párate y más bien me ayudas y así me puedes ver y le quite las cobijas, se había quitado los bóxer y tenía esa gran verga descubierta, así no tan parada se le veía aun grande, esta vez no se sintió apenado ni nada, le pregunte qué haces así, solo me dijo es que así es más rico estar, me dio risa y le dije, entonces pretendías que nos arruncharamos, y tu así? Y me dijo sí, le dije: no estás ni tibio bebé, más bien ponte algo y levántate; y seguí en el oficio en la cocina, ahí llegó mi hermanito en bóxer nuevamente, se me acerco por detrás haciéndose el tonto se me pegó bien y me pregunto qué haces, lo miré de reojo y le dije: hazte el bobo, quítate de ahí; el sin decir nada se quitó de ahí y se quedó a mi lado, yo sentía que me miraba el culo, como para poner tema le dije que quería de almuerzo, me dijo que después veíamos, termine de hacer ese oficio y me senté en la sala y llamé a mi prima para ver como seguía de su despecho, al lado se me hizo Sebas, mientras hablaba con mi prima él me tocaba las piernas, las tetas, intentaba tocarme la cuca, pero no lo dejaba, yo veía como se le iba parando de nuevo, me paré y me fui a la ventana de la sala y seguía hablando con mi prima, él me llegó ahí y se me arrimó bien por detrás, con esos calzoncitos tipo bóxer que yo tenía tan delgaditos podía sentirle bien la verga, yo le hacía señas que no, pero él seguía pegado a mí y moviéndose rico, tuve que decirle a mi prima que tenía que colgar, que más tarde la llamaba, y le colgué de una, mi hermanito había logrado excitarme una vez más; me di la vuelta y le dije: Sebas no hagas eso, me dijo porque, no te gusta, le dije no es eso, solo no lo hagas conmigo, y me senté nuevamente, él camino hacia mí, y la verdad no podía quitarle la mirada de esa cosota que se le notaba, mil cosas pasaban por mi cabeza, le dije ven y abrázame, le pregunté que si había hablado con la mamá, me respondió con un No seco, no quería hablar de nada de eso, le pregunté que si se había puesto bravo, me dijo que no, le dije que entonces que quería hacer que no fuera ir a arruncharnos, me miró y me dijo que nada, nos quedamos callados un momento abrazados.

En medio de ser un “niño” tan caliente y de tener semejante miembro Sebastián tenia aun un grado de inocencia, y lo constaté cuando ahí sentado me dijo: te puedo preguntar algo? Le dije si claro, se quedó callado un momento, y me dijo pero me respondes la verdad, le dije si se puede si y me reí, y le dije: si, yo te digo la verdad; entonces me preguntó: Xime aun eres virgen? No me esperaba esa pregunta y me dio mucha risa, me dijo: porque te ríes? Solo le dije: porque no pensé que me fueras a preguntar eso, y me dijo si o no, le dije sin darle vueltas que no era virgen ya; le pregunté que porque quería saberlo, el me respondió que por curiosidad, entonces le dije que ahora él me respondiera lo mismo, con pena me dijo: si, obvio se sentía incómodo, y solo le dije que ya iba a llegar el momento para que estuviera con una mujer y tuvieran relaciones, me miro y como que le gustó lo que le dije, y me preguntó que a los cuantos años había dejado de ser virgen, le dije que eso no se pregunta, y me dijo que le dijera para saber si estaba quedado o no, le dije que es algo personal y que cada quien la pierde cuando quiere o cuando se siente preparado, siguió insistiendo, entonces aproveché para decirle que le iba a decir pero que desde ese momento en adelante íbamos a ser confidentes, que lo que nos contáramos o hiciéramos no lo podía saber nadie más, que uno tiene amigos o amigas para contarle ciertas cosas, pero que hay que saber a quienes se les cuenta, me dijo que si, que yo sabía que él no contaba nada, que solo al amigo le contaba cosas pero que él tampoco decía nada; entonces le dije a qué edad perdí la virginidad, creo que no esperaba oír eso, solo me dijo: uy en serio?, le dije: si, yo quería, y llegó la pregunta que era obvia: y con quien la perdiste? Dude en decirle pero se la contesté también, eso menos se lo esperaba creo yo, solo me dijo: de verdad?  Le respondí: Si pero ya sabes, nada de contarle eso a nadie, eso solo lo sabe Daniela y Gabriela, (Gabriela es nuestra prima), me dijo yo no cuento nada tu sabes.

