Buenos vecinos

Buenos vecinos
Escrito originalmente por totalsexsw en Guiacereza.com

Medellin abril 02 de 2018, recién nos mudamos a este nuevo conjunto, es muy lindo y acogedor, tiene un gimnasio, piscina y zona húmeda con yacusi y turco para que los residentes se relajen y se mantengan en forma.

Aquella noche Oscar llego cansado de la oficina y un poco estresado, por lo que le propuse que fuéramos al turco a ver si así lograba descansar un poquito, él asintió con su cabeza en un gesto de afirmación. Nos cambiamos y bajamos, era la primera vez visitábamos las instalaciones y tuvimos que preguntar al portero del conjunto los procedimientos del sitio, Jorge que así se llamaba el portero muy amablemente nos indico todo y nos llevo hasta el turco, el cual estaba funcionando a esa hora, entramos y dentro encontramos tres señores que conversaban amenamente, sin embargo, un corto silencio interrumpió su charla mientras nosotros nos acomodamos. Saludamos y nos sentamos mientras escuchábamos como se reanudaba la conversación, con el ánimo de romper el hielo, empezamos a preguntar cosas para entrar en la conversación, explicamos que acabamos de mudarnos y no conocíamos a nadie en el conjunto y le contamos que nuestro apartamento estaba en la torre 4, casualmente uno de ellos también estaba en la misma torre, aunque un par de pisos más debajo del nuestro, eso nos permitió entrar en confianza e interactuar, desde esa primera charla pasaron como unas cinco sesiones más de conversación en la que la empatía entre nosotros y nuestros interlocutores fue creciendo, desde luego Oscar y su creativamente en cada visita al turco se había asegurado de meter insinuaciones sugestivas entre chanza y chanza, a la vez que yo había ido reduciendo el tamaña de mi traje de baño, desde luego la atención de nuestros vecinos estaba completamente captada y decidimos ir un poco más allá con nuestras aventuras, esta noche mi traje de baño era diminuto, de un color blanco que transparentaba mi vagina y mis pezones creo yo que de manera muy descarada, adicionalmente era de tiritas para amarrar a cada lado del bikini y el top igual. Como vimos que nuestros compañeros de en el sitio no se hicieron los desentendidos (en este momento nos acompañaban 5 vecinos), la charla se centro en la historia de los antiguos romanos y griegos y su veneración por los cuerpos desnudos, tema que al final llego a una alocución sobre los baños públicos en Roma y las habitaciones traseras en las casas de los nobles que usaban como lugares para compartir sexo entre los cortesanos. Hábilmente Oscar insinuó que a este turco deberíamos venir desnudos al estilo Romano, mmmmm…. Por un momento un silencio enorme invadió el lugar, nuestros cinco acompañantes quedaron mudos… sin embargo, Oscar interviene de nuevo a modo de chiste diciendo, igual con tanta niebla no se ve nada y no hay porque apenarse.

Las risas nerviosas aparecieron y la conversación prosiguió ya en un tono cada vez más sugestivo, Alberto, uno de los vecinos comento, bueno, supongo que tú no te atreverías a dejar que nosotros viéramos a tu esposa desnuda entre nosotros, a lo que Oscar replicó, ¿y qué tiene de malo? Acaso no estamos ya en confianza y ustedes parecen personas decentes y de confianza, creo que no habría problema. Esa es una muy buena respuesta asintió todos, no habría de que preocuparse, seria como en Roma, JAJAJAJAJAJA.

Un momento después yo dije, wow, que calor está haciendo hoy aquí, hoy si le han puesto mucha candela a esto, me dirigí a la ducha y mientras me caía un delicioso chorro de agua aproveché para aflojar las tiras de mi bikini y mi sostén, sintiendo las miradas disimuladas de los cinco vecinos que miraban de reojo. Ahh ya!!! ¡¡Exclame llamando la atención de todos mientras cerraba la ducha y decía Qué delicia de agua para este calor!!, di unos tres pasos como desfilando mientras todos miraban mi cuerpo desplazándose en la niebla del lugar, en ese momento mi bikini cedió y cayo por el peso del agua al piso y al intentar recogerlo también mi sostén se abrió dejando mis pechos al aire libre. Los cinco hombres se miraron incrédulos, luego José se agacho a recoger mi bikini y la risa de Oscar no se hizo esperar, de nuevo dijo, tranquilos señores, recuerden que estamos en confianza y no pasa nada, es más por que no nos desnudamos nosotros para acompañar a mi esposita. El se levantó y quito su pantaloneta mientras los otros solo se quedaron boquiabiertos.

El ambiente se notaba algo extraño, pero con mucha adrenalina, yo me empecé a excitar, mi corazón quería salirse del pecho y las piernas me temblaban, tenia cierto susto pero me gustaba la sensación, Oscar, de nuevo dice, tranquilos señores esto es normal para nosotros, mi esposa y yo somos swingers así que relájense y tómenlo con calma.

Alberto que parecía ser el más curioso fue el primero en hablar y decir, yo siempre he querido ir a un sitio de esos, pero no he podido encontrar con quien ir, en ese momento los otros empezaron a opinar sobre sus curiosidades sobre el tema sin despegar los ojos de mi cuerpo desnudo entre ellos, nosotros explicábamos con detalle cada pregunta curiosa mientras yo veía como sus penes querían salir de sus trajes de baño. Ahí les invite a que se quitaran todo y experimentaran la sensación de libertad que se puede tener cuando se esta desnudo en público, creo que José estaba ansioso por hacerlo por que inmediatamente se levanto y se quito su pantaloneta, dejando al descubierto un pene no muy grande, pero si muy grueso, semi erecto, mi vagina empezó a gotear y en un impulso espontaneo me abalance a acariciar su miembro masajeándolo suavemente. En ese instante todos se apresuraron a quitarse todo y a ofrecerme sus paquetes como en una vitrina.

Yo me arrodillé y me dispuse a atender a todos mis vecinos, con ambas manos masajeaba a unos mientras chupaba a otros, mientras ellos acariciaban cada parte de mi cuerpo como si no hubieran visto una mujer en años, parecían fieras hambrientas destripando una presa, yo cada vez más caliente más empeño ponía en mi tarea de consentir aquellos cinco falos que se estregaban por toda mi humanidad.

José de nuevo se atrevió y me puso sobre el asiento del turco y empezó a hacerme un oral que me causo mi primer orgasmo, estaba tan caliente que de inmediato le pedí que me penetrara, el calor era intenso, pero la excitación lo era más, estaba encantada acariciando los huevos de esos hombres, chupando sus miembros duros y sintiendo como uno a uno me clavaba hasta que todos me regalaron su leche en mis tetas.

Después de aquella noche el turco se hizo cada vez más popular y más vecinos han tomado la costumbre de venir a relajarse por las noches, afortunadamente encontramos que otras seis parejas swingers son también nuestros vecinos y esta vecindad ha venido convirtiéndose en una pequeña comunidad liberal en donde 30 vecinos disfrutan de las 7 chicas que somos las más consentidas del conjunto.

Espero que hayan disfrutado de nuestra historia, lastima que no vivan en nuestro conjunto….

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