De la Fantasía a la Realidad

De la Fantasía a la Realidad
Escrito originalmente por Amo_Sumisa4 en Guiacereza.com

Hola, escribo este relato para contarles como dejé de ser una mujer con pocas experiencias sexuales placentaras, hasta convertirme en la sumisa sin límites que soy ahora.

Siempre he sido una mujer que disfruta del sexo, amante de una buena verga, disfruto cada centímetro, pero sobretodo poderla tener en mi boca, jugar con ella, pararla, lamerla, escupirla, atragantarme con ella, y chuparlo así sea por horas, hasta conseguir la leche que tanto me gusta; no me considero la mejor mamadora de todas, pero hasta ahora la mayoría me piden más o me recuerdan por la manera en que lo hago.

En mi vida cotidiana soy una mujer de carácter fuerte, que domina las situaciones, pero en la cama soy todo lo contrario, me encanta y arrecha mucho la sumisión, que un hombre haga conmigo lo que quiera, que me tire del cabello, me escupa me abofetee, que me lleve a tal punto de se "una PUTA EN LA CAMA", pero muy pocas veces un hombre lograba llenarme de placer, hasta el día en el que después del peor encuentro sexual que haya tenido, me deje llevar por un hombre que había ignorado un par de veces, él siempre me interesó, pero nunca le prestaba mucha atención por estar con la pareja que estaba en ese momento, mi ex solo era de los típicos hombres que les gusta que se lo mames bien, y antes de venirse te daba un rato de verga hasta que lograra venirse, y ahí llegaba todo, siempre le pedí que me diera por el culo o que hiciéramos cosas nuevas, pero su respuesta siempre fue la misma "no puedo". Fantaseaba siempre con un hombre que me diera duro, que disfrutará mi manera de pichar, mamar y se deleitará con mi cuerpo, y resultó ser el que ignoré por un tiempo.

El es un deportista profesional, de 1.96 de estatura, con la mejor verga que haya visto pero sobretodo, un hombre que disfruta absolutamente en darle placer a una mujer, arrecho 100%, adicto al buen sexo y siempre dispuesto a experimentar e innovar.

Con el todo empezó por una conversación casual, donde me decía que tenía un buen cuerpo y que le gustaría alguna vez probarlo; él logró llamar mi atención preguntándome por mis gustos sexuales, no dude en ser específica con lo que me gustaba, lo que quería y deseaba; con él tiempo decidí confesarle que ningún hombre me había dado por él culo, pero que era una de las cosas que deseaba locamente, él, al saberlo se calentó y me dijo que ese culo delicioso que tienes lo enseñaré y haré adicto a mi verga,  haré que siempre que estemos juntos disfrutes y te vengas dándote por el culo, al saber esto, me calenté y prometi que este culo jamás tendría otro dueño más que él y que cada vez que nos comieramos se lo daría.

Nuestras conversaciones cada vez eran más largas e intensas, pasamos de compartirnos fotos y videos, a video llamadas diarias donde nos masturbabamos y nos mostrabamos la ganas que nos teníamos, hasta el día que decidimos que debíamos hacer realidad todo eso que nos decíamos y de darle el culo del cual ahora es su único Amo y dueño.

Nuestro encuentro fue en Pereira ya que por mi trabajo debía pasar ese viernes allá, ambos estábamos muy anciosos y arrechos de vernos, de saber que ese día íbamos a poder hacer todo lo que fantaseamos y hablábamos por chat.

Ese día quedamos de vernos en el hotel donde debía hospedarme por trabajo, mientras iba de camino no paraba de mojarme y pensar en él, en las ganas que tenía de porfi sentir su verga atravesandome, solo podía pensar en verlo, comermele la verga. Llegué al hotel, el estaba esperándome en un lugar cercano, yo llevaba puesto un vestido muy corto negro donde se me insinuaba un poco el culo y tenía mis piernas descubiertas, mientras yo le hablaba al encargado del hotel, estaba pendiente de su llegada, hasta que por fin lo vi llegar, no pude esperar a que entrará y salí a darle un abrazo y un beso, mi culo y mi coño estallaron al saber que el estaba ahí, ambos no pudimos ocultar las ganas y la ansiedad que sentíamos, tuvimos que esperar 20 minutos a que la habitación estuviera lista y en la espera el no pudo dejar de morbosearme no dejaba de ver que por fin esas piernas culo coño y todo lo demás se iba a comer, cuando el botones después de verme por un momento el culo nos entregó la habitación, cerramos la puerta y nos dimos un corto pero apasionado beso, porque la verdad yo no aguantaba las ganas de sentir su verga en mi boca, lo lleve a la cama para chuparselo hasta sacarle la leche que tanto me gusta, ha sido una de las mamada que más he disfrutado dar; después él tampoco se aguanto las ganas me tomo por la cadera y me avalanzo hasta su cara corrió mi ropa interior y metió su lengua en mi coño, jugo con mi clitoris me chupo el coño como jamas lo habían hecho, desde ahí supe que el resto del día y la noche que nos esperaba no iba a ser como las que estaba acostumbrada a tener, las ganas aumentaron, y lo cabalgue, nos dábamos tan rico que terminó llenandome el coño de leche, con la leche que tanto deseaba, ese día tuvimos sexo después de salir a almorzar y antes de irme al evento por el cual estaba en Pereira, mientras estaba allá no pare de pensarlo y desearlo, porque el sexo que habíamos tenido había sido sufiente para superar los demás, la espera fue eterna, hasta que por fin a mi jefa y a mi nos recogió el conductor que nos llevaría al hotel, él, mi amo, nos esperaba con algo de aguardiente, y unas cuantas cervezas, entre los tragos y la música el ambiente cada vez se puso más caliente, con la compañía de mi jefe, solo podía mostrarle a mi amo con gestos que necesitaba de nuevo su verga en mi boca y en mi coño, hasta que encontramos la manera que mi jefe volviera a su habitación, y nosotros por fin Matarnos las ganas de comernos, en cuanto ella se fue de la habitación el me arrancó la camisa, mi respiración cada vez estaba más agitada, me quito el brassier, y me chupo las tetas mientas con sus manos recorría mi cuerpo, rápidamente me quito el pantalón y me regresó con las mismas ganas que lo había hecho yo en la mañana esa mamada, se concentró en mi placer jugaba con su lengua por todo mi coño, y sin mediar nada empezó a meterme los dedos en el culo y en el coño al mismo tiempo, era tanta la arrechera que yo no comprendía lo que sucedía y una y otra vez le decía "que putas esta haciendo" y esa palabras fue como pisar un acelerador, más y más se calentaba al verme y sentirme como mi coño se mojaba más y más, hasta que el mejor momento llegó, logró que esta puta sumisa estallara en un squirt, nunca pensé que sería capaz de lograrlo, pero el me llevó a allá, y después de ahí los squirt nunca pararon cada vez eran más largos y más intensos, mi coño cada vez más se venía a tal punto que le pedí que en el piso después de culiarne y hacerme venir con mi boca saboree todo el squirt que salía de mi coño, el me dio la mejor de todas las noches, media hora antes de irme al aeropuerto, paramos de culiar solo porque debía irme, pero esa noche entera de buen sexo marcó el inicio de mi vida como su sumisa, y me hizo una adicta a su cuerpo y vivir dispuesta a vivir nuevas experiencias 

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