Al teléfono.

Al teléfono.
Escrito originalmente por davidalejo1992 en Guiacereza.com

Me despierto a eso de las once de la mañana, me conecto en la red y me encuentro con que estas conectada, me saludas alegremente tan pronto me conecto, hablamos de muchas cosas cosas entre esas cosa que coincidimos en estar solos, desnudos, con ganas el uno del otro, en un momento de silencio y espera en nuestra charla me escribes "Que ganas ..." a lo que yo respondo con un "¿puedo llamarte?", me pasas el numero para llamarte, podemos hablar como dos viejos amigos pero con el deseo de dos amantes que se extrañan a distancia, esta vez tenemos como consuelo escucharnos y charlar por teléfono, coqueteamos un rato, entre tanto que hablamos terminé por confesarte que me excito mucho saber que el día anterior habías soñado conmigo, un sueño húmedo, que después de ese sueño al despertar terminaste masturbándote, te confesé que esta misma mañana un par de horas antes de conectarme, me había masturbado pensando en esa confesión, pensando en ti, escucho que tomas mi confesión con agrado, con delicioso agrado, después de eso seguimos hablando un poco mas de los detalles que más me habían excitado a mi de tu sueño.

Después de unos minutos dando vueltas a nuestras ganas pasionales te ofrezco leerte alguno de mis cuentos eróticos, sin negar mi propuesta, accedes tranquila y gustosa de escucharme leerte, me pides que te lea el que había escrito pensando en ti Caro', empiezo a leerte a medida que la historia avanza, voy notando unos gemidos suaves tuyos, jadeos que me calientan al escuchar, cuando voy llegando al clímax de mi relato, escucho un gemido más claro y obvio para mi oído, cuando termino mi lectura te lo hago saber, de ti solo escuché un "no pares de leerme Alejo', leeme otro" abro otro cuento que no habías leído aun, en este cuento tu respiración puedo escucharla mas clara, agitada, excitada, casi que puedo oler tu húmeda vagina, termino de leer y con tu voz excitada me pides que me invente algo ya, que no quieres que me detenga, en este punto empiezo a masturbarme, a decirte lo que me encantaría hacerte si estuviera junto a ti, puedo escuchar tu deliciosa voz estremecida por lo que deseo hacerte, por lo que necesito hacerte, sigo describiendo lo que te haría, como lo haría, con que intensidad, en que lugar de tu desnudo cuerpo, imaginarte de ese modo turbaba mi mente, deje de hablar y describirte para masturbarme con tu imagen, me toco con vigor, rápido, con mi respiración claramente alterada, jadeando, tu voz diciendo que te encanta escucharme gemir me excita mas, me dices lo que tu te estas haciendo, que penetras un dedo, segundos después escucho como empiezas a chuparte el dedo, a lo que respondo con jadeos mas fuertes, hasta que llega tu orgasmo, me avisas que has terminado, pero quieres escucharme venir a mi, quieres que yo me venga.

El frío del lugar donde estoy  no me permite llegar a tu tan ansiada meta, me voy para mi cuarto, te digo que me acuesto boca abajo, te digo que tengo muchas ganas pero que esta vez quería que tu me llevaras a mi clímax, describes lo que empezarías a hacerme en mi espalda, que me lamerías, por un segundo arqueo mi espalda, como si real mente hubiera sentido tu lengua en mi espalda, dices que me morderías muy suave, lo que me deja completamente erecto, en este punto me estaba mojando mucho, solo escuchando lo que me harías, me pides que me de la vuelta describes como me darías sexo oral, empiezas a chupar tus dedos, ese sonido exquisito, estoy lubricando aun más, mi pene esta empapado de placer, me dices que te estas metiendo dos dedos, me masturbo rápidamente, con fuerza, mientras me dices que te vas a sentar sobre mi, que te voy a penetrar, acelero mas la velocidad de mi masturbación, me preguntas que si prefiero llegar en tu boca o en tus senos, a lo que acelerado respondo en tu boca Caro' me quiero correr en tu boca, la sola imagen de tenerte chupando mi sexo en ese momento me hace regar sobre mi abdomen el semen o el orgasmo que tanto ansiabas, un gemido muy fuerte sale mi largo y sonoro, escuchar tus gemidos me llevaron a esto, escuchar algo de lo que me harías si hubiéramos estado juntos me hacer correrme deliciosamente sobre mi, imaginado que me corro en tu boca. Mi respiración va cediendo, vas diciéndome lo rico que son mis gemidos me van calmando, equilibrando mi estado natural, en calma. Terminamos con las ganas que teníamos el uno del otro, aunque fue a distancia, aunque solo nos escuchábamos, pudimos sentirnos juntos, me limpio lo que causaste sobre mi, seguimos hablando, seguimos diciendo lo mucho que nos excito escuchar al otro gemir, y reír, risa de complicidad, risa de satisfacción, una risa relajada que nos acerca cada vez más.   

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