El día que la amarré para más placer...

El día que la amarré para más placer...
Escrito originalmente por manuelcel en Guiacereza.com

En una de las tantas sesiones de chat en Guía, una mujer de 20 años apareció en mi radar. Sin pensarlo le escribí, al parecer conversaba con varias personas al tiempo y fue complicada la comunicación.

Para mi fortuna ninguno de los otros candidatos llenó las expectativas y en un tercer intento de ella antes de irse, comenzamos a hablar.

Los gustos eran similares, la empatía fue inmediata, una hora en Guía, luego a Skype. La charla tomaba un tono caliente y algo distinto. Esta mujer que llamaré "Cata", quería más que una simple noche de sexo, quería experimentar, quería probar.

No quería una videollamada caliente, pero si hablar y soltar todas sus fantasías, quería un hombre mayor que ella, que pudiera darle algo más que 3 polvos sencillos en una noche, quería algo más que un par de posiciones en una cama.

Durante una semana hablabamos a diario y poco a poco tomaba nota de lo que quería, un encuentro con juguetes, una noche donde la amarraran a la cama y practicamente la 'violaran' con mucha pasión, con deseo, con todas las ganas.

El día que nos citamos en la estación de la 63 a las 6 pm, ella legó unos minutos antes que yo, estaba afuera cerca al semáforo. Verla allí con un vestido negro de flores, chaqueta negra y botas de cuero, me daban un anticipo de lo que venía.

Una mujer delgada, menudita, con unos crespos espectaculares, sin muchas curvas pero los senos y la colita necesaria para que ambos disfrutaramos y una bolso negro pequeño colgado.

Nos cogimos de la mano de manera espontánea como si nos conocieramos de antes, ella un poco callada y nerviosa, vamos a un sitio a comprar algo de tomar, los condones y algo de comer. Seguimos caminando y entramos al motel, empieza como siempre el jugueteo y ella quiere que la toque toda, por todo su cuerpo encima de la ropa, eso la excita, se muerde los labios, la pena se le va y comienza a tocarme.

Nos asignan el cuarto, cerramos la puerta y de inmediato pierdo el control, ella me lleva a la cama, me dice cosas sucias y deliciosas, me dice que me va a comer, que se comerá mi verga entera, que quiere que yo le de duro hasta por el culo. Nos encendemos en besos, nos desnudamos, veo su cuerpo blanco y esbelto, es una jovencita muy deliciosa, hermosa, provocativa con una ropa interior pequeña y sexy.

Saca de su bolso una cuerda y me pide que la amarre en las manos y en los pies, que la empiece a dominar, que le de muchas nalgadas duro, se pone en 4 estando amarrada, quiere que la embista con mi lengua y luego con mi verga.

Luego de hacerle un sexo oral detallado y húmedo, me pongo el condón, mi verga está totalmente erecta, gruesa y con ganas de penetrarla, así lo hago, ella empieza a gritar, no pasan más de 10 minutos y me exige que la penetre analmente, yo llevo un lubricante, me dice que no, que lo haga con mi saliva, que quiere que la dilate yo mismo, cuando se siente lista me dice: "Hágale papasito, culeeme como quiera, lleneme de leche", y así arranco.

Estamos en plena penetración y me pide que la muerda duro, por toda su espalda, su cuello, sus nalgas, se pone salvaje, quiere que la suelte como fiera amarrada. Me inquieto pero la excitación me lleva a hacerlo, la libero y como gata salvaje se tira encima mio a besarme, a comerme, a meterse mi verga que ahora le pertenece, soy suyo luego de hora y media de que la dominara.

Entramos al sauna y allí se pone más salvaje, saca dos vibradores, me pide que la penetre analmente mientras se masturba vaginalmente con el vibrador más grande, el segundo lo pone en su boca y se sienta encima mio a comerse sus 3 vergas.

Esta desatada, estamos completamente sudados, salimos del sauna y regresamos a la cama, no quiere parar, el ritmo lo controla ella, mi verga muchas veces a punto de estallar se controla por algunos de sus movimientos bruscos, punto a mi favor y me sigue usando, ahora yo soy un juguete más.

Pone música electrónica y empieza a bailarme, quiere que la observe, que mi mirada la penetre, mi verga ya flacida luego de esa larga primer sesión no tarda en ponerse dura por segunda vez, al ver tal niña y todo lo que me puede dominar.

Pero ahora es mi turno, el amarre se vuelve más fuerte, la experiencia se intensifica y parece que acabo de raptarla para hacerla mia, solo puede gemir de placer, y decir que no, que pare, incitandome a seguir penetrandola, a meterle mi pene en su boca también, sabe mamarlo, es una diosa experta.

Usamos pinzas en sus pezones, probamos varias poses del kamasutra que le intrigaban, son más de las 10 y nos piden el cuarto, ninguno de los dos podiamos quedarnos, fue un jueves y el sábado estabamos pasando la noche completa.

Duramos un mes experimentando, la relación era total y estrictamente sexual, solo nos escribiamos para decir hora, lugar y fantasia. Luego con su sinceridad apabullante me dijo que era una mujer que quería probar más de 100 hombres en un año, pensé que era mentira, pero simplemente dejó de escribir, y se limito a contarme sus nuevos encuentros diciendo que con los nuestros había hecho igual y su anterior amante sabía de mi.

Una mujer con la cabeza loca, pero toda una fiera en la cama, decidida y con mucha energia y experiencia para tener solo 20 años.

Al igual que las mujeres maduras, las mujeres jovenes y con ganas de aprender o como en este caso enseñar, siempre serán bienvenidas a mi vida sexual. Las estaré esperando. No duden en escribirme y ser parte de mis historias.

Gracias a todas las personas que me han escrito por mi primer relato, espero seguir contando algunas de mis experiencias.

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