Diario de una ninfomana Capitulo 3 Parte 1

Diario de una ninfomana Capitulo 3 Parte 1
Escrito originalmente por Danielasissy94 en Guiacereza.com

Capítulo 3

Parte 1

Hoy es 31 de Octubre, son las 8 de la mañana y estoy aun en la cama tocando mis senos mientras estreno uno de mis juguetes que está recordandome la cogida que me dio Janneth. Tengo toda la libertad de gemir en la tranquilidad de mi casa por el delicioso placer que me está dando uno de mis juguetes. Es un dildo eyaculador con vibrador y chupa para pegarlo a cualquier superficie lisa. No lo quería usar por el tamaño que tiene, porque pensé que me doleria al usarlo, pero ya que es igual al que usó Janneth conmigo, creo que se convertirá en mi favorito. 

Me levanto de la cama con un babydoll negro que tengo puesto de pijama. Pego el dildo al piso mientras mi erección atrapada por el babydoll comienza a mojarlo con el líquido preseminal que comienza a escurrir por mi pene. Aplico un poco más de lubricante en la punta del dildo y me siento sobre él. Me pellizco los pezones mientras comienzo a dar fuertes sentadas. Hago presión para que mi cola se lo coma todo hasta que siento una punzada en mi estomago. Tengo la cola casi pegada al piso confirmando que lo tenía completamente dentro. Enciendo la vibración y comienzo a hacer círculos con mi cadera, alternando en un movimiento hacia adelante y hacia atrás sin dejar de tener mi cola pegada al piso. Mis manos siguen pegadas a mis pechos y voy sintiendo como un escalofrío sube por mi espalda. 

El dildo tiene en la base una bomba en donde se aplica lo que se quiere que eyacule. Al leer por internet vi que se usaba mucho el yogur y era seguro usarlo.  Mientras el orgasmo recorría mi cuerpo, cogí la bomba y la oprimí. Al llenar la bomba pensé que lo sugerido era muy poco y lo cargué al tope. Una gran descarga de yogur comienza  vertirse en mi ano, mientras el babydoll queda empapado de mi semen. 

Mi ano no es capaz de contener la gran descarga de yogur y comienza a salirse aun con el dildo adentro. La sensación me produce tanto placer que mis piernas no dejan de temblar y mis caderas aun hacen el movimiento hacia adelante y hacia atrás. Un largo gemido ahogado escapa de mi boca mientras mi espalda se encorva obligandome a apagar la vibración. Pongo mis manos en el piso mientras recupero el aliento. Una sonrisa pícara se dibuja en mi cara mientras me muerdo el labio inferior. Miro entre mis piernas y veo como el yogur sigue escurriendo de mi cola. Dejó que el dildo salga lento, provocandome otro gemido mientras va saliendo. Una vez afuera, mi ano abierto deja salir más yogur. Creo que la próxima vez seguiré las instrucciones de uso. 

Salgo corriendo para el baño con el dildo en las manos para lavarlo. Abro la ducha para que se caliente el agua mientras me siento en el inodoro. Un impulso hace que comience a lamer todo el yogur que tiene el dildo por fuera asegurando que quede bien limpio. Lo desarmo y lo dejó sobre el lavabo. Jalo de la cadena, me quito el babydoll y me meto en la ducha. El agua caliente me relaja y calma el hormigueo que sentía en mis piernas por el orgasmo. Tomo una ducha corta y me preparo para ir a mi nuevo trabajo para firmar el contrato. 

Desde que salgo de la ducha no dejo de pensar en qué ponerme. No veo a Janneth desde hace 15 días y hoy que me volverá a ver quiero estar hermosa, aunque no con un atuendo tan atrevido como el del sábado que presente la segunda entrevista. Me meto en mi cuarto-ropero y dejo caer la toalla al piso. Me pongo un brasier y tanga negro en un material sintético que lo asemeja mucho a la cuerina por el brillante, pero es suave como el poliéster, con bordes en tela de encaje. Me pongo unas medias liguero negras pero sin el liguero, una blusa de apuntar negra sin mangas, una falda rotonda plisada azul que me llega hasta la mitad de las piernas y un blazer también azul. Adicional, me pongo unas botas altas en tela que me llegan hasta la rodilla quedando ajustadas, con un tacón puntilla de 10 cm. Me maquillo con labial morado, sombras entre azules y moradas, me delineo los ojos, me aplico rímel, rubor e iluminador, y me dirijo a por algo para limpiar el desastre que quedó en el piso de mi cuarto. Una vez todo limpio, me dirijo para la cocina y me preparo algo de desayuno. 

