De nuevo en manos de mi suegro

De nuevo en manos de mi suegro
Escrito originalmente por Bucaro0321 en Guiacereza.com

Se que algunos dirán que hablamos demasiada "paja", que todo es fantasía, pero la verdad no nos interesa, solo compartimos con ustedes experiencias que viví a mi largo trayecto de vida por ahora...

Después de que mi suegro me dominará como se los conté en el anterior relato, mi suegro o don Jorge me cogió dos veces más, en situaciones diferentes, el sabía que me tenía en sus manos y cuando el lo deseara.

Eso ocurrió entre los 16 y 17 años de edad, todo paro cuando un día me encontraba haciendo aseo en casa, me encontraba sola con la música un poco alta en sonido, cuando de repente mi suegro me tomo con fuerza y me lanzo sobre el mueble de la sala, no lo oí entrar y me encontraba en ese momento trapeando con una pijama de esas de tirantes y un short, como lavaba el trapero en la ducha estaba toda mojada, el cual el agua fría me hacía parar mis pezones y con la ayuda también del agua mi pijama se volvía transparente.

Me decía al oído lo buena que me veía que le encantaba mis senos, su blancura y su suavidad mientras me los apretaba, nunca le demostré que me gustaba como el me dominaba pero bastaba que el consiguiera todo lo que quería conmigo al final. Me tenía a su merced siempre utilizaba la fuerza ya que de mi parte ponía muy poca resistencia, me quitó la camisa de tirantes y me comia los senos como el quería, su barba siempre a medio afeitar rosaba mis senos y me ardía un poco pero me encantaba, metió su mano en mi vagina y pudo sentir mi humedad y esa era la respuesta para el saber que lo disfrutaba, me tomo del cuello y me beso, yo me oponía pero el utilizaba su fuerza para doblegarme, cuando de pronto se abrió la puerta de la casa y llegó Jairo, mi pareja, su hijo y nos vio ahí en plena faena, se quedó mirandonos y nos dijo ( hptas ) y se fue de la casa, mi suegro quedó pálido yo pasé al cuarto y me puse de rapidez un jean y una camisa y salí a buscarlo, Pamplona no es muy grande así que lo busque en los bares, cantinas donde pensé que estaría, y efectivamente lo encontré, le explique todo y el no me bajaba de puta, que porque se lo hice a el si era bien conmigo, yo le expliqué ¿Y qué más podía hacer?

El nos tiene en su casa, no pagamos arriendo, querías que nos sacara de su casa? Para donde iríamos? 

Así que espero a que su papá no estuviera y sacamos nuestra ropa y nos fuimos hacia cucuta.

Allá nos radicamos, el como era obrero de construcción muy fácil consiguió empleo, empezó de nuevo a trabajar y al año de estar viviendo me embarazo, estábamos bien, ya habiamos olvidado el pleito con mi suegro, tenía mi casa así sea alquilada pero era de nosotros.

Tuve un parto normal de un hermoso niño, nunca le contamos nada a nadie de nuestra vida, a los tres meses un día salia del control y crecimiento con mi hijo en brazos de la clínica y escuché que me llamaron por mi nombre y me pitaron, yo voltie a mirar y para mí mala sorpresa era el, don Jorge, mi suegro.

Conducía un carro de esos "piratas" y yo me hice la boba y seguí caminando, me preguntaba que qué hacía por ahí, que de quién era el bebé, yo no le prestaba atención así que orillo el carro y se bajó, me detuvo del hombro.

– hola Daniela,¿ porque no me hablas?

–que más don Jorge, usted bien lo sabe, su hijo quiere estar alejado de usted y su familia.

–¿es mi nieto el que lleva en brazos?

–si lo es don Jorge y le agradezco que no se haga la idea de decir que es su nieto, Jairo no lo quiere ver a usted cerca de nosotros, así que, este bien. Chao!

–no! Espera Daniela, por lo menos déjame acercarte donde vives para que no camines.

–gracias don Jorge pero no!

–vamos Daniela, solo quiero ver un poco más a mi nieto, te prometo no pasarme. Además iríamos en el carro, así nadie nos miraría 

–ok don Jorge, espero no se repita lo anterior.

–ok

Don Jorge no paraba de ver a su nieto, le brillaban los ojos solo de verlo, esa sonrisa de abuelo orgulloso lo tenía feliz, llegamos a la casa.

–dejeme aquí don Jorge, muchas gracias por todo y perdóneme lo grosera pero espero no volverlo a ver.

–daniela le pido perdón por lo de antes, pero es mi nieto, sabe bien que Jairo es mi único hijo y este será mi único nieto, dime qué le hace falta y yo le colaboro en lo que pueda.

–gracias don Jorge, pero a él él no le hace falta nada.

–vamos Daniela por favor!

–hasta luego don Jorge y gracias.

Me di media vuelta y salía hacia mi casa,  abrí la puerta y me dediqué hacer mis quehaceres, en la noche llego Jairo y jugaba con su hijo, yo no le conté nada para no dañarle su felicidad, 

Todo transcurrió normal en esa semana, hasta que un día en la mañana tocaron la puerta, pensé que a Jairo se le había quedado algo y abrí, era don Jorge con un canasto lleno de pañales y leche,

–a UD que le pasa don Jorge, pensé que había sido clara con ud.

