ME ENCANTA VER COMO SE CULEAN A MI ESPOSA

ME ENCANTA VER COMO SE CULEAN A MI ESPOSA
Escrito originalmente por cornudomzles34 en Guiacereza.com

La realidad es que quien nos conoce ve en nosotros una familia normal de la cual no voy a hablar, simplemente deben saber que debajo de esa fachada de pareja feliz del otro lado hay un hombre que se masturba solo pensando en como el compañero de trabajo de mi esposa, el vigilante del barrio, la chica del servicio y/o cualquier otro se esta comiendo el chochito de mi esposa e incluso su delicioso culo.

Ambos tenemos 35 años, hemos llevado a cabo muchas fantasias entre esas orgías, sexo grupal y muchas más. No obstante esto solo es el inicio.

Mi esposa es bajita, de piel blanca, delgada, con pecas en pecho, cara y espalda, tiene unos senos pequeños naturales y unos pezones grandes, unas piernas muy lindas, unas nalgas paraditas y una cara muy bella.

Nos conocimos siendo amantes y luego decidí que era la mujer que quería tener en mi vida, para que cogiera cuanto quisiera y me hiciera el hombre más conrnudo del mundo: mi mayor fantasía.

El otro día me enteré de sus propios labios lo qu eles voy a contar.

Ella es una mujer berraca y trabajadora, por esos días estaba sin empleo y después de mandar muchas hojas de vida, la llamaron de un concesionario en donde le dijeron que había sido aceptada como asistente administrativa del área de taller y mantenimiento. La empresa tenía instalaciones a las afueras de la ciudad específicas para prestar este servicio y se requería de una persona que atendiera llamadas, agendara servicios de mantenimiento y demás.

El puesto había estado vacante porque a excepción de la recepcionista el personal que laboraba en dicha instalación era masculino y por tratarse de hombres de bajo estrato y dedicados a la mecanica, las diferentes chicas habían desistido de continuar trabajando porque literalmente el morboseo era insoportable, imaginense el cuadro: hombres arrechos de todas las edades sucios y morbosos con una mujer paseandose entre ellos a las afueras de la ciudad eran el coctel perfecto para cualquier acoso laboral.

Ambos hablamos de la oportunidad y dado que estaba desesperada en casa decidió aceptar el empleo.

El primer día le dió la inducción el jefe de mecánica, un hombre mayor de unos 58 años barrigon del mal genio y malas maneras que la trataba con desprecio, casi como si no fuera una persona, mirandola todo el tiempo de la entrevista con morbo mientras pasaba su lengua por los labios y tocándose la verga de frente de manera descarada.

A mi esposa en realidad le calentaba aquella situación y opto por tomar una actitud inocente, como quien no entiende que esta pasando, una "muchacha boba".

En el proceso de inducción, Raúl que era como se llamaba el encargado le paso "sin querer" varias veces la mano por el culo o las tetas o le sobó la verga por el culo pareciendo que el lugar era muy estrecho.

Mi esposa continuaba con su juego de no entender que pasaba, dejándose sobar sin poner resistencia.

La inducción dejó a Raúl totalmente arrecho y convencido de que mi mujer era una "facilonga" y no perdería oportunidad de manosearla y culearsela a placer.

Mi esposa fue su primer día con el uniforme que le había dado la empresa (de paso ella había dado una talla mucho más pequeña, con lo que la falda le quedaba casi a ras de las nalgas y la blusa le marcaba las tetas a más no poder). Ese día decidió no utilizar brassier con lo cual la blusa dejaba ver sus erectos pezones bien marcados.

Tan pronto Raúl la vió se le pusieron los ojos como platos, pero como era su personalidad le dijo: "a trabajar mija que aqui lo se le paga para que pierda el tiempo, no se para que contratan viejas brutas".

Duranter el día el trabajo fue impresionante, no hubo tiempo sino de atender las labores propias del cargo, eso si, bajo la mirada de los mecanicos y técnicos de mantenimiento, los piropos como: "venga mamasita le muestro algo", "mi amor muestreme esas nalguitas", "cosita que rico clavarmela", fueron la constante todo el día con algunos roces a lo que mi esposa simplemente contestaba con una sonrisa y un eventual "ay tan chistoso" o "es que estoy ocupada".