Desayuno café con una porción de fruta y unas galletas. Me lavo los dientes y pido el Uber. Antes de salir, tomó el mismo dildo de 15 cm que había llevado puesto el día de la segunda entrevista, le apliqué lubricante y me lo volví a poner. Aun tenia la foto en el celular que me había tomado ese día de como me había metido el dildo, y esta era la ocasión para usarla. Salí corriendo al escuchar el celular anunciando que había llegado mi transporte.  

Llegue a la empresa después de un trayecto con algo de tráfico y un conductor bastante tosco para manejar. Con cada frenazo que daba hacia que el dildo se me enterrara más profundo haciendo que me tapara la boca para mitigar el dolor. Toqué el timbre de la empresa y el portero me anunció con la secretaria, quien me hizo seguir. Cuando iba cruzando la recepción, me choqué de frente con Rafael. Hoy estaba muy guapo. A pesar de tener el overol puesto olía muy bien, además de ir bien afeitado y con un corte de cabello que le quedaba espectacular.  << Así que es verdad. Hay un nuevo nombramiento en la empresa >>, me dijo Rafael mientras yo le sonreía. << Pensé que te alegraría la noticia >>, le dije mientras él me correspondía el gesto, mientras afuera se escuchaba un carro entrar. Nos quedamos en un incomodo silencio por unos instantes mientras el me recorría de arriba a abajo con su mirada. 

<< Buenos días >> dijo alguien haciéndome dar un brinco del susto. Unos tacones comenzaron a resonar en la recepción y al voltear, vi que era Janneth. Mi boca llego al piso al ver el atuendo que llevaba hoy. Tenía un vestido negro bastante escotado teniendo en cuenta el tamaño de sus senos, además que era bastante corto, unos 3 cm por debajo de su cola. Tenía unas medias de nylon con unos tacones de 10 cm y una chaqueta roja. Se veía realmente provocativa y sexy, tanto que una erección se comenzó a formar asomándose por mi falda. Con un movimiento rápido, adopte una postura “inocente”, al poner delante de mis pierna mi bolso para disimular mi pene erecto. Mi sorpresa aumentó más cuando Rafael saludó con un beso en la mejilla a Janneth. 

<< Que bella estas hoy Janneth >>, su comentario fue aún más extraño haciéndome pensar que entre ellos había algo. << Hola Laura buenos días,  que hermosa estas, que bueno es volverte a ver >>, me dijo mientras se acercaba para saludarme. Me dio un beso en el borde de la boca haciendo que mis cachetes se tornaran de color rojo. << Buenos días señora Janneth >>, le correspondí el saludo algo tímida. << Sigue a mi oficina por favor. Rafa por favor vuelve a tus actividades. Y por cierto, hoy necesito que te quedes para hacer el cierre del mes  >>, le dijo antes de subir las escaleras mientras yo la seguía. 

Entramos a su oficina seguidos de María. << doña Janneth, Laura, muy buenos días >>. Yo la saludé seguida por Janneth, quien le pidió por favor que trajera mi contrato mientras dejaba su bolso en el perchero. << En un momento se lo traigo Doña Janneth >>, dijo María mientras salía de la oficina. Janneth se abalanzó sobre mí y me beso mientras sus manos me cogian la cola y mis brazos la abrazaban.  << La extrañe mucho Señora Janneth, no he dejado de pensarla un solo día >> Le dije mientras nos separabamos. << Tu tambien me hiciste mucha falta muñeca hermosa >>. Me dijo mientras escuchábamos los pasos de María. 

