ESA ATREVIDA TODO LO CAMBIO

ESA ATREVIDA TODO LO CAMBIO
Escrito originalmente por lesbisensual en Guiacereza.com

Había pasado mi vida creyendo que hacía parte de los del común, pero el destino me tenía preparado algo inesperado, siempre creí ser una mujer con deseos de encontrar al “hombre perfecto” y vaya sorpresa me he llevado.

En el momento menos pensado apareció ella tan atrevida, con su personalidad arrolladora, con su cabello rizado y negro, con su sonrisa encantadora y su labia enredadora, todo lo cambio.

La conocí por cuestiones labores y con el tiempo fuimos afianzando un lazo de confianza y podría decir que de amistad, tanto que me confesó que le atraían las  mujeres a lo que realmente nunca le vi problema, pero jamás me imaginé que se fijaría en mí y que yo inocente caerá en un “juego" del que jamás volvería a salir.

Aunque aceptar mi realidad me costó mucho, no podía negar que me gustaba lo que estaba pasando y que nunca antes me había sentido tan bien como con ella, me hacía sentir especial y emocionada, y así fue que me enamoré.

Ya había pasado un tiempo desde que empezamos ese juego atrevido de expresar lo que cada una sentía hacia la otra, y yo ya me sentía enamorada y no sólo eso ya la deseaba para mi, nuestras conversaciones subidas de tono despertaban más mis ganas de estar con ella pero no puedo negar que la idea de estar por primera vez con una mujer me generaba mucho nervios y de cierta manera algo de miedo.

El día en el que decidimos formalizar nuestra relación busque la manera para poder estar solas y muy cercanas, así que le pedí el favor que me ayudara con una masaje ya que estaba algo estresada y me dolía la espalda. Era evidente que mi intención no era más que poder estar con ella, sin embargo, ella con la mayor delicadeza y con mucho respeto sólo prestó atención a realizar el masaje que le había pedido; con el corazón acelerado y con el deseo más grande no me quedó más opción que aguantarme y esperar a tener una nueva oportunidad. Ese mismo día hablamos sobre realizar un viaje fuera de la ciudad, un lugar cálido en donde pudiéramos disfrutar de un ambiente diferente y sobre todo donde pudiéramos estar más juntas que nunca.

Llego el dia del viaje y con ansias locas y muchas expectativas partimos al cálido Melgar. Debido a que ese dia cumpliamos un horario laboral común y corriente, la llegada al destino fue algo tarde, pero eso no evitó que fuera el inicio de una larga, divertida y placentera noche. No puedo negar que durante el trayecto solo podía pensar en cómo sería ese encuentro cuerpo a cuerpo, realmente yo no tenía ninguna experiencia pero ella sí, solo podía pensar en...¿ y si no le gusta? ¿que debo hacer? ¿y si definitivamente no me gusta?  … muchas fueron las preguntas que pasaron por mi cabeza y realmente me llenaba de duda y temor pero desperté de mi mundo cuando llegamos por fin al hotel. Nos recibieron y nos llevaron a nuestra respectiva habitación, al cerrar la puerta caímos en un beso profundo cargado de deseo, era inevitable sentir un cosquilleo recorriendo todo mi cuerpo de pies a cabeza. Sin embargo ese no era el momento correcto para que pasara algo mas. Nos separamos, acomodamos nuestras cosas y planeamos salir a tomar algo, ya que hacía mucho calor y no solo por la excitación, sino porque este lugar para aquellos que conocen, saben bien que es hasta asfixiante. Antes de salir decidí entrar al baño y allí me dio por entrar a la ducha que era como una especie de tina pequeña pero solo se podía estar de pie, en ese momento la invite a entrar conmigo para probar si el espacio era suficiente para las dos, yo quedé dando la espalda a la perilla de la ducha y ella en frente de mi, nos dimos un rico beso, ella se separó y sin darme cuenta abrió un poco la perilla del agua, de inmediato me cayó un chorro de agua fría por la espalda cosa que me hizo erizar completamente y más teniendo en cuenta que mi espalda es muy muy sensible, ese pequeño acto me hizo calentar más de lo que ya estaba, sin embargo, decidimos salir a calmar nuestra sed antes de que algo mas pasara.