Eso la hacía ver como una chica además de fácil tonta, sin embargo Raúl marcaba territorio y alejaba inmediatamente a los tipos, la tenía reservada.

Al final del día todos se fueron y por el exceso de tareas que Raúl le había encomendado a mi esposa, quedaron solos depués de la hora de cierre.

 Ella estaba en una oficina al fondo del taller organizando unos archivos y a propósito se había subido en una escalerilla lo que permitía que se le viera todo desde abajo, sus tangas delgaditas se veían con mucha facilidad y su culo se veía hasta la mitad.

Raúl se quedó mirándola con lujuria desde la puerta de la oficina y cuando vió que se iba a bajar se acercó y la ayudó cogiéndola con firmeza del culo y metiendo un dedo entre su culo hasta tocar su húmedo chochito. Mi esposa dió un respingo y como apenada le dijo: "Ay Don Raúl muchas gracias", a lo que el le contestó en un tono autoritario y con la morbosidad desenfrenada "¿es que cree que no me doy cuenta lo que esta haciendo? Usted lo que se esta buscando es que le meta esta verga entera, perra".

Don Raúl no la soltó y la volteo bruscamente del brazo mientras se le avalanzó a darle un beso, metiéndole la lengua hasta el fondo mientras que de manera torpe y agresiva le arranco la blusa dejando sus tetas al aire. Mi  esposa en tono de reproche no muy convincente le dijo: "Ay Don Raúl no se equivoque que yo soy una mujer comprometida".

"Si yo se, pero estoy seguro que su esposo no se la culea como lo voy a hacer yo y usted se lo estaba buscando, ¿o cree que no me di cuenta?

Acto seguido se bajo la cremallera y se saco una polla de tamaño medio pero gruesa, en la punta del pene ya se veía lubricante de la exitación. Se dejó caer los pantalones y con fuerza empujó a mi esposa para que se arrodillara y se la mamara, mi esposa para ese momento ya había decidido dejar de actuar y se la metió toda en la boca, el hombre le follaba la boca como si no hubiera un mañana, se la metia toda, mi esposa sentía que no le iba a caber en la boca y sentía como Raúl la cogía del pelo muy fuerte aumentando el ritmo al que le metía la verga en la boca.

Mi esposa estaba empapada y con una de sus manos se hizo a un lado la tanga y se empezó a masturbar, raúl se percato del detalle y con más fuerza le clavaba la verga en la boca.

Después de un rato la levantó con facilidad y la puso de pie diciédole: ahora si va a saber lo que es una buena verga gran puta. Tiro lo que había en el escritorio más cercano y la acostó en el.

Abriéndole bien las piernas y sin compasión alguna ni quitarle la falda ni la tanga, hizo está última a un lado y la penetró con violencia, mi esposa soltó un grito cuando sitió aquella pollota gruesa dentro de sí, estiró sus manos y lo agarró de la cintura con sus mejillas coloradas y sudando para que aquel mecánico entrará lo más profundo. El tipo la montaba como a una perra en celo, la clavaba con furia y le decía lo puta que era y como la pasarían bien "de ahora en adelante nada de usar tanga porque mis muchachos y yo la vamos a disfrutar cuando y como nos de la gana zorra de mierda". Mi esposa solo tuvo fuerzas para decirle "Si señor, como usted mande".

Aquello parecía envalentonar aún más a aquel hombre y cuando menos pensó ella sintió como empezó a rugir de placer "ah recibe toda mi leche puta de mierda, espero que te protejas porque te la voy a echar toda adentro".

Acto seguido aumentó el ritmo y parecía que iba a partir a mi esposa en dos hasta que explotó y dejó a mi esposa inundada de su leche.

Después de sentirse satisfecho Raúl simplemente se hizo a un lado, se subió los pantalones, se organizó y le dijo: vistase rápido que tenemos que cerrar y de pronto le coge la tarde, por estos lados es muy peligroso y no queremos que le pase nada - y estallo en risas burlonas.

Mi esposa se vistió como pudo y ambos salieron de allí. Las cosas se pusieron peor en los días que siguieron hasta que un día le perdió el gusto al tema y renunció, pero baste con saber que casi todo el cuerpo de mecánicos la disfrutaron a placer y ella a ellos.

Esperen las otras partes de estas fantasias de cornudo sumiso. No olviden visitar nuestro perfil nos gusta conocer amigos y amigas de manizales.

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