Firmé el contrato y me pidieron que me quedara el resto del día para recibir la inducción sobre los productos y demás actividades que iba a realizar en la empresa. Tuve que entrar al baño para quitarme el plug, sentí que me quemaba y ya estaba cansada con él adentro. En la hora del almuerzo, Janneth me invitó a almorzar volviendo dos horas después para seguir con mi capacitación. Terminé a las 5 pm cuando todo el personal comenzaba a salir. Tome mis cosas y me dirigí a la oficina de Janneth para despedirme ya que desde el siguiente día comenzaria a trabajar. << Hola Laura, cómo te fue, espero que te haya gustado la capacitación >>, me dijo. Estaba trabajando con Rafael quien desde que entré a la oficina no dejaba de mirarme como si quisiera devorarme. Le dije que me había ido muy bien y que estaba ansiosa por comenzar a trabajar. << Que bueno mi corazón. Necesito terminar de hacer estos informes con Rafael, no se si hay algún problema y me esperas para explicarte unas cosas adicinales. Yo te llevo en mi carro hasta tu casa no te preocupes >>. No le vi problema y me quede en recepción metida en instagram mientras Janneth se desocupaba. 

Después de una hora, Rafael salió de la oficina de Janneth. << Por favor sigue. Ya te puede atender >>. Le di las gracias dedicándole una sonrisa, tomé mi bolso y me dirigí al baño para retocarme y ponerme de nuevo el plug, y al salir, me dirigí a la oficina de Janneth. << Cierra porfa >>, obedecí mientras Janneth se levantaba de la silla. Me cogió el bolso y lo dejó en una de las sillas, se volvió y me comenzó a besar. << No dejo de pensar en como te hice el amor el sabado >>, me dijo mientras me besaba y acariciaba mis nalgas por encima de mi falda. << Yo tampoco he dejado de pensarla. No a habido una sola noche que no me haya tocado pensando en usted >>. Su lengua jugaba en mi boca tentandome. Sus manos comenzaron a levantar mi falda acariciando mi piel, abriendo y cerrando mis nalgas. 

Me separé de Janneth de forma juguetona y me dirigí hacia mi bolso. Tome el celular buscando la foto del dildo en mi cola. << Aquí está la prueba que no la he dejado de pensar >>. Le di el celular mientras ella miraba con asombro y lujuria mi cola penetrada por el plug. << ¿Lo tienes puesto? >>. << No me lo quite en todo el día >>, mentí. 

Janneth se mordió el labio mientras se abalanzaba sobre mi. Me tomo por el cabello y me inclinó sobre el escritorio. Sus delicadas manos me dieron unas fuertes nalgadas haciendo que me ardiera la piel de mi cola. Me levantó la falda haciéndome a un lado la tanga. << Eres una muñequita sucia >>, me dijo mientras me continuaba dando palmadas en mi cola. << Sí señora, lo soy >>, le dije entre gemidos. Sacó el plug de mi ano llevándoselo a la boca, chupándolo y lamiendolo, después me lo puso enfrente para que hiciera lo mismo, y por ultimo, lo volvio a meter en mi cola, sacandolo y metiendolo, haciendome gemir. Me soltó y abrió uno de los cajones del escritorio, sacando una cuerda roja. Me tomó de las manos y me las amarró por detrás de mi espalda, asegurándose que no me pudiera soltar. Me guió del cabello hasta la mesa redonda al fondo de su oficina donde me dio más palmadas, haciéndome levantar la piernas del ardor. Me dió la vuelta y me comenzo a besar mientras me sentaba sobre la mesa. Mi erección era evidente en mi falda haciendo que Janneth levantar la falda y metiera su mano entre la tanga que llevaba puesta,  sacándome el pene y masturbandome mientras me besaba. << No sabes el morbo que me da el tener una trans en mi oficina >>, me dijo mientras se sentaba y me abría las piernas para hacerme un oral. 

Su boca me daba largas chupadas, jugando con su lengua y llevándolo hasta su garganta. Continuó así por unos minutos hasta que se levantó besándome de nuevo mientras me guiaba para que me costara sobre la mesa. Quede con la cabeza un poco colgante del otro lado, perfecto para que Janneth fuera caminando alrededor de la mesa mientras se levantaba el vestido. Me dio la espalda, quedando de rodillas al borde de una silla con sus hermosas nalgas en mi cara. << Rasgame las medias con la boca >>, me dijo mientras me ahogaba con su cola en mi cara. Mordí las medias y las jalaba como podía mientras Janneth movía la cola de un lado para el otro. Después de varios intentos, rasgué sus medias dejando un cachetero rojo expuesto ante mi cara. Su deliciosos olor invadió mis sentidos mientras estiraba mi boca para besar su hermosa piel, pero se levantó, sentándose de nuevo, dándome un rico beso húmedo.

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