Desahogo

Desahogo
Escrito originalmente por Xime3009 en Guiacereza.com

Durante los días siguientes, nuestra relación fue volviendo a ser la acostumbrada de antes de lo ocurrido en transmi, yo intenté seguir con mi vida normal de una persona de mi edad: reunirme con mis amigos, estar pendiente de mi hermanito, al igual que antes ir algunos días a trabajar con mi papi para ganar algo de dinero; y veía que él había vuelto a actuar como mi papá. Pero era inevitable al verlo en bóxer o al salir de bañarse con su toalla cubriendo su parte de abajo olvidarme que era mi padre y verlo como el hombre que es, y volvían los recuerdos de lo sucedido, esa sensación de haberlo sentido de esa manera como no lo había hecho antes, esa forma en que él había despertado esos deseos en mí; y al recordar y sentir eso, se me venían varias preguntas: quien había empezado? Porque él había reaccionado de esa manera esos días después? Estaba mal lo que hicimos, lo que hice? Estaba mal haberle coqueteado de la forma que lo hice? Y a veces mis respuestas eran positivas, a veces negativas, total a ratos me sentía confundida y como ahogada, necesitaba hablar con alguien de lo que pasó, de lo que me estaba pasando; y afortunadamente la vida, Dios, o como quieran creerlo pone a la persona adecuada en el momento indicado.

Habían pasado unos 15 días ya, y me llamó una de mis dos mejores amigas: Daniela, es mi más antigua amiga creo que el hecho que las dos hallamos quedado huérfanas de madre muy bebés nos ha hecho muy unidas; y me dijo que la acompañara a comprar unas cosas para ella, y que luego tomáramos un café, pero yo no quería café, le dije que la acompañaba pero que cambiáramos el café por unas cervezas que yo invitaba; así fue que nos encontramos y después de haber hecho sus compras entramos a un supermercado y compré dos six pack y nos fuimos a su apartamento. Ahí estaba el papá con el hermano, nos metimos en su habitación a tomarnos esas cervezas, ella me preguntó que si me pasaba algo, al principio le dije que no y seguimos hablando de todo en general; pero después de dos cervezas ella me miró y me dijo con certeza: marica a ti te pasa algo, tú no me engañas nena. La mire y se me aguaron lo ojos, y de una le dije que necesitaba contarle algo que me estaba pasando, ella lo primero que pensó y me preguntó era que si estaba embarazada, a lo que yo le respondí con un rotundo NO! Entonces me dijo: ah entonces no es tan grave, cuenta. La verdad no sabía por dónde empezar y me sentía nerviosa de contarle a ella o a cualquiera por el miedo a ser juzgada o que pensaran lo peor de mi papi.

Al principio intenté distraerla contándole otras cosas, pero ella insistía que le contara lo que de verdad me pasaba, que no me dejaba ir hasta que le contara. Al ir en nuestra cerveza número 4, me tomé un sorbo largo me tragué mis miedos y mis nervios, le dije que lo que le iba a contar no lo podía saber nadie y empecé: pues imagínate que hace 15 días acompañé a mi papi al centro…..

Ella me escuchaba atentamente, a veces me interrumpía con las preguntas normales que cualquiera haría, y de vez en cuando lograba ver en su rostro una sonrisa de aprobación, pero lo que me sorprendió mucho fue ver que ella en ningún momento mostrara algo de sorpresa, eso me dio una tranquilidad inmensa, y le conté todo con pelos y señales.