Salimos del hotel y a unos cuantos pasos había un lugar  en donde podíamos sentarnos y disfrutar de unas cervezas bien frías. Cada una pido una y nos la tomamos como si de agua se tratara, tal era el calor que no sentimos ni la amargura y por el contrario pedimos otra.  Empezamos hablar de muchas cosas y entre esas conversaciones besos iban y venían y era de esperarse que las personas al rededor se alterarán por el hecho de ver a dos mujeres dandose besos, pero nada importó y seguimos en lo nuestro. Casualmente había un grupo de chicos en una mesa cercana y era inevitable que entre ellos comentaran evidentemente el ambiente estaba cargado de morbo, hasta que a nuestra mesa llegaron dos cervezas y nosotras no las habíamos pedido, pues resulta que estos chicos fueron los que las hicieron llegar a nuestra mesa, al principio nos genero un poco de desconfianza, pero habia sed asi que la aceptamos, esto nos llevó a unir las mesas y a empezar a compartir más con ellos hablar de todo un poco y obviamente hablar de nosotras, el ambiente era agradable y desde el momento en el que unimos las mesas a nuestras manos nunca les faltó una botella con cerveza. Parecía que los tragos estaban cumpliendo con su deber porque yo ya me sentia mas deshinibida tanto que empecé a bailar con ella muy muy cerquita mientras los demás nos veían. El tiempo pasó muy rápido, habíamos llegado a este lugar sobre las 11 pm y había sido un rato tan agradable que no nos dimos cuenta en qué momento el reloj aceleró su marcha y ya eran cerca de las 2 AM, motivo por el cual decidimos regresar al hotel. Para ese momento mi mente ya no pensaba en él como seria, si gustaria y mucho menos en lo que tendría que hacer, simplemente me deje llevar al compás de los tragos y cayendo en el encanto de esa mujer que para ese momento me tenía loca.

Una vez llegamos a la habitación, nos fundimos en un intenso y apasionado beso; ya no había peros para por fin cumplir el mayor de mis deseos y al mismo tiempo el que había sido también el mayor de mis temores. Sus besos atrevidos, suaves, dulces, delicados pero firmes, me estaban llevando al descontrol y mi voluntad poco a poco se perdía, yo solo podía dejarme llevar por lo que sus besos y sus caricias me producían, mi corazon se queria salir pero disfrutaba del momento como nunca antes lo había podido hacer, o por lo menos no de esa manera. Estaba en sus manos como mantequilla. Me llevó a la cama y empezó a besar mi cuello y acariciar mi cuerpo de arriba abajo, mi respiración cada vez era más fuerte y acelerada, mientras besaba mi cuello bajaba sus manos sobre mis senos, mi cintura  y sobre mi cadera, me sostenía con firmeza y me besaba con delicadeza pero con mucha pasión. Me quitó delicadamente la camisilla y mientras lo hacía veía en su rostro como admiraba mi torso que estaba quedando poco a poco al desnudo poniendo su atención en mi pecho al cual empezó a tomar en sus manos de una manera firme mientras me besaba sobre lo único que la separaba de mis senos. Me besaba con tanto placer que sentía que me estaba haciendo estallar mientras sus manos bajaban y desapuntaban mi pantalón lentamente. Estaba ida perdida en sus manos y solo deseaba que tanto ella como yo no tuviéramos prenda alguna; el juego de los besos y las caricias siguió y en medio de esa sensación de lujuria no supe en qué momento la deje sin su camiseta; después de todo era justo que quedaramos en igualdad de condiciones, subió sobre mi dejando una de sus piernas en medio de las mías mientras nos fundimos nuevamente en un beso envuelto de mucho deseo, esta vez fui yo la que empezó a besar su cuello y su pecho mientras con mis manos la aprisionaba sobre mí de tal manera que mi pierna ayudará a estimular su entrepierna, sus gemidos y su respiración  me hacían desearla cada vez más, de esa misma manera ella enloquecida con sus manos empezó a bajar mi pantalón; mientras bajaba me daba besos sobre mis senos y mi abdomen y rozando el borde de mi ropa interior, eso me hizo perder la cabeza, no podía controlar más ese deseo así que mi respiración era la que correspondía cada uno de sus movimientos. Finalmente me tenia en ropa interior como muchas veces lo soñó.

