La sorpresa de cumpleaños de mi esposo, parte 2

La sorpresa de cumpleaños de mi esposo, parte 2
Escrito originalmente por Parejasexy2144 en Guiacereza.com

Ya en el aeropuerto nos ubicamos en la llegada de vuelos nacionales, comenzó a salir la gente y nosotros sacamos nuestro cartel, cuando uno llega de un vuelo y ve a las personas con esos carteles esperando a sus familiares, amigos o recomendados normalmente uno no les para bolas, a menos que sea un recibimiento algo llamativo, a mi en particular siempre me causa curiosidad y me gusta ver esos recibimientos, tal vez por esa razón se me ocurrió la idea del cartel, lo cierto es cuando salía la gente, los pocos que notaban el cartel “ te amamos, nuestra novia Adriana”, pues hacían cara de sorpresa y además no podían ocultar su cara socarrona, eso nos divertía mucho. Por fin apareció nuestra deliciosa amiga, se le ilumino el rostro cuando nos vio, sin embargo inmediatamente bajo la mirada al notar el cartel, se tomo un instante para leerlo y se llevo la mano a la boca con emoción, salió corriendo hacia nosotros, le abrí los brazos y ella salto a mi cuello, la levante tomándola por las nalgas y ella me abrazo con sus piernas, nos dimos un profundo y delicioso beso, al tiempo que sentí como mi esposa nos abrazaba y por un costado de mi cuello Adriana le dio un gran beso a Sofi, cuando despertamos de aquel mágico momento, notamos como los demás presentes nos miraban con sorpresa y algo de malicia, sin más salimos felices para el hotel.

Al llegar al hotel procedimos a organizar nuestras cosas y salimos a cenar algo, siempre cruzando miradas picaronas y caricias descaradas. Llamé a mi amigo para contarle que su esposa estaba bien y darle las gracias por contribuir a mi sorpresa de cumpleaños, a lo cual Andres me pidió que disfrutara mucho mi cumpleaños y consintiera bastante a su esposita, le dije la voy a cuidar y consentir igual que a la mía.

Fue muy emocionante caminar por el malecón de la playa de la mano de dos hermosas mujeres, me sentí el hombre mas feliz del mundo en ese momento, el morbo que produce ver como todos nos miraban mientras ellas me apretaban las nalgas y yo besaba a Adriana y a Sofia, les cogía el culito y reafirmaba que eran mías, por lo menos por un fin de semana cumpliríamos nuestro sueño de tener una novia para los dos.

La verdad con la calentura que teníamos por estar antojando a la gente y provocando indignación en los mas mojigatos, nos tenia con muchas ganas de comernos, así que sin mediar palabra fuimos tomando rumbo hacia el hotel, entramos y estas dos hermosa mujeres comenzaron inmediatamente a besarme y acariciarme por todo el cuerpo, mientras una me mordía suavemente la oreja, la otra me acariciaba el miembro por encima de la ropa, sentía que me dolía de lo apretado que estaba en el jean, afortunadamente Adriana lo libero y lo apretó con fuerza entre su mano, sin darme cuenta ya me tenían medio desnudo y ellas poco a poco también quedaron sin una prenda, no se en que momento me llevaron a la cama y ya estando de rodillas frente a ellas, disfrutaba de como se turnaban para darme una deliciosa mamada doble, ver esas dos bocas lamiendo, chupando y disputándose mi verga me tenia en la gloria, cuando alzaban la mirada y me disparaban esos ojos lujuriosos podía sentir el morbo de sus pensamientos e imaginaba sus cuquitas empapadas, en un momento se miran fijamente entre ellas, ríen picaronamente y se funden en un exquisito beso justo frente a mi verga, eso me calentó aún más, las tome de sus cabelleras, y las acaricie como a dos perritas consentidas, sentí como Sofi me indico acostarme boca arriba, obediente lo hice, mientras Sofi me puso sus enormes y deliciosas tetas en la cara, Adriana se agarro de mi verga y comenzó a mamarla con una deliciosa intensidad, con una mano en el culo de sofi y la otra en la cabeza de Adriana sentía como todo mi cuerpo se erizaba y pensaba esto es un sueño maravilloso, luego sofi bajo a reclamar lo suyo, cogió mi verga y se la mando hasta la garganta, podía sentir como su piercing se frotaba contra mi verga produciendo ese indescriptible placer, en tanto Adriana me chupaba las bolas, las metía en su boca y jugueteaba con su lengua, me producía dolor por la fuerza con la que las succionaba, pero a la vez el placer era infinito, sentí como acariciaban mi asterisco, no sabia cual de las dos lo hacía, pero esos movimientos circulares alrededor de mi hoyito me estaban dando un placer diferente y deliciosos, estaba a punto de explotar, me contenía porque no quería que aquella excitante experiencia terminara, Adriana comenzó a decir, quiero verga, quiero verga, lo repetía como petición, luego fue subiendo el tono hasta convertirse en una orden, ante lo cual no me pude negar, me gire y quede con los pies colgando de la cama, Adriana se monto en mi verga y podía sentir como estaba empapada, le aprete ese delicioso culito redondo que tiene y la mire, tenia la cara roja, sin embargo ni veía sus ojos ya que arqueaba la espalda y mandaba la cabeza hacia atrás, era evidente el placer que sentía, no alcance ni a pensar en la deliciosa escena, cuando sentí la cuquita empapada de sofi en mi boca, el sabor de sus fluidos eran exquisitos, se la chupaba con hambre, con deseos de hundirle la cara en esa cuca grande, suave y esponjosa que tiene, aunque ella dice que es pequeña la verdad es que es un sapo enorme y delicioso, se la chupe hasta que se la deje limpiecita, luego Sofi me levanto y sin sacarlo de Adriana la puse en cuatro, le seguí dando con todas mis fuerzas, mientras Sofi con sus dedos en su clítoris me miraba a los ojos con morbo y me decía, disfruta tu cumpleaños amor, disfrútalo y guarda energías porque será un fin de semana largo y excitante, dicho esto el placer que sentí de ver a mi esposa excitada mientras me animaba a clavar con mas ganas a nuestra novia surtió su efecto y no pude resistir más, mi verga exploto, sentía espasmos, los míos y los de la vagina de Adriana, mi cuerpo tembló con sucesivas explosiones hasta que mi huevos se desocuparon, sentí que mis fuerzas se iban, el sudor bajaba por mi frente y mi espalda, necesitaba recuperarme, nos acostamos en cucharita, conmigo en el medio, quería seguir recreando en mi mente cada momento de lo recién sucedido, sin embargo el agotamiento me domino y pronto quede dormido, nos sin antes pensar el lo afortunado que soy y en los dos días que aun falta de nuestro ardiente fin de semana.

Si les gusto nuestra historia que es completamente real, le contare en la próxima publicación lo que aún falta por disfrutar.

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