Deliciosa cena.

Deliciosa cena.
Escrito originalmente por davidalejo1992 en Guiacereza.com

Pasé a recogerla después del trabajo para ir al restaurante donde tenía reservado un lugar VIP, aquí teníamos comodidad, excelente atención, y lo mejor una zona donde pocas personas pudieran observarnos o escucharnos.

Para empezar pedimos unos cocteles que ella escogió plato fuerte que cada uno escogimos al gusto y el postre que pedí nos trajeran primero, un fondue de chocolate y frutas, el mesero tomo nuestra orden y nos indicó que el postre tardaría diez minutos y el resto de la cena tardaría media hora, cuando el mesero se retiró puse mi mano izquierda sobre su mejilla, le susurré lo mucho que deseaba verla retorcerse de placer al oído, luego sentí su mano derecha deslizándose sobre mi pantalón, con su otra mano me tomo por la corbata para besarme con tanta pasión que me causo una erección inmediata, la acerque más para besarnos con mayor desenfreno, escuchamos a una pareja justo detrás de nosotros (apenas nos separaba un muro de madera) solo podíamos escuchar, gemían, escuchábamos como pateaban la mesa y como se caían uno que otro cubierto.

Solo nos mirábamos pensando en que las personas del al lado hacían lo que queríamos hacer nosotros, llegó el mesero con el postre y nos recordó que en veinte minutos el plato fuerte estaría listos y se retiró. Ella tomó un trozo de fruta y la untó con el fondue de chocolate me lo dio y una gota cayó en mi mentón, ella lo limpió con un beso y luego untó mis labios con más fondue, mi mano derecha respondió arribando en su entrepierna sintiendo lo caliente que estaba, jugueteando sobre su pantalón para luego entrar sentirla mojada, “mastúrbame” me pidió mirándome a los ojos, “mételos” tomándome la mano para que penetrara mis dedos en su delicioso sexo, cuando entré ella soltó un gemido que me calentó, podía sentir lo mucho que ansiaba tenerme dentro, siempre me ha gustado torturarla con largos juegos previos entre sexo oral y masturbarla solo para verla retorcerse de placer o que me pida que le meta la verga o hasta que me diga lo mucho que le gusta que la consienta.

Solo ese algo que me dice que te vas a venir, entre gemidos me decía “no pares, sigue así, sigue”, esto es lo que me hace saber que tu clímax esta próximo me clavas tus uñas en mi perna, nos miramos fijos, tú con mirada de lujuria y yo con mi sonrisa torturadora, esperando que empieces a palpitar en mis dedos, con la certeza que vas a tener aún más ganas después de tu orgasmo y lista para lo que te voy a hacer después de la cena. Nuestra cena termina con buena comida, compañía, pero nuestra noche apenas empieza, con el placer a flor de piel.

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