Cuando terminé de contarle, no dijo nada y se fue al baño, yo quedé pensando en que estaría pensado ella, que tendría para decirme, cuál sería su consejo. Al volver ella la note un poco ansiosa y entonces fui yo quien le pregunto que si le pasaba algo; ella me miró y me dijo: Xime me siento mal contigo, cuando dijo eso yo pensé que iba a empezar con cantaleta y juicios de niña buena; yo le respondí un poco a la defensiva: Y cómo porque? Y entonces fue ella quien empezó a hablar, y empezó con estas palabras que no olvido: Ximenita tu tuviste el valor de contarme lo de tu papi, y yo no. La verdad no entendía a qué se refería, eso me sonó como si ella tuviera algo con mi papi, entonces le dije: como así, que me quieres decir. Y fue ahí donde la sorprendida fui yo, me contó que desde hace un buen tiempo ella también tiene una relación con su papá, me contó como empezaron, me dijo que al principio no fue fácil para ninguno de los dos, también que ella sentía y pensaba lo que yo en ese momento, pero que no tuvo valor de contarle a nadie por lo mismo: por el miedo a los demás y sus juicios. Me contó que el único que sabía hasta ese día era el mejor amigo del papá, que había tenido muchas ganas de contarme pero que le daba miedo que la rechazara por eso, y que había aprendido a vivir con ese secreto. También me dijo que no viera esa situación como algo malo, que ella había aprendido que la gente es de doble moral, que todos se las dan de buenos, y que eso no era ni nada malo ni mucho menos ningún pecado, que desde que todo fuera porque los dos quisiéramos, a los demás no tenía que importarles, me dijo que muy seguramente mi papi también pensaba en eso al igual que yo, y me hizo una pregunta que no dude en responderle: Xime que tanto le permitirías a tu papi?, yo sin dudar le dije que todo, que por más que intenté verlo durante eso días de nuevo como mi papá, lo seguí viendo como el hombre que es, pero que me sentía mal también por mi madrastra y por mi hermanito que porque era como engañarlos. Y entonces me dijo que no fuera boba, que dejara de pensar en los demás y que pensara en mí, y que si yo creía que eso me iba a dar felicidad, que por lo menos lo intentara y no me quedara con la duda, y me dijo que ella creía que muy seguramente mi papi quería lo mismo, pero que tendría los mismos temores míos. Yo soy una mujer muy sensible, y esas palabras y el saber que no estaba sola porque mi mejor amiga vivía eso con su papá, me hizo darle un fuerte abrazo y explotar en llanto, pero no de tristeza sino de una especia de alegría y también por haber podido desahogarme. Ahora con Daniela había algo más que teníamos en común y que nos unía más.

En ese momento como si lo hubiera invocado me llamó mi papi, nos saludamos y me preguntó que si aún estaba donde Daniela, y que a qué hora más o menos llegaba, yo le respondí de manera cariñosa a sus preguntas, e impulsada por los efectos de la cerveza le dije que lo pensaba mucho y al despedirme le mande un beso como si tratara de un novio.

Seguimos hablando un rato más con mi amiga, al momento de irme iba a pedir un uber, pero ella me dijo que no, que le iba a decir al papá que me llevaran, y así ocurrió, ya en el carro los tres y durante un semáforo en rojo ella muy contenta le dijo al papá: Bebé Ximena ya sabe lo de nosotros, yo quedé sorprendida porque no pensé que ella le fuera a decir eso, ese señor me miraba por el espejo muy asustado, ella sin ningún temor le dio un beso y él se lo correspondió y la verdad me pareció muy bonito ver eso, de ahí hasta llegar a mi apartamento él no dijo nada, solo hablamos nosotras de nuestras cosas.

Todo lo que hablamos con mi amiga, más las cervezas, más el beso que vi que le dio al papá, me habían dejado como dispuesta a volver a los “jueguitos” con mi papi e iba decidida a hacerlo. Ya eran como las 11 cuando llegué, escuché que el televisor de la habitación de mi papi y la esposa estaba aún prendido, les golpeé y entré para saludarlos, al entrar mi papi estaba despierto y ella ya dormida, mi papi susurrando me preguntó que si había pasado algo, yo con señas le dije que no, me le acerque le dije al oido hasta mañana y sin dudarlo le di un pico en la boca, pude notar sus nervios y quedó como sorprendido, di la vuelta y salí despacio moviendo sensualmente mis nalgas, antes de cerrar su puerta lo miré y le mandé un beso.

Esa noche me acosté contenta y tranquila….

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