Por fin iba a ser de ella, el miedo y el pudor se habían perdido, solo quería tenerla cerca de mi y que nos perdiéramos en ese éxtasis en el que estábamos envueltas, por lo que mi paso a seguir fue el de despojarla de su pantalón y así  quedar en lo más diminuto de nuestra ropa, ella me observaba con mucho deseo y yo realmente lo correspondía con el mayor de los gustos; seguiamos en un mar de besos mientras nuestras manos se habían convertido en las exploradoras de nuestros cuerpos. Concentró su atención en mis senos a los cuales tomaba en sus manos mientras los besaba y luego los dejó libres del sujetador; esa fue mi perdición. Sus besos comenzaron a intensificarse y empezó jugar con mis pezones, alternandolos entre sus manos y su boca, me mordía ligeramente y  eso realmente me estaba volviendo loca, el calor de su boca la humedad de su lengua hicieron que rápidamente mis pezones se pusieran duros, dejó sus manos sobre mis senos y comenzó a bajar lentamente besando mi abdomen y de igual manera dando pequeños mordiscos cosa que me hacía estremecer, mientras una de sus manos sujetaba uno de mis senos y mientras besaba mi abdomen, con su otra mano empezó acariciar mis piernas, a pasar sus uñas sobre mi piel. (Esta mujer me estaba enloqueciendo complementeeee!!). Su boca pronto llegó a la única prenda que me quedaba pero no se apresuró a quitarla y por el contrario empezó a darme besos sobre ella mientras con sus manos apretaba mi cadera y tocaba la parte interna de mis piernas, yo solo deseaba que lo hiciera yaaa !! pero ella aprovechaba cada movimiento, cada caricia y cada beso para hacerme sufrir y desearla mas y mas. Empezó a bajar y darme besos en mis piernas empezando desde los pies y subiendo lentamente, dando pequeños mordiscos especialmente en la parte interna de mis piernas, me estaba haciendo gemir y aun no llegaba a donde tanto deseaba, así continuó llenándome de besos hasta llegar nuevamente a mi boca, mientras me besaba, empezó a bajar su mano tomando mis senos apretando un poco para luego seguir su camino y llegar a rozar mi entrepierna con sus dedos, emitiendo un sonido suave y sus gestos revelaban el placer que tenía por sentir mi humedad sobre la ropa interior lo cual la llevó a meter su mano y comprobar lo húmeda que me tenía, en ese momento fue mutuo el gemido que salió de nuestras bocas; por fiiin!! me estaba tocando deslizando sus dedos por entre mis labios, mientras de mi boca solo salían gemidos que la hacían saber lo rico que me estaba haciendo sentir, sus dedos empezaron un baile suave en mi y yo ya perdía mi cabeza completamente del placer que me estaba generando, paro un momento para por fin quitar mi última prenda, mientras yo abría su sostén y dejaba al aire libre sus senos los cuales dejaban ver sus pezones duros por la excitación, momento que aproveché para ponerlos en mi boca, besarlos y chuparlos a mi antojo, su rostro de placer era el pago a mi esfuerzo por hacerla sentir lo que que ella a mi, sin embargo, nuevamente me recostó mientras nos besábamos apasionadamente, y sus manos volvieron a mi sexo húmedo y caliente, al tocarme su expresión de excitación me indicaba lo mucho que disfrutaba tenerme así, sus dedos empezaron un descontrolable juego sobre mi clítoris y eso me hacia respirar cada vez más fuerte, mis gemidos salían al compás de sus movimientos, mi humedad era cada vez mayor, mi locura aumentaba cuando ella se acercaba a mi oído y me decía lo mucho que le gustaba sentirme, lo rica que estaba y los movimientos de mi cadera la hacian excitarse cada vez más, solo deseaba que sus dedos entraran en mi, me sentia muy mojada pero ella se hacía esperar; por un momento pensé que era lo que iba hacer, pero mi sorpresa fue cuando ella empezó a bajar sin dejar de tocarme, mi cadera involuntariamente empezó a despegarse de la cama porque intuía lo que venía; su boca llego a mi sexo y su respiración me hacía estremecer, quería que lo hiciera yaaaaa!!! No hay cosa que me encienda mas que sentir el calor de la boca en mis labios uuuufffff, me sentía estallar, mi corazón se quería detener al sentir su boca en mi sexo, su lengua subía bajaba mientras sus dedos seguían el baile en mi clítoris, esta mujer me iba a acabar… y lo peor es que lo estaba disfrutando como nunca jamas lo habia hecho en la vida. Que ricooo me hacia sentir, mi cadera se movía como si coordinará los movimientos con su lengua, mis manos apretaban su cabeza hacia mi, y su lengua no dejaba de moverse; mis gemidos cada vez eran más fuertes y frecuentes, mis piernas temblaban y  su lengua entrando en mi fue el detonante para hacerme lograr el primero de mis orgasmos y ella lo disfruto completamente sin despegarse de mi.

