¡Hazme tu puta!

¡Hazme tu puta!
Escrito originalmente por Warrior1618 en Guiacereza.com

Cuando ella ingresaba al salón era imposible no verla, mide 1.68 es de piel blanca, unos ojos expresivos, rasgos muy delicados, labios gruesos, su cabello es negro y llega hasta su cola, su abdomen es plano y marcado, es de contextura delgada con unos senos paraditos, tiene unas caderas grandes lo que hace que tenga unas nalgas espectaculares adornadas con unos huequitos sobre ellas, cada movimiento que hacia al caminar o durante la clase atraían mi atención, creo que mis compañeros lo notaban, no le quitaba la mirada, esa mujer me inspiraba mucho sexo, al finalizar el semestre salimos a bailar con todo el salón, siempre habíamos hablado pero solo de temas académicos, pero esa noche todo cambio, conocí otra faceta de ella, disfrutaba ver como bailaba, ver como se movía frente a mí me hacía fantasear con follarla, sin darme cuenta tenía una gran erección que ella sentía al pegar sus nalgas a mí, pero aun así mas se pegaba a mí con cada paso, hablamos de todo mientras bailábamos, hasta llegar al tema sexual, nunca imagine hablar con ella de eso, me contaba cómo le gustaban los hombres tanto físicamente como en lo sexual, ella era de follar duro pero con cuidado y yo no sabía cómo explicarle mi fascinación por el Bondage y la dominación,al contarle sobre mis gustos se sorprendía pero no decía nada aunque su mirada cambio y me beso, en ese momento ya nos pegábamos más, yo la sujetaba contra mi pelvis y ella solo me miraba con complicidad, sin pensarlo me arriesgue al ver que no le disgustaba y le dije “ sé que no es correcto, pero muero por follarte” ella sonrió y me dijo “Ok vamos a ver qué es eso de lo que tanto hablas”; salimos rápido del bar, tomamos el primer taxi, ya en el taxi la besaba mientras jalaba su cabello y leves gemidos salían de ella, llegamos al Motel, ingresamos al cuarto, ella me pidió que la dejara duchar, mientras tanto tome los cordones de mis zapatos y mi correa sabía que eso me bastaba para amarrarla.

¡Pensé que saldría desnuda pero no! Salió en ropa interior usaba un brazier blanco, un hilo del mismo color muy pequeño que se perdía en su cola, me acerque a ella y la bese, subí sus manos a mi cuello, la tome por las piernas y la levante contra la pared, los besos eran intensos, besaba su pecho y ella me jalaba del cabello, la lleve a la cama y ella quedo sobre mí, comenzó a rosar su vagina contra la notoria erección que se marcaba en mi jean, al verme muy excitado me dijo “Muéstrame lo que haces”, me levante y la puse boca abajo, con los cordones amarre los brazos y sus muñecas en su espalda dejándola sin movimiento, la arrodille en la cama y me pare frente a ella, saque mi pene y lo acerque a su boca, ella solo la abrió y dejo que entrara, la tome del pelo y comencé a dirigirla cada vez más rápido y profundo, chupaba mi pene muy rico lo lamia despacio pero lo metía todo en su boca, no aguante más y la acosté abrir sus piernas, corrí el diminuto hilo y deje que mi lengua comenzara a lamer su vagina, sus gemidos fueron saliendo mientras yo movía mi lengua en su clítoris y la penetraba con mis dedos, los gemidos aumentaban y yo escupía su vagina, succionaba su clítoris mientras en mis dedos se iba escurriendo un líquido blanco, metí mis dedos en su boca y el ver como los chupaba me excito más, la cachetaba y ella gemia, me puse el condón y levante sus piernas en mis hombros, comencé a jugar con ella, a rosarla a masturbarla mientras ella me pedía que la penetra, lo hice, su vagina se sentía caliente estaba muy mojada, coloque mi mano en su cuello para asfixiarla levemente y aumente la fuerza con la que le daba, sus gemidos aumentaron y ella solo decía “Hazme tu puta” para mí eso fue una carta blanca, la levante y la puse contra un espejo abrí sus piernas y la penetre de pie, ella miraba con morbo mientras sus tetas se pegaban al espejo, comencé a nalguearla y con cada palmada ella gemía mas, el ver sus nalgas rojas con mis manos marcadas era algo que hace mucho quería, comencé a masturbarla mientras seguía dándole, metía mis dedos en su boca para que los lamiera y los mojara, volví a llevarla a la cama, la arrodille y con mi correa amarre sus piernas para que no las abriera, comencé a masturbarla mientras la morboseaba, estaba excitada, su respiración era rápida, sus piernas temblaban, sus pezones estaban duros, de nuevo pedía ser penetrada, la jale del cabello y comencé a penetrarla, la nalgueaba, apretaba su nalgas, ella no dejaba de gemir, solté sus piernas y la puse boca arriba, me coloque de lado y volví a penetrarla mientras la iba masturbando, su respiración aumento y con ella su forma de gemir fue más suave dijo “párteme me voy a venir” la volví a asfixiar mientras la miraba fijamente y seguía dándole, llego al clímax, sus piernas temblaban, su liquido bajaba por mi verga, ella mordía sus labios, ahora era mi turno, me pidió que la soltara quería moverse libre sobre mí, comenzó a mover su culo rápido sobre mi verga, su vagina seguía estrecha, yo lamia sus pezones mientras ella movía su cola de arriba abajo en mi verga, sentía como su vagina se contraía, al besarme dejaba que los gemidos escaparan de su boca, sentía que mi verga estaba a punto de estallar, ella me miro a los ojos y me dijo “ avísame cuando te vayas a venir quiero que te vengas en mi boca”, siguió moviéndose más rápido, hasta que de un momento a otro se corrió y me quito el condón, comenzó a lamer mis testículos mientras me masturbaba, lo chupaba de forma rápida, la jale del cabello y comencé a masturbarme, el semen salió disparado en su boca, ella comenzó a chuparlo rápidamente, lo trago y se acostó a mi lado, su cuerpo temblaba, en sus muñecas estaban marcados los cordones, en su cola mis manos, la había hecho mía, ¡la había hecho mi puta!

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