El error

El error
Escrito originalmente por otroguillo en Guiacereza.com

Quiero que me chupes la verga, la pongas dura y grande y romperte ese bello culo, escribí y envié el mensaje para Diana, una negra con quien culeo con frecuencia. La respuesta fue inmediata: "Ven ya, estoy muy arrecha". Fue entonces que caí en la cuenta que quien me respondía no era Diana, sino Elizabeth, otra negra con quién llevaba algunos días hablando de manera muy formal.

Quedé sorprendido. Pregunté: "¿Verdad?" y me respondió: "Si, lo deseo". 

Nos pusimos entonces de acuerdo y ella se arreglaría y vendría a mi casa en una hora.

Elizabeth es una morocha de 35 años, tetas y culo generosos.

Al llegar a mi casa, de inmediato empezamos a besarnos y en la sala la fui desnudando. La puse a horcajadas en el sofá, me arrodillé y fui directo a su clitoris. Se contorsionaba, sus jugos llegaban a mi boca, los saboreaba, los olía. Ella se movió, se puso en cuatro, abrió sus nalgas y pegué mi boca a su culo. Lo lamía, lo chupaba, le metía mi lengua. Ella gemía y contorsionaba deliciosamente su cuerpo.

Se puso entonces de pie, hizo que me sentara y de rodillas empezo a chupar mi verga. La lamía, ponía su lengua en mis pelotas, me masturbaba y mi verga crecía y se endurecía.

Se sentó en mis piernas, de espaldas a mi, puso mi verga en su vagina y se movía con fuerza. Agarrame del cabello, dijo. Tambien le apretaba sus tetas. 

Se levantó un poco y puso mi verga a la entrada de su culo.La agarré de los hombros y se la metí de una, bramaba de dolor y placer. Así un rato, la puse en cuatro y la clavé fuerte, ella gritaba que era mi perra, mi puta, mi esclava.

Sus muslos temblaron y mi leche quedó en el fondo de su culo.

Seguimos toda la tarde en mi casa. Entre polvo y polvo nos contabamos nuestras expreiencias sexuales. Me preguntó que por qué me había decidido a proponerle que culiaramos. Ya entrado en confianza le conté que el mensaje era para Diana y no para ella. Se rio, quiso ver fotos de Diana, le gustó y me dijo que le propusieramos un trío. Que la llamara de una. Así lo hice y aquí empieza otra historia para otro relato.

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