Frenesí de medianoche.

Frenesí de medianoche.
Escrito originalmente por davidalejo1992 en Guiacereza.com

Era media noche, un deseo estremecedor me rodeaba, me inundaba una necesidad intranquila de hacerte el amor, sin pensar en nada mas que en ti, salí de mi casa con rumbo a la tuya, llegue al rededor de las 2 de la mañana a tu casa, toque tranquilamente, como si fuera una visita diurna, como si fuera a hacerte una visita en la que terminaría durmiendo junto a ti, abres la puerta principal, notoriamente te sorprende verme a esta hora en tu casa.

-Hola Caro', lamento llegar a esta hora, pero en serio necesito hacerte el amor -te abrazo por la cintura, te acerco a mi cuerpo te beso, me abro espacio con mis besos desde tus labios hasta tu cuello.

-Mi amor, no podemos hacer ruido, no estoy sola en la casa -tomas tranquilamente mi mano, me llevas hasta tu cuarto, me haces entrar a mi primero, cierras la puerta sin hacer ruido, te acercas a mi, me acaricias con ternura por el cabello, con tu otra mano acaricias mi espalda, me acercas a ti con fuerza, tus caricias toman más fuerza, me besas, me dejas caer sobre tu cama, te sientas sobre mi haciendo que nuestros sexos se rocen, sintiendo mi erección con tu vagina, me quitaste la camiseta, empezaste a besarme, rodando tus labios por mi torso desnudo, bajando hasta mi pantalón, lo desabrochas, me quitas la ropa quedando desnudo para ti, dejando al alcance de tu boca mi sexo, para tu deleite, para satisfacer una pequeña porción de mi desenfrenado deseo carnal, me masturbas, devoras mi erección deliciosamente, haces que me masturbe, te pones de pie, empiezas a desnudarte para mi, modelando tu bello y muy atractivo cuerpo desnudo, cuerpo que deseo a diario pero no al nivel tan elevado como el deseo de hoy, te acaricias mientras me sigo masturbando para ti, ya se lo mucho que te excita ver como lo hago, por eso lo hago con tal libertad, te acercas a mi, te sientas de nuevo, pero esta vez sobre mi rostro, sin dejar de tocarme, comienzo a darte el sexo oral que tanto me encanta, me fascina y me excita darte, deje de masturbarme un rato para tomar con fuerza tu cadera y saciar la sed que tenia de beber tu excitación, no resistí mas el deseo de penetrarte, te puse en cuatro y te penetre, me gano la fiera que tengo dentro de mi, la bestia que llevo dentro, te tome por la cadera, te penetre profundo, con vigor, queriendo penetrarte mas, casi con ira, en la primera envestida que te doy escucho un delicioso gemido sordo tuyo, te agarro por el pelo con fiereza mientras te agarro la cola y sigo envistiendote con la misma pasión de mi deseo sobre ti, me acerco a tus labios para besarte, echo mi cuerpo sobre el tuyo quedando completamente acostados, empiezas a gemir con fuerza, te cubro la boca con mis manos mientras sigo penetrándote sin descanso, tus uñas en mi cuerpo desnudo, me dicen que no quieres que me detenga, que tu orgasmo esta próximo, un gemido largo y sordo, tus piernas tensionadas y tus uñas marcando mi piel, avisan tu orgasmo, saco mi pene de ti te das la vuelta y me pides que me venga sobre tus senos, me masturbo sobre ti mientras tu te masturbas mirándome sobre ti, un par de segundos después termino sobre ti, sudando, caliente y cansado, caigo sobre tu cama, sin fuerzas, te limpias mi clímax y vuelves a la cama para descansar juntos, te acuestas sobre mi pecho, te arropo, mientras nos quedamos dormidos nos acariciamos tiernamente, nos besamos y nos abrazamos hasta quedar dormidos.

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