–no se moleste Daniela, solo le traje esto para mi nieto, no es mayor cosa pero de algo apoyará sus gastos.

–no necesitamos nada y menos de usted, así que tome esa vaina y lleveselo a otra.

Su cara volvió a ser la del abuelo del carro, una mirada algo tierna y me dijo por favor.

– ok don Jorge, llevelos adentro que jairo ahora vuelve,

–estaba escondido y lo ví salir a trabajar, así que sé que él no llegara si no hasta en la noche, pero igual no me demoro mucho, solo quiero alzarlo un rato por favor.

Lo tomo en sus brazos y el niño seguía dormido, lo balanceaba de lado a lado, yo lo miraba y emitía pequeñas sonrisas, cuando el niño se soltó a llorar, lo tome y le empecé a dar seno, el se sentó al lado y me dijo.

–ya tus tetas no son como antes, pero no dejan de ser hermosas.

–don Jorge por favor no vaya a empezar.

–empezar que? Acaso no te gustaba? No me lo niegues! Sabes bien que a los dos nos encantaba.

Se levantó y me tomo del cuello, le tomo tres intentos para poder besarme, de ninguna forma me oponía y menos de hacer fuerza con mi hijo en mis brazos mientras lo amamantaba,  a el no le importaba que estuviera dando seno a su nieto, sacaba su lengua y la pasaba por mis labios, su barbilla lastimaban mis labios, no podía creer que volviera a lo de antes, con su mano me tomo el seno libre, lo masajeaba, podía sentir mi leche salir de cada apretada, no paraba de besarme pero a él le encantaba someterme, yo no tenía fuerza de voluntad para detenerlo, mi vagina ya palpitaba y ardia de deseo, yo trate de soltarme de ese beso y el me tomo del cabello y volvió a empezar, 

Estaba nerviosa y recordé aquellos tiempos, mi corazón latía a mil, volvia a ser la misma sumisa de antes, pero no pensé que mi suegro llegaría hasta tal punto de no respetar a su nieto aún lo tenía en mis brazos,  su mano aún exprimía mi seno, su lengua seguia recorriendo mis labios hasta que se detuvo, me quedé mirando sus ojos y el muy infeliz saco su pene, ese pene que ya llevaba tiempo de no sentirlo lo fue acercando poco a poco a mi boca, estaba ansiosa de chuparlo por primera vez, lo miraba a el, miraba su pene, ya su pene tocaba mis labios pero no abría las boca, hasta que me consintió mi cabellera como si fuera su mascota, empecé abrir lentamente mi boca y su pene fue entrando sin mayor esfuerzo, mi lengua le daba la bienvenida, lo sacaba y lo volvía a meter, yo no podía tomarlo pues mi hijo aún tomaba seno, le tape la cara con la misma cobija que lo abrigaba mientras su abuelo me follaba la boca, fue algo delicioso, no podía creer hasta donde había llegado, mi suegro, mi sobrino, ahora de nuevo mi suegro y ya abuelo de mi hijo.

Se volvió a detener y me dijo.

–Quiero culiarmela, ven acuéstate, 

Me tomo de mis axilas para ayudarme a levantarme sin que mi hijo se despertara, mis tetas ya estaban al aire, y a mí hijo lo acosté muy suavemente en nuestra cama, mientras me incline el no perdió el tiempo, me bajo el short en el que andaba y me empezó a lamer mi vagina, no podía creerlo, no eh terminado de arropar a mi hijo y el muy cerdo ya me hacía un oral delicioso, metía su lengua, después sus dedos, yo ya había acomodado a mi hijo, pero no quería interrumpir lo que don Jorge me hacía, era delicioso, estaba bien caliente, a lo que él no se espero y empezó a penetrarme, me penetraban con tanta fuerza que me hacía moverme hacia delante, le decía que esperara porque ya prácticamente estaba encima de mi hijo, no aplastandolo, pero yo estaba en cuatro y cada metía me hacía moverme hacia delante terminando mi hijo casi debajo mío,

–ya don Jorge, pare!

De nada servía lo que le decía, el estaba poseído y no paro ni un segundo, me seguía cabalgando como su llegua, cada vez más duro, mis rodillas ya no me aguantaban, sentía que me iba a orinar, el le daba cada vez más rápido, hasta que el se vino por dentro, su ardiente semen inundaba mi interior, al sentir esas descargas inmediatamente me vine, mis rodillas se debilitaron y caí suavemente al lado de mi hijo.... El se levantó y se vistió, me dejó 50,000 pesos y me dijo, ya sabes lo que tienes que comprar. Me dió un beso y se fue.

Le dije a Jairo que el canasto de pañales me lo habían regalado unas promotoras que estaban en la clínica. Y todo siguió normal.

Relatos como este y mis anteriores son reales, en comentarios aclararé cualquier duda.

Gracias!

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