Sabía que podía confiar en él, se quedó callado un tiempo, creo que asimilando lo que le acababa de contar y me dijo: ahora tu qué quieres saber de mí, no se me ocurría que preguntarle, le dije: te masturbas? Me miro como si no quisiera contestar, le dije yo te contesté, tú también tienes que hacerlo, además no es nada malo hacerlo, y me dijo tú lo haces, le dije si, o no me viste ayer por la madrugada, se río y me dijo de una: si también lo hago, le dije eso está bien, no es malo, me dijo pregúntame más, la verdad no se me ocurría nada, y nos quedamos callados, después de un tiempo solo se me ocurrió preguntarle: ya has besado a niñas, y me dijo: si varias veces pero creo que no lo hago bien, le dije porque dices eso, me dijo no sé, pero eso creo; le dije igual con el tiempo más a besar mejor, y me dijo: además Camila (una amiguita de él) dijo que yo besaba feo, le dije pues esa niña no debe saber nada de eso, y él dijo: si ella se ha besado con muchos en el cole, hasta con los de once; me reí y le dije entonces si debe saber, me dijo sí; eso se notaba que lo tenía como inseguro, el me preguntó que si alguien me había enseñado a besar, le dije que no; me pregunto que si mi primer beso había sido con el mismo personaje que perdí mi virginidad, le dije que no y le dije con quien fue, pensé que eso lo iba dejar sorprendido y eso si lo tomó natural, y le pregunte que si a él alguien le había enseñado, me dijo que no, que con los amigos habían buscado por internet, eso me dio risa y le dije que eso es de practicar y que con más besos se besa mejor, solo me dijo: pues sí.

Le dije que estaba cansada de tenerlo abrazado que me dejara recostar en él, me abrazó y medio me acosté en su pecho, él puso su otra mano en mi pierna y con la que me abrazaba la puso en una de mis tetas, y me dijo: yo creo que tu besas bien; me quede callada un momento y le dije: quieres probar como beso? Creo que no se esperaba eso, se quedó callado, entre sorprendido y con ganas, no le dije nada solo traje su cara hacia mí y lo besé, no sé si eran los nervios de él y que estaba muy tensionado pero la verdad ese beso lo sentí feo, fue un beso corto, se quedó callado cuando termine de besarlo, le pregunte que si estaba nervioso o que si no quería un beso mío; se le notaba la sorpresa y solo me dijo que si quería un beso mío, entonces me pare y lo acosté en el sofá y yo me acosté encima de él, quedando cuerpo a cuerpo; le dije que se relajara, que lo hiciera como él pensara que estaba bien, y lo volví a besar, estaba tenso y tieso, lo deje de besar de nuevo, le dije que se relajara, le cogí las manos  y se las puse en mi culo, le dije que me lo acariciara, así lo hizo, cuando lo sentí más relajado le di otro beso, ese ya fue mucho mejor, le dije que ese había estado más rico y me senté quedando sobre él y él acostado, mi cuca quedo justo sobre su verga y sentí como se le paro rápido, me quede sentada ahí sobre él, empezó a moverse pegándome la verga bien yo le seguí el juego y empecé a moverme restregándole la cuca contra le verga para sentírsela bien, eso me excito mucho; me acosté de nuevo sobre él, y nos dimos otro beso esta vez muy rico, ya no parecía el niño tímido de unos minutos antes, me metió una mano por el bóxer agarrándome bien las nalgas y pasándome sus dedos por la raya del culo, seguí moviéndome de manera sugestiva restregando mi cuca bien contra su gran verga, estábamos muy rico cuando sentí húmedo, el dejo de besarme y me miro con pena, me levante y tenía el bóxer mojado, y de paso el mío también, se había venido, él no sabía que decir, lo que hice fue acomodármele al lado de él, le dije que eso era normal, que no pasaba nada, lo bese suave y metí mi mano en su bóxer, podía sentir que había tenido una eyaculación grande, nos quedamos callados, le puse su mano en mi culo, mientras nos damos besitos… creo que con Sebastián ya tampoco había punto de retorno.

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