Que sensación mas maravillosa había sentido, de alguna manera había tenido la curiosidad de estar con una mujer, pero nunca imaginé que iba a ser tan placentero como aquel dia, no recuerdo que alguien me hubiera hecho sentir lo que ella en ese momento.

Mientras mi cuerpo se relajaba y liberaba la tensión del que había sido víctima, ella se acostó a mi lado, enseguida la abrace mientras tomaba aire para continuar, por que era claro que eso no podía acabar ahí.

Después de unos minutos para tomar aire y recuperarnos, tomamos una cerveza para bajar un poco el calor, ya que la temperatura era muy alta, pero los deseos seguían intactos, ahora era yo la que quería corresponder la labor que ella había hecho, deseaba con muchas ansias sentirla, aun sin olvidar que era mi primera vez y que realmente no sabia que hacer, por lo que confie en lo que a mi me gustaria que me hicieran para devolver su atención.

Nuevamente empezamos a besarnos sin prisa pero con delicadeza, el calor de nuestros cuerpos rápidamente nos llevó a encendernos de pasión y desenfreno, nos recostamos y esta vez era ella la que quedaba a espaldas de la cama mientras mi cuerpo se posaba sobre ella, mis manos acariciaban sus brazos sus piernas, sus ricas caderas, besaba su cuello y nuevamente llegue a sus ricos y duros pezones, los tomé en mi boca y los besaba jugando con mi lengua, veía en su rostro que lo disfrutaba así que detuve mi atención por unos minutos allí, baje besando su abdomen y mordiendola por los costados mientras mis manos pasaban por sus piernas y mis uñas la rasgaban suavemente sobre las caderas; bese sus piernas hasta llegar a sus tobillos, nuevamente subí y mordí sus caderas, eso le gustaba, era señal de que todo iba muy bien, al pasar mis manos por el medio de sus piernas sin tocar su sexo sentía como el calor me devoraba y eso me hacia excitar mucho mas; a ella aun le quedaba su tanga asi que pase mis dedos sobre ella y estaba muy mojada, jamas imagine que sentirla asi me y iba hacer mojar de tal manera, que ricoooo !!! la bese por el borde de su ropa y con mis manos fui bajandosela dejando una vista de unos labios muy húmedos y brillantes que pedían mucha atención, su sexo me hacía una invitación que no podía perder; sin embargo, subí a su boca y la bese descontroladamente, quería bajar nuevamente pero ella no me lo permitido y yo ya estaba desesperada por sentirla asi que baje mi mano lentamente hacia su sexo y al sentir su humedad mi rostro se transformó, por primera vez sentía en mis dedos el sexo húmedo de otra mujer y era lo más delicioso de la existencia, (allí descubrí que disfruto mucho mucho de una vagina húmeda y que en definitiva era lo mío, no había vuelta atrás) mi cara lo decía todo, me tenía loca, literalmente sentía que mi saliva se escurría ante tal sensación que producía sentirla de tal manera. Como en automatico mis dedos se posaron sobre su duro clítoris y con uno de mis dedos hacia una ligera presión sobre este, mientras que con los otros jugaba en la entrada de su cueva encharcada, porque ya no era solo humeda, esa era la invitación para que mis dedos nadara allí, (inevitablemente recordar esa sensación hace que mi piel se erice y sienta mucha exitacion). Su rostro al igual que el mio se transformó y sus gemidos fueron llegando más fuertes a medida que mis dedos estaban en su sexo, su cuerpo vibraba y sentí que era momento de introducir mis dedos, al hacerlo ella se quedó sin respiración por cuestión de milisegundos, sus caderas se movían y sentía como apretaba mis dedos dentro de ella, su pecho se despegaba de la cama mientras al oido me decia que “rico mm ricoo, ahiii mmmm” eso hizo que acelerara el movimiento de mis dedos lo cual provocó que llegara al fin, mi espalda se marcaba con sus uñas del placer que estaba sintiendo, pero no importaba por qué verla llegar era el pago a una buena labor. Extenuada soltó su cuerpo sobre la cama y yo al lado de ella no podía creer lo que había logrado.  

