Elizabeth, cuarentona, un polvo sin igual.

Elizabeth, cuarentona, un polvo sin igual.
Escrito originalmente por Jasapi en Guiacereza.com

Físicamente era agradable porque me gustan las gorditas, y ella lo era; con unos ojos y una mirada penetrante, malisiosa, asesina, algo que me insitaba a estar ahí.Nos conocimos por Facebook, después de un año ella por fin me respondió y luego de varias converaciones por fin nos conocimos.Fue agradable: labios gruesos, lengua larga y juguetona, además, con una experiencia y un mundo como ninguna otra. Era malvada, lo sabía.

Morvoseamos demasiado, con la mirada, con los gestos, con el lenguaje corporal, le tenía demasiadas ganas, demasiadas !!!

Se dío la oportunidad de estar con ella, LLEGÓ EL DÍA!.. Estabamos en un parque, después de muchos besos y caricias y toda la calentura del momento, subimos a mi casa y ella me invitó a un motel, no tenía ni idea de lo que me esperaba.

Llegamos, la besaba, sintiendo su lengua centímetro a centímetro, acariciando sus tetas por encima de su ropa, agarrándole el culo con fuerza, quería cogerla, agarrarla, rasgarle la espalda, ahogarla con mi verga en su garganta... todo eso quería y no lo sabía hasta que me lo hizo.

La besé, le chupaba las tetas, sus pezones, lamía cada una de ellas, bajé hasta su vagina, la olí, la toqué, LA CHUPÉ! fue la gloria.

Bajé y no me quice quitar de ahí, le chupé, le lamí, le absorví todos sus jugos. Tocaba con mis labios y mi lengua todo su clítoris, sus labios vaginales, su vagina... hasta que por primera vez sentí un orgasmo de una mujer en mi boca... el famoso squirt! Delicioso, agradable, mágico.

Las mismas palabras puedo utilizar para describir la MAMADA que me dio, como ninguna me había hecho. Sin palabras.

La penetré, la sentí, sentí mi verga parada dentro de ella. Lo más rico, hice que se viniera como loca. Mi espalda con sus aruñones fue testigo de eso, mi pecho con sus chupados también, mi pene seco, escurrido y ya flácido. 

Uno, y otro, y otro polvo mientras pasaban los días...

...todo esto hasta que llegó LA MARIHUANA!

Nos metimos en la película porno más erótica que hayamos tenido. La sensación de sus caricias bajo ese efecto aumentaron, los orgasmos eran únicos, todo lo vivido fue genial.

Cada día era mejor. Usó trajes de lencería, disfraces, actuaciones que me ponian más calientes. Los mejores orgasmos, su squirt, como gritaba, como se dejaba domar, se dejaba ahorcar, pegar, nalgear. Ella me volvía mierda, me tenía encoñado, amarrado...

Nunca había probado algo así. Hoy ya han pasado algunos años despues de haber estado por última vez y sigue siendo el mejor polvo, LA MEJOR... Elizabeth, cuarentona, un polvo sin igual.

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