No teníamos idea alguna de que hora era, la habitación era oscura y solo nos veíamos con el reflejo de la luz de la calle, eso hizo de este momento algo mágico, las energías y las ganas seguían en pie, luego de tomar nuevamente aire, nuestras bocas se buscaron pero esta vez ella me hizo poner boca abajo para darme besos en la espalda, (otro punto que en verdad me hace enloquecer) apoye mis brazos y mi pecho dejando algo elevada mi cadera, de un momento a otro sentí un chorro frío en mi espalda, no pude contenerme y caí completamente, la piel se me erizo y la sensación me dejó descontrolada, ella había echado un chorro de cerveza sobre mi, al caer completamente en la cama ella paso su lengua para recorrer el camino que la cerveza había hecho en mi espalda. Nuevamente la excitación era tremenda, al terminar de besar mi espalda, me di la vuelta y me avalance sobre ella, mordiendo sus labios, al hacerlo ella quedo sentada y justo en ese momento me senté sobre ella moviendo mis caderas mientras la besaba, mordía su oreja y le dije lo excitada que me tenia, ella me retiró un poco y empezó a besar mi pecho, metiéndose uno de mis senos a su boca jugando y chupando mis pezones a su gusto, eso me tenia loca, al mismo tiempo ella me apretaba tomando con firmeza mis nalgas, solo podía pensar en lo rico que me estaba haciendo pasar. Yo quería sentirla nuevamente así que me retire un poco quedando frente a frente con espacio suficiente y  nuestras piernas entrelazadas y baje mis manos a su sexo que nuevamente estaba húmedo así que con mis dedos empecé a jugar, a tocarla, mientras ella no lo resistio y de igual manera su mano se posó sobre mi húmeda cavidad, mmmmm que placentero era sentirnos de esta manera mi mano en ella y la suya en mi, jugábamos con nuestros sexos y el placer era enorme, nuestros gemidos nos delataban, nuestros dedos comenzaron a entrar y salir de nuestras cavidades, podíamos ver el placer que nos dabamos en nuestros rostros y eso hizo que estallaramos al tiempo, su orgasmo llegó mientras yo tenia el mio aaaaahhh!! que rica manera de llegar juntas. Caímos en la cama como sin respiro alguno, nos faltaba el aliento y ya sentíamos el cansancio en nosotras luego de un día largo. Finalmente nos acomodamos, nos besamos y nos abrazamos, así nos quedamos profundamente dormidas, con la expectativa de que nos traía el nuevo dia, lo que no esperaba era que ese dia iba a ser una nueva experiencia, historia que espero contarles a futuro.

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